"Los hosteleros desconvocaron su huelga, o lo que es lo mismo, el Ayuntamiento se ha hecho una buena bajada de pantalones y ha esgrimido un 'se hará lo posible'"

OPINIÓN. Vox populi
Por Dolors Lluy. Ciudadana


04/12/18. Opinión. Dolors Lluy, poeta ibicenca (Efectos secundarios es el título de un libro con sus poemas) que estuvo afincada en Málaga durante 13 años, vuelve a incidir en su nueva colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com en ‘los decibelios’ de más que tiene el Centro de Málaga. ”Lo mío con el gremio de pistoleros, perdón, quise decir hosteleros, ya roza lo patológico...

...porque parece que se ha convertido en el monotema de mis crónicas”, dice Lluy.

Más decibelios

PUES no, no fui al encendido de las luces de Navidad en Calle Larios, no ya solo porque me resulta bastante hortera y ya no tengo edad para esas multitudes, sino porque, además, ya no estoy en Málaga. Aunque de haber estado tampoco hubiera ido porque, otra vez, los hosteleros se han salido con la suya.

LO mío con el gremio de pistoleros, perdón, quise decir hosteleros, ya roza lo patológico, porque parece que se ha convertido en el monotema de mis crónicas. Casi preferiría hablar de poesía, aunque también ese terreno es bastante resbaladizo en esta Málaga devoradora de sus propios hijos, de envidias e intrigas.

LOS hosteleros desconvocaron su huelga, o lo que es lo mismo, el Ayuntamiento se ha hecho una buena bajada de pantalones y ha esgrimido un “se hará lo posible”.

POR una parte, reconforta a los vecinos, diciéndoles que “tranquis, aquí no pasa nada” y por otra, tranquiliza a los hosteleros asegurándoles que se estudiará lo de hacer más ruido en el centro. Es decir que se hará, seguro como que me llamo Dolors.


NO negaré con cierto pesar, que la situación de Málaga me recuerda mucho a la de mi querida Ibiza, los mismos argumentos y las mismas posturas: “El turismo manda y si hay que tragar se traga y si hay que meter…pues hasta el fondo”. Todo vale para llenar las arcas, porque Málaga y los malagueños dependen del turismo y sin turismo no son nadie, o que, en pro del turismo, hay que aguantar carros y carretas, vamos que esto es el Far-west y los turistas tienen derecho a hacer lo que quieran porque son los que llevan las armas (es decir, el dinero) y hay que permitirles todos los gustos y caprichitos. “Por el turista ma-to”.

LEO en el diario Sur, toda una fuente de inspiración para mis modestas crónicas, que el concejal de Sostenibilidad Medioambiental, José del Río se ha “congratulado” de la decisión de desconvocar la huelga y que, contradictoriamente, también asegura que se mantendrá la zona ZAS. (Zona Acústicamente Saturada), o sea… ni sí ni no, sino todo lo contrario. Aunque no nos engañemos, todos sabíamos que ese cierre no iba a suceder ni en nuestros mejores sueños y que no dejó de ser un farol, trampa en la que al final cayó el Ayuntamiento con todo el equipo. No iban a perder esa enorme tajada en una noche tan principal.

TENEMOS el consuelo que el presidente de la asociación Málaga Hostelería, Javier Frutos, asegura que estarán vigilando que ninguno se desmande (sic). Yo no entiendo nada, pero alguno de ustedes me podrá explicar cómo se va a lograr eso. Intentar conciliar la vida “normal” con una zona tan saturada en oferta de ocio y hostelera me parece una broma, es como hacernos creer que existen los reyes magos para acabar descubriendo que son los padres. Pero sus majestades existen, forman parte del propio Ayuntamiento, generoso en sus regalos para unos, mientras que con otros en sus zapatos tan solo les dejan carbón.

PUEDE leer aquí anteriores artículos de Dolors Lluy:
-09/10/18 Libre horario
-25/09/18 La cultura que muere

-11/09/18 Aquí estoy