“En esta ciudad, este señor [‘El Pimpi’] junto al Central, Trillo, La Reserva, Los Mellizos tienen carta blanca total para hacer lo que les venga en gana, mientras que a otros más humildes el Ayuntamiento los tiene fundidos”. Uno de los comentarios que deja en la cuenta de Facebook de EL OBSERVADOR un ciudadano

05/04/17. Sociedad. Desde hace ya algunos años EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com se hace eco de las circunstancias que rodean la gestión de ‘El Pimpi’. Este interés viene motivado por los más que evidentes privilegios que el Ayuntamiento concede  a los establecimientos hosteleros, concretamente a ‘El Pimpi’, más famosos del centro de la ciudad. Basta hacer algo...

...de memoria de la información recogida en las noticias relacionadas con este tema que publicamos.

REMONTÉMONOS a cuando en 2014 la Comunidad Israelita transfirió irregularmente a ‘El Pimpi’, debido a la crisis económica, el solar en la plaza anexa a la calle Alcazabilla que el Ayuntamiento de Málaga había cedido previamente a este colectivo religioso para construir un museo sefardí y una sinagoga. La cesión por un período de cinco años (hasta 2019), desató la indignación de la Asociación de Vecinos Centro Antiguo de Málaga (La-bodega-protegida-por-las-instituciones,-El-Pimpi,-explota-la-Juderia-con-una-cesion-ilegitima-la-AA-VV-del-Centro-Antiguo:-“La-ocupacion-bestial-de-un-bar-en-una-plaza-es-una-locura”) , que opinaba que: “la ocupación bestial de ese espacio, ya sea por El Pimpi o por cualquier otro bar, nos parece una locura”. Las quejas se basaban en el hecho de que este espacio fuera ocupado por un negocio privado en lugar de establecer  “un espacio público recuperado”. Urbanistas, arquitectos y vecinos coincidieron en que el de El Pimpi con la Judería era un nuevo ejemplo de la “privatización del espacio público”. El grupo municipal socialista exigió al Ayuntamiento la creación de un plan integral del Centro y reiteró la necesidad de impulsar un plan de recuperación y conservación de sitios históricos, monumentos y espacios de interés cultural, además de la recuperación de espacios públicos “para paliar las deficiencias de equipamientos”. María José Soria, presidenta en aquel entonces de la asociación de vecinos del Centro Antiguo denunciaba la falta de bancos y asientos en el barrio donde sentarse “sin consumir” (María-José-Soria,-presidenta-de-la-Asociacion-de-Vecinos-del-Centro-Antiguo:-“La-nueva-plaza-de-la-Juderia-aun-no-tiene-nombre-pero-la-gente-la-conocerá-desgraciadamente-como-la-plaza-de-El-Pimpi” ). Además, se hizo hincapié en el pasadizo que conecta la calle Granada y la calle Zegrí, ya que éste se encontraba camuflado por la terraza de la bodega El Pimpi y las mesas de El Pimpi Marinero (hoy La Sole del Pimpi) y los transeúntes que no lo conocían opinaban que era una extensión del negocio. Puede consultar estas informaciones (
AQUÍ) y (AQUÍ).


