OPINIÓN. Tribuna abierta. Por Juan Terroba y Paco Puche
Ecologistas malagueños

23/11/12. Opinión. “El proyecto de ‘campo de golf’ Resinera Village consiste en urbanizar unas 500 hectáreas, hacer 1.200 chalets con sus correspondientes servicios y equipamientos, 77.500 metros cuadrados de hoteles y alojamientos turísticos y, por fin, el campo de golf y sus aparejos”. En esta Tribuna abierta de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com los ecologistas Paco Puche y Juan Terroba desentrañan los fantasmas de esta macrourbanización. La segunda parte del artículo que se publica hoy analiza un peligro invisible pero tan real como las 150.000 muertes que causa al año, el amianto.

La Resinera y sus fantasmas. El amianto (II parte)

Fantasma: eventualidad que
causa preocupación o temor” (Manuel Seco)

El fantasma del amianto

SI los dos primeros fantasmas tienen un carácter más simbólico que real, el tercero, el fuego, es muy real, y la peligrosidad del amianto, el mayor y más real de los fantasmas de este proyecto, un factor que afecta en el mundo a 150.000 personas que por su causa van a morir cada año, y  así en los próximos treinta ([1]), es, pues, un fantasma hiperreal aunque se presente de manera invisible y afecte a las personas a largo plazo.

¿PERO, qué tiene que ver el amianto con la Resinera? Si leemos el proyecto que el Estudio Seguí presenta en la Junta para su aprobación, en ninguno de sus seis tomos aparece la palabra “amianto” o su sinónima “asbesto”; tampoco “uralita” que es como se conoce por estos pagos a los productos hechos con amianto. También el término “peridotita” se muestra elusivo. En las alegaciones que se hacen al proyecto desde Ecologistas en Acción y otros grupos de la zona se dice al respecto: “En el texto del Artículo 7a se señala que la litología predominante son los esquistos, areniscas, etc., evitando hacer alusión a las peridotitas como sustrato inadecuado desde un punto de vista geotécnico dadas sus características mecánicas”. Pero ya en la memoria Técnica justificativa de la implantación del campo de golf (p.29), sí aparecen las peridotitas. E, igualmente, en el citado plano y en el geológico del IGME, podemos ver que tanto las zonas que rodean al proyecto como las incluidas dentro del mismo son casi todas peridotitas (dunitas, harzburgitas, lherzolita, etc.)

¿QUÉ pasa con las peridotitas? Lo que ocurre es que estas rocas magmáticas están formadas mayormente por silicatos ferromagnésicos denominados olivinos que por recristalización, debido a influencias hidrotermales, dan lugar a las serpentinas. Éstas son minerales asbestósicos, es decir que están formado por fibras largas que se pueden descomponer en fibrillas de micras de longitud  (25 milímetros dan lugar 1 millón 400 mil fibrillas), que son muy tóxicas e indestructibles, y si se inhalan o se ingieren, dan lugar con el tiempo a esas 150.000 personas anuales  ya condenadas a muerte por su exposición pasada a productos con amianto, como ha predicho la Organización Mundial de la Salud. El amianto o asbesto no es en sí un mineral sino formas de cristalización de diversos minerales cuya  textura es fibrosa.

LAS peridotitas proceden del interior de la tierra. Son rocas ígneas,  fundidas, que al ascender hacia la corteza se solidifican y se suelen quedar en el interior. En Sierra Bermeja, por los movimientos tectónicos y por la erosión, han emergido a la superficie y por ello constituyen un caso muy particular de formación geológica, única en el mundo. Por esa razón ha sido propuesta como futuro Parque Nacional.

