Saturnino Moreno y Chelo Atencia han salvado cientos de ejemplares de aves necrófagas con un centro de recuperación y una red de muladares. Vea este VÍDEO

saturnino_moreno03/12/08. Medio Ambiente. El programa número 500 de ‘Espacio Protegido’ de Canal 2 Andalucía realizó un reportaje el pasado 22 de noviembre a la pareja que forman Saturnino Moreno y Chelo Atencia, quienes desde los años 80 llevan viviendo con buitres, quebrantahuesos y alimoches...

Saturnino Moreno y Chelo Atencia han salvado cientos de ejemplares de aves necrófagas con un centro de recuperación y una red de muladares. Vea este VÍDEO

saturnino_moreno03/12/08. Medio Ambiente. El programa número 500 de ‘Espacio Protegido’ de Canal 2 Andalucía realizó un reportaje el pasado 22 de noviembre a la pareja que forman Saturnino Moreno y Chelo Atencia, quienes desde los años 80 llevan viviendo con buitres, quebrantahuesos y alimoches en una lucha constante por defender la supervivencia de estas aves desde Málaga. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com les invita a que vean en este VÍDEO el ejemplo de compromiso con la naturaleza de dos de las personas que vertebran el movimiento conservacionista en la provincia.

MORENO
y Atencia son coordinadores del Centro de Recuperación de Aves Carroñeras ‘El Boticario’ y miembros fundadores de Silvema Ronda, una activa organización en defensa de la naturaleza de la Serranía de Ronda. Sus vidas, su relación, su familia, su ocio, está desde hace lustros marcados por la defensa de las aves carroñeras: buitres leonados y negros, alimoches y quebrantahuesos. Entre los dos han creado y mantienen un centro de recuperación al igual que sostienen una mínima red de comederos y muladares, entre ellos el de Cañete La Real, reconocido con uno de los VII Premios de Medio Ambiente de Málaga.

 

EL compromiso de esta pareja provoca que muchas veces los animales les acompañen incluso hasta su casa ya que el 90% de las muertes que ocurren durante su migración se debe únicamente al agotamiento y a la inanición de estas aves. “No es necesario llevarlos al veterinario, sólo necesitan comer”, subraya Chelo.

LA
vieja y estrecha alianza entre hombres y aves necrófagas por la que estas últimas se alimentaban del ganado muerto a través de una red de muladares que recorría el territorio espacio_protegidonacional se comenzó a desmantelar en los años 70 con el desarrollismo y en la pasada década de los 90 tuvo un dramático punto de inflexión con la aparición de cefalopatía espongiforme bovina, más conocida como el mal de las vacas locas, que provocó una rigurosa normativa que prohibía tajantemente el abandono de cadáveres animales en el campo, y que provocó un alarmante descenso en el número de carroñeras, entre ellas el alimoche, especie en peligro de extinción.

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