“Los alquileres en nuestra ciudad han visto cómo se disparaban sus precios…  Tanto es así que, el alquiler en Málaga ha subido un 45% desde el año 2013”

OPINIÓN. Málaga desde dentro.
 Por Daniel Tomaselli
Historiador y responsable de comunicación del PCTE Málaga


12/09/19. Opinión. Daniel Tomaselli, historiador y responsable de comunicación del PCTE en Málaga, reflexiona en su habitual colaboración  para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre la dificultad que tienen los estudiantes universitarios para encontrar pisos de alquiler en Málaga, debido al aumento de los precios causado entre otros motivos por la propagación de los alquileres turísticos...

El lujo de vivir y estudiar. Las trabas para alquilar un piso de estudiantes en Málaga

Se acerca el inicio de las clases en la Universidad de Málaga y los estudiantes se apresuran a ultimar los detalles de este nuevo curso; recuperaciones, matrícula y… como no, un techo bajo el que poder vivir si no son residentes habituales en nuestra querida ciudad.


Pero lo cierto es que los estudiantes universitarios de la UMA no lo tienen nada fácil. Si ya es para muchos un desafío casi inalcanzable poder pagar la matrícula universitaria, cada vez más inaccesible por el encarecimiento de las tasas y la reducción de las becas para estudiantes, la búsqueda de una habitación de alquiler, para poder tener un sitio al que volver al salir de clase, se ha convertido en la peor prueba a la que los estudiantes se enfrentan a lo largo del curso, una prueba no apta para bolsillos con poco fondo.

Y es que los alquileres en nuestra ciudad han visto cómo se disparaban sus precios de una forma poco razonable (para utilizar un eufemismo) en estos últimos años. Tanto es así que, el alquiler en Málaga ha subido un 45% desde el año 2013.

Por si esto fuera poco, los precios se encarecen a medida que nos vamos acercando a las zonas cercanas a las facultades. La zona más cercana al campus es de las más caras de la ciudad en materia de arrendamiento (7,17 euros el metro cuadrado), lo que obliga a los estudiantes a buscar un espacio más alejado de sus centros de estudio, algo que va necesariamente acompañado del gasto diario en transporte para acudir a clase.

Para explicar las causas de este aumento indiscriminado de los precios del alquiler tenemos que buscar el origen en lo más lejano, en la jerarquía que existe entre los distintos países que integran la Unión Europea.

El papel subalterno de nuestro país, en el proyecto de la UE, ha provocado que España abandone la mayor parte de sus funciones productivas, destinadas a otros países con mayor peso en Europa como Alemania o Francia, y vea limitada sus funciones económicas de forma mayoritaria al sector servicios.

Este proceso ha convertido al turismo en una de las principales fuentes de ingresos. Málaga, por su parte, se ve especialmente afectada por este fenómeno, siendo una ciudad en la actualidad completamente dependiente del turismo.

En este contexto, los apartamentos turísticos se han propagado por doquier y los esfuerzos de la administración por adaptar las infraestructuras de la ciudad a las demandas de ocio de los turistas ha conllevado una subida de la renta a pagar en barrios, tradicionalmente obreros, que hoy reciben el impacto avasallador del turismo, provocando que los antiguos propietarios de los inmuebles se trasladen a zonas periféricas con un menor peso impositivo.

Todo esto ha posibilitado que el núcleo de los pisos turísticos vaya paulatinamente avanzando desde el centro de la ciudad y abarcando cada vez más zonas.

La consecuencia de todo esto es bien conocida por todos, el brutal aumento de los precios del alquiler en un contexto donde la demanda sigue siendo más alta que la oferta, ante la inviabilidad de hacer frente a una hipoteca para amplias capas de la población.

Esta situación, por supuesto, no ha sido desaprovechada por empresarios del sector inmobiliario, quienes han comenzado poco a poco a controlar el mercado del alquiler de pisos, haciéndose cada vez con más cantidad de inmuebles en multitud de barrios de la ciudad.

Un negocio rentable para unos pocos y una traba importante para una gran parte de la población que ve cada vez más difícil ejercer su derecho a la educación y la vivienda.

Puede leer aquí anteriores entregas de Daniel Tomaselli:
- 27/06/19 Con la música a otra parte. La Orquesta Filarmónica de Málaga, en huelga contra los recortes
- 13/06/19 Selectividad. Un obstáculo para el desarrollo académico de los jóvenes de familias trabajadoras
- 30/05/19 Vivir por encima de nuestras posibilidades y la jubilación del Rey Juan Carlos
- 16/05/19 Horas extra contra el empleo en Málaga. El negocio de la patronal
- 22/04/19 28A. Una vez más nos invitan a elegir el color de nuestras cadenas ¿Y si nos atrevemos a romperlas?
- 21/03/19 Supermercados Día, los sindicatos de la patronal y la lucha contra el ERE
- 07/03/19 8 de marzo. ¿Por qué las mujeres trabajadoras no comparten causa con la Reina Leticia?
- 07/02/19 81 años de la Desbandá. Una dosis de memoria contra la epidemia del olvido
- 24/01/19 Los problemas de acceso al PTA. Soluciones contra unas horas de trabajo que nadie paga 
- 27/12/18 La otra cara de la luz. El gran gasto en alumbrado navideño en tiempos de pobreza energética
- 29/11/18 Crónicas de la miseria. Casi la mitad de los malagueños tienen ingresos por debajo del salario mínimo
- 15/11/18 Huérfanos de cultura. La decadencia de la propuesta cultural del Centro de Málaga
- 02/11/18 Noviembre contra el miedo. La lacra de la violencia machista sigue golpeando la provincia de Málaga
- 18/10/18 Los médicos de familia de Málaga en pie de guerra. Una aproximación a la huelga de los facultativos
04/1018 Las apuestas deportivas. Una falsa esperanza para la clase trabajadora malagueña 
- 20/09/18 Universitario busca casa. La odisea de alquilar un piso en Málaga
- 05/09/18 Inmigrantes malvenidos
- 19/07/18 Prohibido aparcar. Motivo: ¿limpiar las calles?
- 05/07/18 Tu hijo se droga, ¿quién tiene la culpa?