Los denunciados, Juan Díaz, Ángel Antich y Curro Machuca, colaboradores de Málaga Ahora, han dilatado y retrasado constantemente el proceso judicial para que no interfiriese en sus intereses electorales

20/09/17. Sociedad. Este miércoles a mediodía el Juzgado de Instrucción número 8 de Málaga dirime las amenazas que tres activistas del entorno de La Casa Invisible vertieron sobre un redactor de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com en marzo de 2014, más de 42 meses después. Durante todo este tiempo, la defensa de los denunciados, Juan Díaz, Ángel Antich y Curro Machuca...

...colaboradores y uno de ellos cargo de confianza del partido Málaga Ahora, han dilatado el procedimiento para que los plazos no coincidiesen con sus intereses electorales (una de las vistas para declarar se programó meses antes de las municipales de 2015).

LOS hechos denunciados tuvieron lugar la madrugada del sábado 15 de marzo de 2014, cuando una docena de activistas de la casa okupa de calle Nosquera, La Invisible rodearon al entonces periodista de este medio, Alberto R. Aguiar, y durante 45 minutos le amenazaron e incomodaron en la puerta de un bar del centro de la capital. El motivo: la publicación de un artículo en esta cabecera en la que se denunciaba una intentona de okupación de un edificio público de la Universidad de Málaga por parte de este colectivo. El periodista solo pudo identificar entre sus agresores a tres personas: Juan Díaz Ramos, Ángel Antich y Curro Machuca, de los cuales el primero es cargo eventual de Málaga Ahora en la Diputación provincial.


EL juicio estuvo señalado en primer lugar para finales del pasado mes de junio, pero entonces la defensa de los denunciados trató de invalidar la transcripción integral de las amenazas que el periodista de este medio pudo grabar con su teléfono móvil cuando los hechos tuvieron lugar. Finalmente se suspendió el juicio y se retrasó hasta hoy.

LA bronca que ahora desemboca en tribunales nace de un artículo publicado en esta revista. El texto, Crónica de una ‘okupación’ fracasada. La Invisible y activistas universitarios se enredan durante un mes discutiendo qué hacer con una instalación del campus de Teatinos que querían 'okupar'... para nada. Ya estaba allí la UMA, denunciaba cómo este colectivo había convocado una asamblea para debatir sobre la educación en el campus de Teatinos, cuando esta era en realidad una tapadera para su objetivo real: okupar por la fuerza un edificio entonces vacío y sin uso al lado de la Facultad de Ciencias de la Educación y Psicología, hoy convertido en el Contenedor Cultural, un local de ocio e iniciativas artísticas que gestiona el propio Gobierno de la UMA.

A las pocas horas de publicarse dicha información, activistas de La Invisible comenzaron un hostigamiento en redes tanto a esta cabecera como al propio periodista, Alberto R. Aguiar, que ni siquiera la firmaba. Los mismos acusaban a Aguiar de haberse infiltrado en el colectivo.


LA realidad es más sencilla: al periodista se le invitó en calidad de redactor de La Taberna Global (un desaparecido portal de información para estudiantes que él gestionaba) para que aportase información sobre la situación legal del inmueble que pretendían tomar. Algo similar a lo que ya ocurriera en los albores de 2007, con La Invisible recién okupada, en la que los activistas de la misma se acercaron a la redacción de EL OBSERVADOR para solicitar información sobre la situación jurídica del inmueble (el de calle Nosquera 7) en el que acababan de irrumpir.

EL procedimiento se ha alargado más de tres años dado que los demandados llegaron a alegar que las pruebas aportadas por la parte demandante (un disco con audios de la conversación y de las amenazas que soportó Alberto R. Aguiar) no podían ser reproducidas, lo que permitió a los demandados evitar la estampa de declarar ante el juez a pocas semanas de la campaña electoral para las municipales de 2015.


SE da la circunstancia de que muchos de los activistas que participaron en el hostigamiento a Aguiar fueron simpatizantes o participantes de la plataforma Málaga Ahora, partido instrumental del que se apropió Podemos pero que ahora está sumida en luchas intestinas y el particular Partido Humanista ha asumido valiosas cotas de poder.

A raíz de lo sucedido, fueron varios los periodistas malagueños que dieron su muestra de apoyo a Aguiar, además de miembros de la oposición municipal que rechazaron todo acto de forma violenta. La Federación de Sindicato de Periodistas también emitió entonces un comunicado (AQUÍ).

ESTE
 no es el único encontronazo de periodistas de la ciudad con el entorno de activistas de La Invisible. Otros plumillas locales, como el columnista Gonzalo León o el redactor de La Opinión Matías Stuber también han sido víctimas de sus hostigamientos (ver La Invisible en la picota. Las críticas de un círculo de Podemos a su gestión se extienden en los medios. Se les empieza a perder el miedo, aunque acosen a periodistas que no pretendan ser sus voceros, como Matías Stuber de La Opinión).

NUMEROSOS simpatizantes de La Invisible no han llegado a entender nunca la línea editorial crítica que mantiene esta cabecera con esta experiencia de activistas malagueños. Las razones que esta revista ha dado en su particular denuncia de este caso de ‘activismo de amiguetes’ entronca, sobre todo, en la pérdida de espíritu okupa con el que nació este proyecto: lejos de ser una iniciativa subversiva o antisistema, los participantes de la misma intentaron desde bien temprano negociar con el Ayuntamiento de Málaga del PP la cesión del inmueble.


PARA ello, y a pesar de que hoy todavía no se ha formulado esa cesión, los activistas aceptaron sentarse a negociar con las instituciones (las mismas a las que en principio se rechaza desde el movimiento okupa) creando para ello una personalidad jurídica: una fundación con tres asociaciones en su seno. Esta es la Fundación de los Comunes. Valga recordar que las fundaciones es una de las personalidades jurídicas más opacas que existen.

PUEDE ver aquí otras informaciones relacionadas:

- 26/06/17 La agresión y amenazas perpetradas por tres activistas del entorno de La Casa Invisible en 2014 contra un redactor de EL OBSERVADOR se ven en juicio este miércoles por la mañana en la Ciudad de la Justicia
- 07/05/15 Los activistas de La Casa Invisible y de la candidatura ‘Málaga Ahora’, imputados por amenazas al redactor jefe de EL OBSERVADOR, consiguen aplazar la vista judicial contra ellos y así no coincide con la campaña electoral
- 18/03/14 ‘La Casa Invisible’ justifica la agresión y amenazas fascistas a un redactor de esta revista por un grupo cercano al centro social porque el periodista no le merece ‘ninguna credibilidad’ (?)
- 17/03/14 Un grupo de 20 fascistas que ‘dicen’ ser activistas sociales y cercanos a la Casa Invisible, acorralan, agreden y amenazan a un redactor de EL OBSERVADOR por publicar algo que no querían que se publicase... por hacer periodismo, vamos…
- 17/03/14 EL OBSERVADOR denuncia en Comisaría y más tarde en el Juzgado las amenazas contra uno de sus redactores, perpetradas por activistas cercanos al centro social La Casa Invisible
- 13/03/14 Crónica de una ‘okupación’ fracasada. La Invisible y activistas universitarios se enredan durante un mes discutiendo qué hacer con una instalación del campus de Teatinos que querían 'okupar'... para nada. Ya estaba allí la UMA
- 11/03/14 La Universidad de Málaga asume la sala ‘Espaciu’. La fundación ECCUS realizó en ella una gestión nefasta y llevaba meses sin programar. Será la nueva sede del Vicerrectorado de Cultura