ESTE macizo ultramáfico (rocas ígneas con menos del 45 por ciento de sílice) de peridotitas de la provincia de Málaga ha sido ampliamente estudiado desde mediados del s.XIX. Entre 1845 y 1850 Pascual Madoz realiza su Diccionario de España, y en la entrada “Estepona” se puede leer: “… y en muchos sitios de Sierra Bermeja se halla amianto sobre la tierra” ([2]). En 1851 el ingeniero Antonio de Linera ([3]) ya da fe de la existencia del amianto en la sierra Bermeja (“entre la grieta de la serpentina suelen venir el asbesto corcho de montaña y amianto”). Más tarde, en 1917, aparece el famoso libro de Domingo de Orueta ([4]), en el que nos cuenta que “en nuestras excursiones por la Serranía hemos visto multitud de masas grandes de serpentinas”.

COMO era de esperar, a lo largo del tiempo en estas sierras se han explotado minas que contenían amianto, talco…. Por ejemplo, hay noticias que en Mijas, en el Cerro Becerril, existió una mina del mismo nombre de amianto ([5]). En Benahavís, existió una mina de talco y otra de  amianto llamada “Afaltex” ([6]). En Estepona existió en el siglo XX una mina de amianto en el paraje conocido como sitio del Castor ([7]). En Genalguacil hay noticias de minas de asbestos y talco ([8]). Por último Gómez Zotano ([9]) da noticias de la explotación minera diversa en distintos lugares de Sierra Bermeja, entre ellos de amianto.



POR todas estas razones, el pasado 28 de abril de 2010 apareció en el diario La Opinión de Granada ([10])) la siguiente noticia. “El amianto amenaza Sierra Nevada”. Con este titular  lo que realmente anunciaba era que la Universidad de Granada y el Instituto Andaluz de CC de la Tierra del CSIC habían iniciado un proyecto para “cuantificar la peligrosidad de amiantos de diferente naturaleza a través de la biopersistencia de las fibras en diferentes condiciones…”.

ESTE grupo de investigadores van a abordar el estudio de la  problemática derivada de la alteración de afloramientos de rocas que contienen minerales del amianto en la Serranía de Ronda, Sierra Nevada y Sierra de Filabres y su posible riesgo para la población.

PERO mientras sacan sus conclusiones ya tenemos algunas evidencias inquietantes, que coinciden con los avances que nos ha hecho este grupo investigador. De momento han advertido de que es necesario considerar la presencia de amianto natural pues “su mineralogía las hace particularmente sensibles a la acción de los agentes erosivos, provocando la excavación de la superficie expuesta y la acumulación de material detrítico en las zonas circundantes”, en este sentido, estas zonas entrañan un “fuerte potencial de riesgo natural” dependiente del grado de exposición y de la intensidad de la alteración que sufren. Siguen diciendo que “hay más riesgo de dispersión de material fibroso en aquellos afloramientos que han sufrido impacto antropogénico que ha provocado una modificación importante con aumento de la zona expuesta”. Este sería el caso de afloramientos atravesados por trincheras de vías públicas, zonas con actividad agrícola o frentes de cantera en las que se ha extraído amianto y no se les ha aplicado una restauración adecuada. Estos afloramientos podrían ser “potencialmente una fuente de riesgo de amianto natural”, si están ubicados cerca de núcleos de población o en zonas de interés paisajístico y ambiental.

Y es que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) “habida cuenta de que se carece de datos sobre el umbral carcinogénico del amianto, y que se ha observado un mayor riesgo de desarrollar cáncer en poblaciones expuestas a niveles muy bajos para eliminar con eficacia las enfermedades que provoca será preciso abandonar la utilización de todas sus variedades”. ([11])

LOS trabajos realizados por Joseph Tarrés y su equipo ([12]) han ratificado que, además de la exposición laboral, existe riesgo por exposición de convivencia o doméstica y por exposición ambiental.

