OPINIÓN. Tribuna Abierta
Por GENA-Ecologistas en Acción

31/01/14. Opinión. El caso que en esta Tribuna Abierta de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com explica el Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA-Ecologistas en Acción) ya ha sido puesto en manos de la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Málaga. Un ejemplo “de malversación de caudales públicos de la élite extractiva” en la Axarquía.

Malversación y fraude tecnoalimentario

BUENA parte del déficit del Estado que vivimos y leemos día a día, empieza a escala local, está despilfarrado muy cerca de todos nosotros. La presunta crisis financiera global es una cosa, y la malversación de caudales públicos de la élite extractiva hacia su propio entorno de soporte es otra, no depende en exceso de la primera. Es una hipótesis que vamos a intentar ilustrar con este caso que GENA-Ecologistas en Acción ha puesto en manos de la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Málaga.

Características y situación actual

EL Parque Tecnoalimentario Costa del Sol, S. A., situado en Vélez Málaga, es una inversión totalmente pública del Ayuntamiento de esta ciudad y la Junta de Andalucía. La inmensa mayoría del capital aportado es de la segunda, aunque también hay inversión, en menor medida, de la Mancomunidad de la Axarquía y de la Diputación de Málaga. El coste total desde 2009 hasta ahora es de 33 millones de euros, si bien a fecha de 2012 el complejo es un terreno diáfano, con viales, jardines y aceras terminadas, y solares vacíos en tierra. No posee aún ninguna edificación en sus 182.000 metros cuadrados, por lo que el suelo bruto tiene un coste material de 183 euros por metro. Se indica que el coste de urbanización e infraestructuras es de unos 14 millones, por lo que los otros 19 restantes se destinaron a la compra de las fincas y a los gastos de gestión. Es notorio que al constituirse una sociedad anónima, aunque de capital original público, posee gestión privada en la que diferentes cargos políticos, y profesionales por ellos designados, manejan un consejo de administración a la usanza empresarial, con sus gerentes y asesores. Supongamos que con muy buen criterio.

ESTA imagen del verano de 2011 representa el estado actual del conjunto, tal y como puede verse en Google Earth:

Precedentes y rectificación del emplazamiento

LA historia se remonta al inicio de la década pasada, cuando en julio de 2002 el Ayuntamiento y la Junta constituyeron la entidad e iniciaron la negociación para adquirir el suelo necesario. En un período polémico, la propuesta de calificación de terrenos en el borde norte del núcleo urbano de Vélez chocó con la voluntad de una multitud de los propietarios agrícolas de las parcelas afectadas en los parajes de Santo Chiquito, Huerta los Álamos, Huerta Labao y Huerta Baeza, cerca del cruce entre la carretera Loja y la de Benamocarra. La decisión municipal de expropiación forzosa de los terrenos a precios catastrales (muy inferiores a los reales de mercado rústico, y no digamos de suelos con calificación urbana y en esas fechas) levantó una fuerte contestación, y las protestas se sucedieron con manifestaciones, caceroladas y encierros.

FINALMENTE el gobierno local desistió de esa ubicación, y eligió una finca tres kilómetros más al norte. En el nuevo emplazamiento sólo afectaba a un propietario, don Miguel Téllez, empresario agrícola local que poseía otras muchas extensiones de terreno en el Trapiche (pedanía de Vélez), entre los que destaca el complejo urbanístico proyectado como Isla de Taray, recogido en el planeamiento urbano de 1996. De esta forma el parque industrial se situaba dentro de ese entorno, colindante al ya existente Aeródromo de la Axarquía, otro de sus elementos definitorios, y complementaba ese complejo de urbanización y campo de golf proyectado.

EL lugar era llano, quizá demasiado, pero al ser propiedad única y tener ésta intereses en futuros desarrollos urbanísticos, el entendimiento con la autoridad local fue fácil y se adquirió la finca. Hay que destacar que se trata de unos terrenos totalmente dentro del cauce antiguo del Río Vélez, en su confluencia con el Benamargosa, que el anterior propietario obtuvo por concesión administrativa de las riberas. En concreto, el paraje es conocido como Alameda de Miguel Téllez, ya que durante décadas fue un soto de esos árboles de ribera sin uso agrícola, de suelo de aluvión y arenales, que se fue roturando y aprovechando desde aproximadamente 1984, a medida que se desforestaba.

