quees15m15Málaga. 15/09/11. Opinión: Rafael Palomo. ¿Cómo explicar que es el 15-M? Lo que parece claro es que se trata de un movimiento nuevo, tanto en las formas como en el fondo, difícil de encasillar o valorar bajos lo clásicos parámetros que han definido hasta ahora los...
quees15m15Málaga. 15/09/11. Opinión: Rafael Palomo. ¿Cómo explicar que es el 15-M? Lo que parece claro es que se trata de un movimiento nuevo, tanto en las formas como en el fondo, difícil de encasillar o valorar bajos lo clásicos parámetros que han definido hasta ahora los movimientos sociales. La heterogeneidad de sus miembros así lo determina y el sentimiento que los une va más allá de las ideologías políticas existentes. Por esta razón hemos pensado que la mejor forma de definir esta manifestación social es a través de un crisol de sentimientos y sensaciones de aquellas personas que quieren expresar en primera persona… ¿qué es el 15-M? Inaugura esta sección de 15Málaga / EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com Rafael Palomo.

El poder de la ciudadanía

EL 15M es un fenómeno social y político muy complejo; imposible de describir de manera completa y real en unas pocas líneas. Aún así, no hay duda de que está relacionado principalmente con dos fenómenos: la libre circulación de información por internet de un lado, y las malas condiciones económicas y laborales de los habitantes del Estado español por otro.

EL intercambio de información mediante Internet ha posibilitado que gran parte de las injusticias socio-políticas (la ley D’Hont, los paraísos fiscales, los privilegios de los políticos) salgan a la luz, se debatan, se discutan y generen (por comenzar a utilizar el término) indignación general. Todos estos temas antes solo llegaban a la población por los medios de comunicación convencionales, como la televisión o la radio, donde la información se muestra de manera absolutamente parcial, del lado de aquellas pocas personas a quienes benefician las injusticias. Internet ha abierto la puerta a una comunicación instantánea libre aunque, por supuesto, falible. Independientemente de hasta dónde llegue el movimiento, y cómo, lo importante es que se ha empezado a hablar y a discutir públicamente asuntos que nos afectan a todos, ya sea en cualquiera de las muchas ágoras o espacios de debate ciudadano que se han creado en forma de acampadas o asambleas, ya sea tomando un café.

CABE comentar que hay un cierto sector de la población que desde hace tiempo está bastante concienciado de las injusticias sociales, económicas y de todo tipo. Desde luego, probablemente los más implicados con el 15M estén dentro de este grupo. Sin embargo, hay otros muchos que, a pesar de ser conscientes de las injusticias sociales y económicas, solo se han movido y luchado cuando han llegado a sentir estas injusticias en sus propias carnes, como por ejemplo al sufrir los efectos de la llamada “crisis” económica. Cuando la injusticia recae en uno mismo (y no ya en el vecino del quinto o en tal país lejano), la indignación crece, al comprobar cómo unos pocos siguen enriqueciéndose, y que las administraciones públicas, en gran parte corruptas y enchufistas, otorgan además a los bancos y a grandes empresas privilegios para que sigan obteniendo beneficios mientras la mayor parte de la población sigue dominada y explotada por los intereses de unos pocos.

OTRA característica importante del 15M es su cariz reformista. Desde el principio, se habla de “spanish revolution”; pero probablemente el término “revolución” se aplique más al drástico cambio de mentalidad necesario para el cambio que al término político de “revolución”, empleado en las teorías anarquistas o marxistas. Desde luego, si el 15M hubiera tomado desde el principio una denominación anarquista o marxista, habría fracasado antes de empezar. Tales términos, debido a los intereses de unos pocos (los mismos que también son dueños de los medios de comunicación) se han convertido en insultos o han tomado un cariz marcadamente peyorativo, violento, utópico o imposible. Es mucha la desinformación y tergiversación de dichas teorías. Aún así, es muy curioso que los mecanismos asamblearios propuestos por el 15M por la península tengan en general un carácter marcadamente anarquista y no representativista, y se consideren completamente razonables por sus practicantes.

LO importante es, en cualquier caso, la demostración de fuerza que el pueblo está dando; mostrándose a sí mismo en disconformidad con tal o cual característica del sistema político-económico. El movimiento es, como todos saben, muy heterogéneo, y de hecho, uno de los mayores problemas es que, por decirlo sencillamente, unos piden unos pocos cambios, mientras que otros lo queremos todo. Aún así, parece que desde el 15M el único modo que se contempla es la reforma, paso a paso, de las administraciones públicas.

