En el estudio se alerta de que la zona de viviendas en Pedregalejo en primera línea de playa, amnistiada por la Ley de Costas, corre un especial riesgo de inundación y torrentes dada la cercanía al mar. El alcalde, Paco de la Torre, no menciona estos problemas en sus discursos sobre la ‘proyección’ de Málaga

11/07/17. Medioambiente. Málaga es la provincia con más costa pública destruida y urbanizada de España, un 74,9%, según el informe ‘Protección a toda costa’ que publica Greenpeace y el Observatorio de la Sostenibilidad sobre el estado de la biodiversidad en el litoral. Esta zona destruida forma parte del Dominio Público Marítimo Terrestre, el área costera de uso público...

...donde la ley no permite construir a priori. En este sentido Málaga lidera la lista seguida de Cádiz, con un 69,1% y Barcelona, un 68,9%. Además la provincia también es la tercera donde más se ha edificado en los diez primeros kilómetros de costa, una franja codiciada por las inmobiliarias y especialmente sensible, dado su impacto paisajístico y el peligro que supone por su exposición ante las inundaciones, cada vez más frecuentes por los efectos del cambio climático. Informa EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com.

LA provincia costera de Málaga es la más urbanizada de España. La demanda turística y de viviendas lleva años poblando las primeras líneas de playa de todas las localidades de la Costa del Sol, conservando pocos espacios naturales. Un 74,9% del litoral malagueño ha sido destruido, esto significa que el espacio de dominio público donde la Ley de Costas no permite construir, ha sido arrasado por la edificación. A esto hay que añadir que Málaga es la tercera en la que más se ha construido en los diez primeros kilómetros de costa, en primera línea de playa, una franja codiciada tanto por las inmobiliarias, como por el sector turístico, una combinación que ha provocado un aumento desmesurado de viviendas. También el incremento de demanda de viviendas sitúa a Málaga como una de las provincias con más casas por cada 1.000 habitantes vendidas, muchas de estas como segunda residencia vacacional cerca de la playa.

EN esta investigación de la organización ecologista se incluye el municipio de Málaga, en el que alerta en concreto sobre el alto riesgo de inundación que corren las construcciones que se encuentran en Pedregalejo, en la capital, un barrio que ha quedado amnistiado por la nueva ley. La cercanía de las casas al mar y los efectos derivados del cambio climático aumenta la posibilidad de torrentes e inundaciones en esta franja. Desde Greenpeace aseguran que es imprescindible la conservación del estado natural de la franja de los primeros 500 metros, ya que actúa como barrera protectora.


ADEMÁS de la presión que ya hay sobre el litoral malagueño, esta asociación establece unas zonas con alta presión en el futuro de ser urbanizadas. Esto incluye a las localidades que no están protegidas y se encuentran cerca de donde ya hay edificaciones y están bien comunicadas, en Málaga el municipio de Torre del Mar está dentro de esta lista. A nivel andaluz, donde más ha crecido la construcción en el litoral ha sido en Huelva, un 81% y Almería un 75%.

PARTE de esta urbanización desmesurada en Málaga se da gracias a que es la segunda provincia con menos costa protegida, apenas un 16,9%. Un ejemplo de espacio preservado por las normativas es Maro, en Nerja, donde la industria inmobiliaria ya está intentando hacerse un hueco. Como viene informando esta revista la promotora Salsa Larios quiere construir una megaurbanización de 680 viviendas y un campo de golf de 18 hoyos en esta zona del litoral que se encuentra protegida por diversas normas locales como el PGOU, y regionales como la ley que protege los BIC (La empresa Salsa Larios gana el Premio Atila 2017 a la destrucción del medioambiente que concede GENA-Ecologistas en Acción de la Axarquía. Es galardonada por su proyecto de un campo de golf y 680 viviendas en la costa de Maro, Nerja). A nivel nacional los números son también dramáticos, tan sólo un 27% de la costa está protegida.

PARA luchar contra este deterioro y pérdida de la biodiversidad del litoral en Andalucía y España, Greenpeace insta a las personas preocupadas por la conservación de la bioodiversidad a participar de manera activa en las redes sociales, añadiendo lugares que están amenazados por la edificación. También instan a las administraciones a velar por estos espacios y proteger los lugares naturales de forma efectiva, añadiendo el cumplimiento de las sentencias que demuestran la ilegalidad de algunas construcciones. A esto hay que sumar que el gobierno contemple la realidad del cambio climático y su impacto sobre la costa, para así devolver las zonas urbanizadas débiles ante inundaciones y torrentes a su estado de defensa natural. La organización ecologista advierte que las leyes que flexibilizan la construcción, como la nueva Ley de Costas, la de Impacto Ambiental y la indiferencia ante las sentencias judiciales son los “catalizadores de una segunda edad de oro para el ladrillo”.

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