MESES después, en julio de 2014 la polémica giraba en torno a ‘El Pimpi’ por llenar la terraza que ‘okupa’, de esculturas de cabras intervenidas por artistas que no cobraron nada por su trabajo y de enormes macetones publicitarios que eran ilegales según la normativa municipal (El-Pimpi-llena-con-enormes-soportes-publicitarios-la-plaza-publica-que-tiene-okupada-frente-a-su-bar-Son-ilegales-¿Pagará-al-Ayuntamiento-por-esa-exhibicion-de-publicidad?-¿Por-qué-se-le-permite?). Los macetones, que son mobiliario urbano, y que cuentan con motivos, colores y el logo de las bodegas estaban por lo tanto destinados a uso publicitario, ilegales según recoge la normativa municipal que el Ayuntamiento comenzó a aplicar en aquel momento. Según el artículo 47 de la Ordenanza de Publicidad, “queda prohibida la ubicación de publicidad sobre nuevo mobiliario urbano que no haya sido diseñado previamente por este Ayuntamiento”. Nos preguntábamos entonces por qué a este negocio se le permitía, mientras que a otros del centro histórico se les obligó a quitar su publicidad por no cumplir con la normativa. También se denunciaba, hecho que sigue vigente hoy día en nuestras publicaciones (AQUÍ), otro aspecto de la normativa municipal que recoge el artículo 11: “No  se  permitirá  la  colocación  de  mostradores  u  otros  elementos  de servicio para la terraza en el exterior, debiendo ser atendida desde el propio local”. Los vecinos temían, desde entonces, que la plaza de la Judería se acabara conociendo como la plaza del Pimpi (El-Pimpi-sigue-con-su-okupacion-permitida-por-el-Ayuntamiento-de-la-via-publica-Planta-varias-sombrillas-que-dificultan-el-paso-entre-las-calles-Granada-y-Alcazabilla). Puede consultar esta información (AQUÍ) y (AQUÍ).

TRAS dos años de consentimiento municipal, la problemática sobre la ilegalidad de algunos aspectos de la bodega continuaban sin que el Consistorio hiciera nada para solucionarlos. El autor de una información publicada en un blog llamado Málaga Impecable denunció que la ocupación de la vía pública no se recogía en ninguna licencia expuesta, a pesar de que la normativa lo exige. El bloguero llegó a llamar a la Policía Local, aunque en media hora no se personó ninguna patrulla. “Tienen al menos 50 mesas, mostradores en la vía pública, barriles y hasta una barra fija. Todo esto está prohibido por la ordenanza municipal reguladora de la ocupación de la vía pública” indicó en la publicación del blog. Los autores de la queja entraron en el establecimiento y solicitaron al encargado que les indicara dónde se encontraba la licencia con la autorización de las mesas que les permitían instalar en la terraza o los metros cuadrados ocupables, sin embargo el encargado les dijo que no tenían expuesta dicha licencia, aunque la normativa lo exige. De nuevo se aborda la cuestión sobre las condiciones privilegiadas de algunos negocios (El-Pimpi-okupa-hace-suya-la-plaza-Zegrí-con-barras-no-permitidas-por-la-normativa-municipal-Sigue-impune-Su-dueno-es-José-Cobos-el-defensor-del-alcalde-en-la-ultima-huelga-de-basuras). Puede consultar esta información del 15 de marzo de 2016 (
AQUÍ).


POSTERIORMENTE la inmunidad de ‘El Pimpi’ continuó haciéndose más obvia cuando en octubre de 2016, en plena feria, el Ayuntamiento clausuró durante 24 horas el restaurante ‘A la Turca’ por servir desde una barra interior que el Consistorio dijo que era de alcance y que es ilegal según el artículo 11 de la ordenanza que citamos anteriormente. Además de cerrar este establecimiento, El diario La Opinión de Málaga 
(AQUÍ) explicó que ese mismo lunes los agentes del orden notificaron sanciones a otros siete establecimientos como consecuencia de diferentes infracciones. En concreto, por la colocación de altavoces en la vía pública, actuaciones musicales en vivo fuera del establecimiento, venta de alcohol en barra colocada en el exterior, ocupación de vía pública o porque trascendía la música al exterior del local. El Pimpi no figuraba en ese listado cuando realmente lleva años sirviendo alcohol en una verdadera barra de alcance sin molestia alguna (‘La-famiglia’-El-Ayuntamiento-cerró-el-restaurante-‘A-la-Turca’-durante-24-horas-por-servir-desde-una-barra-interior-que-dijo-que-era-de-alcance-La-bodega-El-Pimpi-sirve-alcohol-en-una-verdadera-barra-de-alcance-desde –hace -años-sin-molestias ). Puede consultar esta información (AQUÍ).