LA primera actuación que se acometió fue la elevación de la rasante de tierra, mediante el relleno con materiales adecuados, dado el evidente riesgo de inundación que presentaba el llano aluvial situado entre los dos ríos. Dada la inmensa dimensión a terraplenar, que debía elevarse unos 4 metros sobre el terreno natural, se localizó una finca no muy lejana en la que el propietario permitía excavar los miles de metros cúbicos de tierra de un cerro, para obtener una plataforma de cultivo llana. Esta operación supone un sobrecoste, que unido a la ejecución de los viales y calles, la exuberante jardinería, y un mobiliario urbano de última generación, elevan aún más la repercusión a amortizar.

Precio del suelo del polígono industrial y comparaciones

EL coste citado de 33 millones de euros es para los 182000 m2 en bruto, pero como los metros edificables según la web de la sociedad son 70.765, la repercusión exacta de la urbanización en el suelo es de 466,3 euros por cada metro cuadrado edificable. Ya comparado con cualquier suelo de un polígono industrial del entorno cercano y medio resulta desorbitado, pero no nos alejemos de la realidad inmediata. Hemos repasado la situación de las diez grandes operadoras mayoristas agrícolas de la Axarquía, la mayoría cerca de Vélez Málaga, y todas ellas tienen sus naves y almacenes construidos en suelo agrario (no urbanizable), o que lo eran en el momento de su instalación allí. Como sabemos, el precio del suelo agrícola de secano o poco productivo rara vez supera los 5 euros por metro cuadrado, el regadío puede llegar como mucho a 20 euros, y parcelas de una producción o rendimiento excepcional nunca pasarán de 30 euros por metro.

CUALQUIER reflexión pone en evidencia que ningún empresario o cooperativa van a plantearse pagar por suelo industrial para construir naves de comercialización de productos agrarios. Es más, la mayoría han surgido a raíz de las sucesivas ampliaciones de un espacio de terreno agrícola cercano o inmerso en las parcelas productivas, como es natural en el tránsito de policultivos de subsistencia a los actuales más mecanizados e industrializados. Además, exceptuando la reciente consolidación sólo en la última década de empresarios con cualificación técnica, el perfil del emprendedor local es de un agricultor poco cualificado, a menudo que ha adquirido las fincas por herencia o sucesivas compras de aledañas, y sin apenas especialización.

NO obstante, empresas de fuerte organización y especialización en el sector de los subtropicales, como Trops SA, han irrumpido modernizando el panorama agrario en la costa de la Axarquía malagueña. Aunque se define como una sociedad cooperativa, con 1800 agricultores asociados, realmente como toda sociedad anónima participada en acciones, funciona con un consejo de administración, y una dirección muy cualificada y profesionalizada, reforzada por asesores técnicos de diversa índole. Esta empresa surgió en un emplazamiento cercano al núcleo de Trapiche, en Vélez Málaga, propiedad agraria de uno de sus socios, pero en su expansión se ha trasladado a un espacio mayor. En el cercano paraje de Las Campiñuelas Altas ha adquirido una finca agrícola improductiva y negociado con el municipio la calificación para edificar su nueva instalación, una nave de más de 20.000 metros cuadrados en una parcela que tiene la siguiente ficha catastral:

DE esta forma la instalación se ha convertido en la más grande y moderna planta de envasado y tratamiento de frutas subtropicales en la provincia de Málaga, y sus números parecen muy rentables.

POR tanto tenemos una comparativa poco equilibrada entre una iniciativa privada y otra pública, en el mismo sector, momento y espacio geográfico:



LAS conclusiones deben realizarse por personal más competente, suponemos que en los tribunales de justicia de un país con sistema político basado en el Estado de Derecho.

FUENTES: datos públicos y accesibles vía web.

PUEDE consultar relacionadas:
- 25/05/06 Por los 25 años de Silvema-Serranía de Ronda