La institución tiene un Defensor de la Comunidad que se dedica a 'alertar' y a abrir expedientes, sin que se conozca un caso concreto en el que su actuación ha cambiado algo. ¿Para qué sirve?

Algunos profesores emplean argumentos pueriles y desfasados para justificar este veto: proteger la propiedad intelectual de los contenidos que prepara para clase. Muchas veces se trata de un simple PowerPoint que en lugar de explicarse únicamente se lee

05/04/18. Opinión. La Universidad de Málaga (UMA) aprobó a comienzos de este año elaborar un reglamento para acabar con la presencia de los teléfonos móviles en las clases de sus facultades. Los argumentos que diversas voces de la comunidad universitaria daban en las páginas del diario Sur esta misma semana son para echarse a temblar. En este análisis, EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com aborda el...

...posible despropósito que ocasionaría esta decisión de la institución académica: los alumnos tendrían difícil denunciar las irregularidades que cometan sus docentes y los decanatos conseguirían tapar la mediocridad de su profesorado.

LA medida que la UMA prevé tomar implica restricciones al uso del teléfono móvil en clase. No solo se trata de una iniciativa que nace desfasada (igual sería importante primero definir qué es un teléfono móvil y en qué se distingue, por ejemplo, de un ordenador portátil, que también puede grabar audio; o de una tableta, que también puede tomar fotografías), sino que además se trataría de una norma cuyo fin último (quién sabe si premeditado) va a ser perjudicar al estudiantado y dar más alas al Personal Docente e Investigador, el PDI, uno de los pilares de cualquier institución universitaria.

ASÍ, no es extraño pensar que la medida pueda preocupar en según qué sectores de la universidad malagueña. Hace cinco años, los chicos y chicas del portal satírico de la UMA, La Taberna Global, denunciaban que un docente impartía las clases de Ética Médica en la Facultad de Medicina con un evidente sesgo ideológico. Solo pudo denunciarse el caso a raíz de unos apuntes tomados en las aulas. Muchos menos quebraderos de cabeza habría sido que una grabación de la lección se hubiese denunciado pertinentemente al Defensor universitario.

PERO, ¿qué defensor? En los últimos años esta figura que encarna un responsable de la institución se ha dedicado a elaborar informes alarmistas en los que señalaba, por ejemplo, el aumento de la violencia física y verbal en las entidades de la UMA, algo sintomático (decía) de cómo es hoy día la sociedad. Su último informe es precisamente el que impulsa la elaboración de esta nueva normativa sobre teléfonos móviles.

PARA el resto de circunstancias, la figura del Defensor únicamente sirve para, una vez al año, emitir una recurrente nota de prensa en la que se enumera el número de expedientes abiertos y cuáles han sido satisfechos. Sin embargo, los problemas de gran calado que sigue arrastrando la UMA siguen sin resolverse. Los enfrentamientos en departamentos siguen a la orden del día, el hastío de algunos docentes es el de siempre, y al final son los estudiantes quienes sufren este paradigma: el de un sistema universitario que fomenta poco la excelencia en la docencia y que impregna de mediocridad muchas de las investigaciones, a la sazón de la dinámica funcionarial y clientelar con la que trabajan muchos de sus equipos o grupos de investigación.

LA polémica que presuntamente aviva la necesidad de vetar, en fin, estos teléfonos móviles de las aulas, también apunta a las reclamaciones por propiedad intelectual de sus docentes. Alejados de cualquier paradigma de centro de enseñanza libre, la lógica neoliberal vuelve a triunfar en un centro de educación pública en la que la mayor preocupación de un docente, catedrático o no, es poner su firma a todo. No hay mayor aporte al mundo de la academia que, probablemente, un PowerPoint, un conjunto de diapositivas que, lejos de soportar una explicación profunda o magistral, simplemente resumen las escuetas líneas de apuntes con las que muchos docentes creen hoy día hacer bien su trabajo.

NI siquiera es necesario entrar en consideraciones acerca de si es legal o no grabar una conversación en la que uno participa, ni tampoco hace falta discutir acerca de la relevancia de un posible 'atentado' contra la propiedad intelectual que puede ser hacerle una foto a una pizarra cuando en realidad esta es debidamente copiada en los cuadernos y apuntes de alumnos y alumnas (?). La experiencia del estudiante dicta que este tipo de quejas o lamentos acerca del uso del móvil en las aulas casa más con los complejos de cada uno (de cada docente) que con el mal hábito que se le pueda dar por parte de un estudiante.

DADO que esta es una de las principales críticas del plantel de alumnos de la UMA (la escasa capacitación de sus docentes, el hastío con el que trabajan, o directamente lo poco empáticos o apasionados que son por su empleo) valen hacer unas consideraciones: estas circunstancias no se pueden generalizar a todos los profesores y, aquí va lo jodido: la universidad va a conseguir apagar una vía de escape a la crítica.

PUEDE
ver aquí anteriores artículos relacionados con esta información:

-06/03/18 Silencio. Ningún profesor de la UMA quiere opinar del 1.470.065 euros que la Universidad gasta en comunicación, de los que 550.000 van a información, divulgación y publicidad en medios, en los que sólo aparecen noticias ‘buenas’
-05/03/18 La Universidad de Málaga (UMA) ni siquiera aparece en el ranking QS de las 500 mejores universidades del mundo por disciplinas. Sí lo hacen 11 instituciones españolas entre las 50 mejores de diferentes ámbitos
-27/02/18 La Universidad de Málaga (UMA) no participa en la investigación sobre la cueva de Ardales porque no tiene especialización en el Paleolítico. Sí lo hace la Universidad de Cádiz (UCA) que tiene una línea de investigación de ese ámbito
-07/02/18 El ‘caos’ de los docentes de la UMA. El decreto de 2012 que limita las contrataciones en las universidades deja en una situación precaria a doctores interinos, interinos sustitutos y profesores asociados

-20/12/17  La Fundación Compromiso y Transparencia elabora una lista con las universidades menos opacas. La UMA aparece entre las que más papeles cuelgan en la red, pero a nivel práctico no da información real a los medios
-05/11/17 La Universidad Autónoma de Madrid (UAM) obligada a pagar la Seguridad Social de becarios que cubrían puestos de trabajo. La UMA guarda silencio y no contesta a las preguntas sobre la situación de sus alumnos en prácticas
-01/12/17 Desvergüenza en la UMA. Presume de tener 41 grados con prácticas en empresas, pero no habla de la explotación de becarios que se esconde detrás. Estos estudiantes cubren habitualmente puestos de trabajo estructurales
-16/11/17 La Universidad de Málaga se pone al servicio del rascacielos del Puerto obligando a asistir a los alumnos de ingeniería a una conferencia promocional sobre la supuesta sostenibilidad del hotel
-13/10/17Por fin la Universidad de Málaga aparece en un ranking aunque también ocupa el último lugar. Su Biblioteca General cierra el listado de las diez primeras donde más se liga en España, según ‘Meetic’, la aplicación líder para buscar pareja
-11/09/17 ¿Cuándo aparecerá la Universidad de Málaga en alguna de las clasificaciones de las mejores instituciones de educación superior a nivel internacional?