EN febrero de este mismo año, surgieron nuevas cuestiones. El Ayuntamiento de Málaga retiró algunas terrazas de pequeñas calles del centro, y casi destapó la bronca interna que atruena en MAHOS, la principal asociación de hosteleros de la capital. Negocios como ‘El Pimpi’ y el ‘Café Central’ no sufrieron estas medidas a pesar de incumplir la normativa. Los empresarios de MAHOS criticaron casi unánimemente que el equipo de Gobierno del alcalde no actuó con la misma eficacia contra negocios de calado como ‘El Pimpi’, que ocupa en la calle Zegrí un elevado porcentaje del suelo, ocasionando numerosas molestias a los viandantes dado que su terraza obstaculiza el paso incluso entre el pasaje que conecta calle Granada con calle Alcazabilla. Muchos empresarios criticaron con dureza la presunta inviolabilidad que la corporación local tolera a ‘El Pimpi’. Estos hechos y las criticas anónimas que se publicaron en la revista motivaron una serie de preguntas que aún no tienen respuesta como: ¿Por qué se aplica solo en determinadas calles una normativa que según dice el propio Ayuntamiento y la propia Policía Local no se encuentra en vigor? ¿Qué diferencia existe entre calle Santa María y calle Strachan para que, con parecida anchura las dos, en la primera le quiten todas las mesas a los negocios y en la otra a ninguno? ¿Por qué dejan al café Central que siga haciendo de las suyas con su terraza en la plaza de la Constitución tapando casi la concurrida entrada a calle Granada? Puede consultar esta información (
AQUÍ).


MÁS recientemente, y con motivo de la celebración del día solidario que organizó ‘El Pimpi’, esta revista publicaba una información explicando que el Ayuntamiento continuaba tolerando la barra externa fija en la terraza de la bodega. Los medios locales informaron sobre la iniciativa solidaria alabando la organización y a las autoridades sin incluir los elementos ilegales y taxativamente prohibidos en la ordenanza municipal (Falsa-caridad-por-inmunidad-El-Ayuntamiento-de-Málaga-sigue-tolerando-una-barra-externa-fija-en-la-terraza-de-El-Pimpi-en-la-que-la-bodega-hizo-un-acto-solidario-el-martes-Es-una-de-las-ilegales-y-prohibidas-‘barras de alcance’). En esta información (
AQUÍ) se da cuenta de que Ayuntamiento de Málaga mantuvo un silencio sepulcral todo el año pasado y buena parte del anterior con respecto a la nueva ordenanza de ocupación de la vía pública. Y, sin embargo, a finales del pasado mes de diciembre, subió la propuesta completa para la nueva norma en el apartado de transparencia de la web consistorial. Esta nueva propuesta prohíbe lo mismo en su artículo 14, ahora con una nueva redacción que también prohíbe “incluir dentro del espacio autorizado con toldos ningún tipo de mobiliario urbano o elemento situado en la vía pública como árboles, cabinas, farolas, monumentos, etc.”, si bien en su apartado ‘e’, que no permite instalar “en la vía pública mostradores de servicio, frigoríficos, máquinas recreativas, de juegos de azar, billares, futbolines, televisores o cualquier otro elemento de características análogas”, abre la puerta a la situación del Pimpi y del Central: “salvo que se contemplen en la autorización previa solicitud de los interesados”. Las faltas consentidas por el Ayuntamiento han generado un malestar entre los ciudadanos que estudian, cada vez más, presentar una denuncia por prevaricación al Consistorio (¿Prevaricacion?-El-Ayuntamiento-de-Málaga-permite-que-El-Pimpi-use-la-calle-Zegri-de-almacen-nocturno-incumpliendo-la-normativa-que-obliga-a-retirar-el-mobiliario-de-las-terrazas-cuando-el-establecimiento-cierra) (AQUÍ).