ESTE trabajo se ha realizado en una población de 417. 785 habitantes de la comarca del Vallès Occidental, en base a casos diagnosticados  entre enero de 1970 y diciembre de 2006. En los resultados se puede ver cómo la fuente de exposición laboral fue del 71 por ciento de los pacientes, por convivencia del 11 por cineto y por exposición ambiental del 17.5 por cineto. Afirma “que mientras la incidencia de mesotelioma (un cáncer bastante específico del amianto) en la población general es de 0.1 a 0.3 casos, por 100.000 habitantes/año, en nuestro estudio fue de 1.5 casos y que aumentó a 4.7 en el área de municipios colindantes con Cerdanyola y Ripollet”, lugar donde estaba instalada la fábrica de Uralita desde principios del siglo XX, y en donde  viven 93.386 personas.

EN el mismo trabajo se afirma que “fue en Finlandia donde en 1960, por vez primera, Kiviluoto, atribuyó la presencia de calcificaciones pleurales en granjeros a una mina de antofilita cercana a sus viviendas. Más tarde, sin embargo, se señaló que el alto contenido en amianto de la rocas de aquel lugar, como posteriormente se ha demostrado también en otras zonas geográficas, podía haber sido la verdadera fuente de exposición”

TAL es el caso de Turquía. Las cuevas, casas de piedra y fantásticas formaciones también de piedra, del sitio conocido como Capadocia  atraen a turistas de todo el mundo. Sin embargo, las autoridades turcas están evaluando demoler una villa cercana a este lugar, llamada, Tuzkoy ([13]) debido a que la mitad de sus habitantes han muerto por un extraño cáncer.

EN efecto, las muertes en este pueblo empobrecido y en otros dos cercanos han sido ocasionados por un, para ellos, raro cáncer conocido como mesotelioma, el cual habría sido causado por un mineral abundante en la zona, la erionita que es, como el amianto, un mineral fibroso. La relación entre la exposición al amianto y el mesotelioma quedó bien establecida por los trabajos del equipo de investigación estadounidense, dirigido por Selikof, allá por los años sesenta del pasado siglo. No es algo raro.

LAS autoridades locales están tan alarmadas que la reubicación de todos los residentes ya está en marcha. “El plan es demoler la antigua aldea, enterrarla un metro y medio bajo tierra”, indicó el alcalde Umit Balac.

POR lo que respecta a la contaminación ambiental es menester traer a colación la tragedia ocurrida en EEUU, en Libby, Montana ([14]), que con una población  de 6.000 habitantes ha visto cómo un tercio de sus habitantes han muerto o lo van a hacer prematuramente debido a un mesotelioma. La causa ha sido una mina de amianto que durante años ha sometido a la población trabajadora o residente  a la   inhalación del polvo mortal.

EN Italia, a comienzos de la década de los 90, la Unión Europea decidió crear el “pasillo 5”, la conexión ferroviaria más grande del continente, que pretende unir Lisboa con Kiev, pasando bajo los Alpes y atravesando Val di Susa para unir Turín con Lyon. Según el proyecto, en el tramo italiano, a su paso por Val di Susa (o Valle de Susa, una zona alpina al noroeste de Italia), la línea se introduce dos veces en la montaña, con dos túneles de 21 y 12 kilómetros respectivamente. Luego, tras pasar Venaus, entra de nuevo en la montaña con un megatúnel de 53 kilómetros que termina en Francia. El proyecto genera un enorme rechazo de la población local. Las montañas del valle presentan altas cantidades de uranio, amianto y radón, sustancias tóxicas a las que los ciudadanos estarían expuestos durante los 20 años que se prevé duren las obras. Más de cien médicos han firmado un documento en el que denuncian el riesgo para la población local de contraer patologías relacionadas entre las que destacan el cáncer de pulmón y del tracto gastrointestinal. ([15])