SOBRE el futuro del movimiento en los próximos meses, todo depende de hasta qué punto seamos capaces de mantener el 15M más allá del fenómeno mediático que fue en un principio. Desde Comunicación y Prensa, es nuestro trabajo mantener vivo al movimiento en la opinión pública; que nadie se olvide de que estamos ahí, difundiendo el 15M tanto por internet como por los medios de comunicación convencionales, y creando nuevos modos de intercomunicación con aquellos que no pueden acudir regularmente a las asambleas populares. Es imprescindible comentar que, en contraste con otros movimientos sociales, muchos de los trabajadores de base del sector periodístico, incluso de algunos medios de masas, apoyan las propuestas y el espíritu del movimiento, lo que nos da una oportunidad de usar estos medios a nuestro favor.

POR otra parte, como se suele repetir, el movimiento depende de su difusión y organización en los barrios y los pueblos de las diferentes provincias del Estado.

TENIENDO en cuenta que el Gobierno de España ha empezado a aplicar medidas relacionadas con el Pacto del Euro, la indignación volverá a crecer. Hay varias manifestaciones convocadas en septiembre (el día 2 contra la reforma constitucional, el 18 en Defensa de los Servicios Públicos, el 25 por el Derecho a la Vivienda...) Y el día 15 de octubre será la gran manifestación mundial convocada por Democracia Real Ya. Algunos comienzan a proponer que se vuelva a acampar en las plazas desde ese día.

ES previsible que las administraciones públicas sigan tomando algunas de las reformas planteadas por las diferentes asambleas del movimiento 15M, probablemente las más superficiales e insignificantes, para realizar un lavado de imagen. Y, sin embargo, estos burdos intentos no modifican ni un ápice la indignación general del pueblo, ya que la sospecha de corrupción, abuso de poder y enchufismo que pesa sobre la clase política no pueden deshacerse tan fácilmente.

POR último, con respecto a la posibilidad de una huelga general apoyada por el 15M, particularmente la estimo beneficiosa, aunque no imprescindible.

AL menos en Málaga, hay aceptación general a la hora de considerar la huelga general, y de exigir a los sindicatos que la convoquen. Sin embargo, hay cierto debate con respecto al uso de otros mecanismos a la hora de ejercer presión social y económica. Personalmente considero que la herramienta de la huelga general tenía mucho sentido durante el siglo XIX y gran parte del siglo XX, cuando el empresario capitalista realmente sentía las consecuencias de la huelga general ante la paralización de la producción. Sin embargo, hoy en día, con la sobreproducción con la que contamos y los mecanismos legales para que los llamados “servicios mínimos” se respeten, y también contando con la conciencia individualista de muchos; que trabajemos o no durante unos días apenas afecta a las grandes empresas capitalistas, cuando sí a las pequeñas y a los propios trabajadores y consumidores de a pie. Además, en el caso de que sea una huelga de sólo un día, las consecuencias económicas para las grandes empresas son poco menos que imperceptibles. Por otra parte, teniendo en cuenta las malas condiciones económicas y el impulso de la conciencia individualista, el sistema ya se ha ocupado de convencer a muchos de que perder el salario de un día de trabajo es inaceptable para su economía.

SIN duda apoyaría y difundiría la convocatoria de la huelga general; y sin embargo, me parece más acertado plantear la posibilidad de nuevas maneras de protesta que, si se generalizan, realmente afectarían a aquellos que se aprovechan del pueblo y del trabajo de la mayoría. Tal es el caso de las retiradas masivas de dinero de determinadas entidades bancarias, o huelgas de consumo específicas, que realmente afecten a los beneficios de las empresas. ¿Qué sucedería si toda la ciudadanía retirase su dinero del Banco “X”? ¿O si nadie comprara en la tienda “Y”? Tal y como se comentó un día en la plaza, en un taller sobre economía, “el único voto real es el que hacemos cuando sacamos la cartera”. Influimos en los “mercados” mucho más de lo que creemos. En tanto que afectamos en él, podemos alterarlo y manipularlo con nuestras pautas o negación de consumo.

LA huelga general será otra demostración de fuerza más, otra medida de presión; pero, desde el movimiento 15M tenemos que inventar, crear y discutir nuevas medidas de presión. Medidas que estén más en consonancia con el mundo que nos rodea, en el que las grandes empresas, bancos y administraciones públicas son prácticamente intocables.

TIENEN que empezar a sentir que es la ciudadanía la que tiene el poder, y no ellos.