FINALMENTE ayer mismo, informamos sobre las ilegalidades que se cometían en este negocio de manera más extensa, citando los artículos y puntos incumplidos de la Ordenanza Reguladora de la Ocupación de la Vía Pública. En concreto, los puntos incumplidos tanto por ‘El Pimpi’ como por el ‘Café Central’ o ‘La Plaza’, se encuentran en los artículos 6 y 11 de la ordenanza (artículo 6, puntos 4 y 11 y artículo 11, apartados ‘a’, ‘e’ y ‘f’). Además, el apartado 9 del Anexo I especifica que: "En plazas y calles peatonales, al existir un espacio de capacidad limitado, la superficie total susceptible de ocupación con mesas y sillas, en ningún caso excederá del 50% de la superficie peatonal total” hecho que también consiente el Ayuntamiento” hecho también ignorado por el Consistorio a la hora de hacer cumplir la normativa. Como complemento a estas normas, se establecen la calificación de las infracciones, en este caso “Graves o Muy Graves” dada su reiteración en el tiempo. El castigo por su incumplimiento se contempla en el artículo 14 de la ordenanza: "Las sanciones se graduarán teniendo en cuenta la existencia de intencionalidad o reiteración, la naturaleza de los perjuicios causados, la reincidencia, la comisión en el término de un año de más de una infracción de la misma naturaleza cuando así haya sido declarado por resolución firme, y/o cualquier otra causa que pueda estimarse.” Puede consultar esta información (La-posible-denuncia-ciudadana-al-Ayuntamiento-por-prevaricacion-respecto-a-su-consentimiento-hacia-El-Pimpi-toma-consistencia,-ya-que-el-negocio-continua-incumpliendo-la-Ordenanza-Reguladora-de-la-Ocupación-de-la-Vía-Pública) (
AQUÍ).

PUEDE leer aquí anteriores artículos relacionados con esta noticia:
-04/04/17 La posible denuncia ciudadana al Ayuntamiento por prevaricación respecto a su consentimiento hacia el ‘El Pimpi’ toma consistencia, ya que el negocio continúa incumpliendo la Ordenanza Reguladora de la Ocupación de la Vía Pública
-22/03/17 
¿Prevaricación? El Ayuntamiento permite que ‘El Pimpi’ use la calle Zegrí de ‘almacén’ nocturno, incumpliendo la normativa que obliga a retirar el mobiliario de las terrazas cuando el establecimiento cierra
- 03/03/17¿Falsa caridad por inmunidad? El Ayuntamiento de Málaga sigue tolerando una barra externa fija en la terraza de El Pimpi en la que la bodega hizo un acto ‘solidario’ el martes. Es una de las ilegales y prohibidas ‘barras de alcance’
- 27/02/17 ‘El Pimpi’ y el ‘Café Central’ se libran de la retirada de terrazas de calles del centro. Así, el Ayuntamiento de Málaga evidencia la bronca interna en la asociación de hosteleros, MAHOS, y deja muy señalado a su edil de Urbanismo, Francisco Pomares
- 04/10/16 La ‘famiglia’. El Ayuntamiento cerró el restaurante ‘A la Turca’ durante 24 horas por servir desde una barra interior que dijo que era de alcance. La bodega ‘El Pimpi’ sirve alcohol en una verdadera barra de alcance desde hace años sin molestias
- 15/03/16 El Pimpi ‘okupa’. Hace suya la plaza Zegrí con barras no permitidas por la normativa municipal. Sigue impune. Su dueño es José Cobos, el defensor del alcalde en la última huelga de basuras
- 09/12/14  El Pimpi sigue con su ‘okupación’ permitida por el Ayuntamiento de la vía pública. Planta varias sombrillas que dificultan el paso entre las calles Granada y Alcazabilla
- 16/07/14 El Pimpi llena con enormes soportes publicitarios la plaza pública que tiene ‘okupada’ frente a su bar. ¿Son legales? ¿Pagará al Ayuntamiento por esa publicidad? ¿Por qué se le permite?