Esta empresa familiar, liderada por Antonio Corral, han devuelto a la vida muchos juguetes y aparatos eléctricos y  electrónicos, incluidas radios con más de 80 años, que han podido disfrutar los nietos de los propietarios

08/01/20. Sociedad. En una sociedad de consumo y en un sistema capitalista, cuando algo ya no funciona, se tira. Reparar no entra en los planes de la gran mayoría de personas, bien por comodidad de comprar a golpe de click o porque algo nuevo siempre luce más. Contra ese ideario lucha la familia Corral Flores, propietarios de las dos tiendas malagueñas Electrónica Jim & Jam, ubicadas...

...en El Palo y en la Avenida Barcelona de la capital costasoleña. También le plantan cara a la obsolescencia programada, esa determinación de fábrica que limita la vida útil de nuestros electrodomésticos, que les pone fecha de caducidad pese a que con unos pocos arreglos pueden hacer que cumplan su función por unos años más. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com.

“Nos encanta que la gente venga y repare, porque es una evidencia que, por ejemplo, las televisiones de antes eran mucho mejores que las de ahora”, asegura a esta revista Paulina Flores, mujer de Antonio Corral, ambos llevan adelante los establecimientos. Los centros de planchado, las cafeteras, los robots de cocinas y los televisores están entre las reparaciones más frecuentes, aunque le ‘meten’ mano a cualquier cosa que “se piense que está para tirar”. Lamentan que a los juguetes ya nos les den una nueva oportunidad y que las familias opten por desecharlos antes que otorgarles una segunda vida.


“La gente se queda alucinando cuando le decimos que lo que traían para tirar se puede arreglar. Lo agradecen muchísimo”, cuenta entusiasmada a EL OBSERVADOR Paulina, extremeña de nacimiento y que lleva 40 años afincada en El Palo por amor, los mismos que su marido lleva dedicándose a “revivir” aquello que parecía “muerto”.

No solo reparar, sino que también sacan sonrisas y devuelven la ilusión. Tal y como han contado a esta revista los propietarios de Electrónica Jim & Jam, a finales de diciembre un cliente les trajo un radiocasset de los años 60 que daba por perdido y quería habérselo podido regalar a su nieta. Antonio le llamo y le dio la buenanueva. “Se volvió loco. Le hizo muchísima ilusión” relata Paulina con la misma emoción con la que el cliente tuvo que recoger la radio. Aparatos de los años 20 y 40 también han llegado a la tienda de la barriada marinera, como una radio “antiquísima” que Antonio mimó con sus manos.


Mientras relatan su labor, no cabe duda de que le poner amor a su trabajo, un empleo que adoran y que han trasladado a sus dos hijas, quienes se encargan de gestionar la segunda tienda que tiene el matrimonio, ubicada en la Avenida Barcelona.

El negocio familiar es rentable, pese a los gastos que tienen y que el consumismo gane el pulso a la reparación. Han “adoptado” a sus trabajadores como a uno más de los Corral Flores y, además, les avala la garantía de ser el Servicio Oficial en Málaga de diversas firmas como Tefal, Rowenta o Moulinex.