POR último, y sin ánimo de ser exhaustivos, hay que traer a colación el reciente trabajo científico, publicado el pasado 4 de julio en el Journal of Exposure Science Environmental Epidemiology ([16]), que llegaba a los siguientes resultados: “se puede concluir que el asbesto de origen natural puede elevar significativamente las tasas de mortalidad de cáncer de nasofaringe y laringe, cáncer intestinal, cáncer de pulmón y mesotelioma. Por otra parte, una mayor proporción de tierras de cultivo y zonas urbanas y una menor proporción de tierras forestales puede elevar la tasa de mortalidad de los cuatro tipos de cáncer”. Se podría decir que este estudio está hecho expresamente para diagnosticar lo que puede ocurrir en la Resinera si, a pesar de todos los argumentos aquí esbozados más los que las alegaciones aludidas que Ecologistas en Acción  y otros grupos han presentado oponiéndose al proyecto que nos ocupa, se diese la autorización de seguir adelante con la macrourbanización con golf en la Resinera.

BIEN, supongamos que a pesar de todo se aprueba el proyecto y los promotores, inversores, arquitectos, etc., se aprestan a hacer la urbanización y a venderla ¿Con qué se van a encontrar?

EL último fantasma: la construcción de la macrourbanización bajo las condiciones legales de trabajo con amianto.

UNA vez prohibido en España en 2002 y en Europa en 2005, se ha legislado para que el amianto existente (instalado o natural), dada su peligrosidad, sea sometido a unas condiciones de trabajo y ambientales especiales. Las leyes básicas que rigen  en este asunto son el Real Decreto 396/2006 de 31 de marzo y la Directiva 2009/148/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, ambas sobre protección de los trabajadores con riesgos relacionados con la exposición al amianto.

ESTAS prescripciones se han de aplicar a “todas aquellas actividades u operaciones en las que se manipulen materiales que contengan amianto, siempre que exista riesgo de liberación de fibras  de amianto al ambiente de trabajo”, aunque “si bien aún nos se ha podido determinar el nivel por debajo del cual la exposición al amianto no entraña riesgo de cáncer, es oportuno reducir al mínimo la exposición de los trabajadores al amianto”[17]. En todos los casos no se realizarán horas extras ni se trabajará por sistemas de incentivos si la actividad supone sobreesfuerzos físicos o se haga en ambientes calurosos. Los trabajadores han de disponer de instalaciones especiales para guardar la ropa, sanitarias y de aseo personal así como de almacenamiento de equipos de protección. En casos en que los valores de fibras medidos por empresas especializadas superen el límite legal admitido (de 0.1 fibra/cm3 para un periodo de 8 horas) los trabajadores deberán llevar mascarillas protectoras de las vías respiratorias. La imagen que mejor define al trabajador que reúne  todas estas condiciones es la siguiente:



LOS
trabajos con amianto implican además las siguientes condiciones por parte de la empresa: obligación de presentar un plan de trabajo que deberá aprobar la autoridad laboral, dar debida formación a los trabajadores, una vigilancia específica de la salud de los mismos, información sobre los riesgos, los resultados de las evaluaciones de las fibras que existen en el medio, paneles de advertencias sobre el peligro del amianto y protección a las personas que se encuentran en las proximidades.

PERO lo más complejo de llevar a cabo es la prescripción que ordena que “los procedimientos de trabajo se han de concebir de tal forma que no produzcan fibras de amianto o, si esto fuese imposible, que no haya dispersión de las mismas en el aire” y que “las que se produzcan han de ser eliminadas en las proximidades del foco emisor mediante sistemas de extracción, en condiciones que no supongan riesgos para la salud y el medio ambiente”, además  los residuos deberán “ser almacenados y transportados  en embalajes cerrados apropiados y con etiquetas que indiquen el contenido de amianto” y, por último “deberán transportarse fuera del lugar de trabajo lo antes posible… y ser tratado con arreglo a la normativa de residuos peligrosos”.

