“Quizá a la industria cárnica no le convenga que se conozca que las hamburguesas vegetales son aún más deliciosas que las “clásicas”, con proteínas de alta calidad y mil veces más sanas”

Cocina vegetal

Por Dela Uvedoble


29/06/21. Opinión. La conocida escritora malagueña Dela Uvedoble comparte con los lectores de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com recetas de ‘su’ cotidiana cocina vegetal: “Aquí encontrarán recetas sencillas y familiares, la mayoría malagueñas. Son las comidas que preparo para los míos, sanas, económicas y... totalmente vegetales”. Esta semana nos trae una...

...receta de hambuerguesas. Pasen y pónganse el delantal.

Receta 36. Hamburguesa Dela-Dela

Con la polémica abierta de si una hamburguesa que no lleve animal hecho pulpa entre dos panes puede ostentar ese nombre yo me pregunto: ¿por qué no llevando el apellido “vegetal”? Quizá a la industria cárnica no le convenga que se conozca que las hamburguesas vegetales son aún más deliciosas que las “clásicas”, con proteínas de alta calidad y mil veces más sanas.


De todas formas las que hoy os traigo son caseras, hechas con resto de un potaje (exactamente la misma masa de las albóndigas que ya publiqué en la receta 24). Por eso las llamo “Hamburguesas Dela-Dela”.


Ingredientes

—Potaje de habichuelas rojas sobrante del día anterior (o de cualquier otro potaje o legumbres cocidas de las que vienen en tarro de cristal).
—Soja o proteína de guisantes texturizada fina.
—Pan rallado (el que admita para ser maleable).
—2 dientes de ajo machacados y picaditos.
—Perejil.
—Pimienta y comino molidos.
—Un “huevo de chía y lino” (medio vaso de agua donde se pondrá en remojo, durante 1/2 hora, una cucharadita de estas dos semillas previamente pasadas por el molinillo de café. Se forma un aglutinante que sustituye al huevo). Se añade este mucílago a la masa.
—Vino blanco o coñac.
—Sal.


*Mezclar los ingredientes, después de machacar las legumbres con tenedor y dejar reposar al menos un par de horas en nevera. Tendrá mejor consistencia y los ingredientes se habrán impregnado del sabor si se prepara la víspera.

Guarnición

—Lechuga, tomate, aguacate y cebolla aliñados ligeramente cos sal, limón, ajo en polvo y aceite de oliva.

—Papas “sin planchar” con sal gorda.
—Ketchup, mostaza, mayonesa.

Preparación:

1) Tomamos una porción de masa y la hacemos una bola que quepa en un puño. Luego la ponemos sobre papel encerado y la aplastamos con la palma de la mano para formar la hamburguesa. A mí no me gusta que sea muy gruesa pero tampoco debe quedar como una loncha.

2)
Poned a calentar la plancha o sartén con un poco de aceite y dejar hacerse las hamburguesas por los dos lados. El tiempo es muy breve, sacarlas en cuanto se doren.


3) Ponedlas sobre el panecillo que más os guste y aderezadla con la ensalada y las salsas al gusto. Acompañarlas de las patatas “sin planchar”.

4) Cada comensal la tomará a su gusto, bien al estilo tradicional o como filete con guarnición, que esta receta es libertaria.

5) Presentad en mesa las verduras aliñadas, la fuente con las papas “sin planchar” y ketchup, mostaza dulce, de Díjon o incluso mayonesa. También es posible, si os gusta, añadirle una loncha de queso vegano.

Papas sin planchar: Escoger patatas medianas y lavarlas muy bien frotando con un estropajo. Hacerles un corte superficial en aspa. Disponerlas en una fuente refractaria donde haya un fondo poco profundo de aceite. Frotadlas con él y con sal gorda. Meter al horno previamente calentado a 180º.


Estarán listas cuando aparezcan doraditas y pinchándolas con un palillo se muestren tiernas. La piel, arrugada, de ahí el nombre, puede comerse sin remilgos que está deliciosa.

Un poco de historia

La hamburguesa es uno de los iconos de EE. UU, aunque su nombre parece indicar que su origen estuvo a muchos kilómetros de allí, en el Hamburgo de la vieja Europa.

El origen de las hamburguesas veganas también es confuso, algunos autores lo sitúan en Londres y con fecha concreta de 1982 cuando Greg Sams vendió dos mil paquetes de su VegeBurguer en tres semanas.


Desde hace un par de años las cadenas de comida rápida incluyen en su menú hamburguesas y otros productos de sabor y aspecto idénticos a los “tradicionales” pero hechos sin un átomo de carne animal.

Según Elisa Blanco, coordinadora de Madrid Vegano “todo lo que ayude a que cada vez mas personas respeten a los animales en cualquier ámbito es positivo”, aunque siempre preferiré tomarlas en un restaurante vegano para apoyar su negocio creo que es bueno que existan estas alternativas. Hay personas que no entrarían en contacto con la cocina vegetal de otro modo y así pueden probarlos sin salir de su zona de confort. No hay que menospreciar las batallas pequeñas que puedan cambiar la idea de que los veganos somos gente extravagante.


El futuro será vegano o no será

Jaap Korteweg, agricultor de novena generación es el fundador de “La carnicería vegana”. Desde 2010 desarrolla productos que se ven, huelen y saben a carne. “Queremos convertirnos en el mayor carnicero del mundo sin matar a ningún animal”, es su lema.


Koterweg quiere hacer que la agricultura industrial quede obsoleta, “seduciendo a los carnívoros” sin infligir sufrimiento a otro ser. Las explotaciones ganaderas son el mayor foco contaminante del planeta y en las tierras que ocupan las plantaciones para alimentar a las distintas cabañas podríamos cultivar nutrientes para nosotros. Se acabarían las hambrunas, aunque puede que existan intereses a los que esto no convenga.

Hamburguesas de cine

Sería imposible enumerar todos los filmes en los que este bocadillo inabarcable ocupe, cuanto menos, unos segundos del metraje. “Regreso al futuro”(1985),“Los Simpson” donde Homer es el rey sol alrededor del que estas giran como satélites, “La pantera rosa” (2006) con un Steve Martin intentando pronunciar “quisiera comprar una hamburguesa”, acabando por desterrar el desprecio a la “asquerosa comida americana” y adorarla.


“Grease” (1978), por lo romántica que me pareció a los catorce años la escena de la cita de Danny (John Travolta) y Sandy (Olivia Newton-John) en la cafetería. Habían hecho las paces y buscaban intimidad en una mesa cuando se ven rodeados por toda la pandilla que termina comiéndose sus hamburguesas con cebolla y mostaza al ritmo de “Lest’s twist again” de Chubby Checker.


Nabokov, rey del “Pun”

Pun es el vocablo inglés que designa a la gama de recursos retóricos en los que se juega con los vocablos. “To be punning” es la acción de realizar un juego de palabras. Nabokov era un maestro en ello. Jugó con el nombre de Humbert, el padrastro de su “Lolita”, hasta convertirlo en el de la ciudad alemana: Humberg-Homberg-Homburg-Hamburg.


“Between a Hamburger and a Humburger”, entre una hamburguesa y un hunburgués.

Este autor también menciona en “Ada o el ardor” un tipo de hamburguesa rusa llamada bitochki. Es curioso como a pesar de la Guerra Fría entre americanos y soviets terminaran los primeros canonizando un bocadillo ruso.

La vida es circular, tovarich.

Puede ver aquí anteriores recetas de Dela Uvedoble.