EL proyecto de la Resinera se plantea en un territorio que tiene un desnivel de cota de hasta 126 metros, en el que la pendiente media es de un 22 por ciento, considerada como pendiente fuerte en el mismo documento del proyecto, con rangos de más del 25 por ciento en donde ya las pendiente son muy fuertes. Esto implica que en 500 hectáreas se ha de excavar, transportar materiales de un lugar para otro para explanar, abrir zanjas, etc., moviendo  cantidades ingentes de materiales peridotíticos (en gran parte serpentinizados, por tanto asbestósicos), como reconoce el propio proyecto (pp. 154 y 155 del Informe de sostenibilidad ambiental).

EL escenario es el siguiente: decenas de trabajadores de blanco, como el de la foto, moviéndose con dificultad por el terreno; cientos de metros de bandas anunciando el peligro de la presencia del amianto, igual que los medios de transporte, con una etiquetado prescrito; potentes aspiradoras succionando el polvo de amianto levantado y dispersado en la obras,  con la rapidez necesaria para que las microfibras no emigren con el viento a los lugares habitados… Los vecinos y los grupos ambientalistas haciendo denuncias a las autoridades competentes y, finalmente, un reportaje en  la prensa británica o alemana, en la que salte la noticia de que en los alrededores de  Marbella  existe peligro de amianto natural. Aquí termina la macrourbanización, y de camino la marca Costa del Sol sufre un grave deterioro.

ANTE este riesgo para la salud y para el negocio del turismo ¿tendrán  las autoridades la lucidez de desaprobar el proyecto de la Resinera Village?

LO último que aquí se dice para  este macroproyecto se aplica mutatis mutandi, al otro gran proyecto de la zona: la autovía de peaje de San Pedro a Ronda atravesando peridotitas.

EL amianto es el mayor escándalo de la historia industrial de todo el siglo XX.

CON el amianto no se juega.

PUEDE
leer aquí la primera parte de este artículo:
- 22/11/12 La Resinera y sus fantasmas. Gadafi, Seguí y la amenaza del fuego en un bosque de alto valor ecológico (I parte)

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[1] http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs343/es/index.html

[2] Madoz, P. (1845-1850), Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de

[3] Linera, A. (1851), “Reseña geonóstica y minera de la provincia de Málaga”, en Revista Minera

[4] Orueta, D. (1917), Estudio geológico y petrográfico de la Serranía de Ronda, cap. XVII, p.564

[5] Ayuntamiento de Mijas, “Agenda 21. Diagnóstico Ambiental Municipal

[6] Ayuntamiento Benahavís (2006), “ Adaptación del PGOU del municipio de Benahavís, Sopde, p. 18

[7] http://www.iluana.com/espacios_articulo.asp?idarticulo=23

[8] http://www.iluana.com/galeria_ficha.asp?idgaleria=64&idfotografia=3947

[9] Gómez Zotano, J. (2004), “ La hojalatería en Málaga durante el siglo XVIII”, en

[10] http://www.ideal.es/jaen/v/20100430/sociedad/investigadores-andaluces-estudian-como-20100430.html

[11] OMS (2006), “ Eliminación de las enfermedades relacionadas con el amianto”, p.2 http://whqlibdoc.who.int/hq/2006/WHO_SDE_OEH_06.03_spa.pdf

[12] Tarrés, J. y otros ( 2009), “ Enfermedad por amianto en una población próxima a una fábrica de fibrocemento”, en Archivos de Bronconeumología, 45(9): 429-434

[13] http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/11/08/oncologia/1289211559.html y http://herenciageneticayenfermedad.blogspot.com/2010/11/medio-ambiente-contaminado-intramed.html

[14] http://www.moglik.com/foro/salud-psicologia-y-belleza/una-ciudad-va-a-morir-por-culpa-del-amianto/?action=printpage

[15] http://www.diagonalperiodico.net/El-colectivo-resistente-de-los.html

[16] http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22760439

[17] http://www.insht.es/portal/site/Insht/menuitem.1f1a3bc79ab34c578c2e8884060961ca/?vgnextoid=5447ad8648bad110VgnVCM1000000705350aRCRD&vgnextchannel=75164a7f8a651110VgnVCM100000dc0ca8c0RCRD