“Una frase que siempre escuché a mi padre: El turismo es el ejército de la paz. Por lo que vale la pena trabajar por él”

OPINIÓN. La arquitectura del turista
. Por Luis Callejón
Arquitecto


09/09/21. Opinión. El arquitecto y experto en turismo Luis Callejón comienza su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com con un artículo en el que se presenta y habla sobre su pasión, el turismo: “Al igual que en la crisis de 2009, el cliente nacional salvó a la industria, e incluso el turismo tiró del carro de la economía. Estas dos últimas temporadas estivales han sido soportadas por el mercado...

...nacional, pero como todos sabemos, el mercado nacional es de julio, agosto y puentes, ¿con quién vamos a llenar nuestras camas este invierno?”.

Presentación

Hoy empiezo una nueva andadura, que viene marcada por parte de la herencia de mi padre. Recibí muchas cosas inmateriales y de mas valor que el dinero, como: conocimiento, saber estar, educación, utilizar el sentido común, amigos, etc... En este último grupo, amigos, siempre estuvieron todas las ideologías, ya pudieran ser religiosas, culturales, políticas, era el don que él tenía, escuchar a todo el mundo para posteriormente quedarse con lo mejor de cada uno, y construir, sin pelos en la lengua, estrategias para el desarrollo de la industria que él amaba, “El Turismo”.


Yo no soy él, desgraciadamente, aunque sí se preocupó que llevase impreso en mi ADN sus enseñanzas y tertulias. Y si todo esto lo metemos en una coctelera y le ponemos un poco de la amistad heredada y continuada con Fernando Rivas, sale este intento de hablar de mi amante el turismo, aunque esté casado con la arquitectura.

El turismo es una industria ganadora, de esta idea parto, teniendo en cuenta que todo gran negocio es susceptible de caer, pero sí es cierto que hace tiempo que el turismo se convirtió en una necesidad que incluso recomiendan los médicos para quitarse el estrés, igual deberíamos comprar pernoctaciones en las farmacias y con receta médica. Bromas a parte, el éxito del turismo no está basado en el optimismo empresarial, está basado en una serie de años de análisis y viendo cómo cambia la arquitectura de quién nos visita y el avance de nuestra oferta en la calidad de los productos empresariales, dándole reconocimiento y lustre a la conocida mundialmente como “La Costa del Sol”.

Hoy salimos de un agosto con unas ocupaciones y unas pernoctaciones buenas, pero con una rentabilidad por habitación inferior a la de 2019, y venimos de un año donde los grandes eventos han sido suspendidos, y las ocupaciones durante todo él han sido ridículas, con hoteles cerrados.

Al igual que en la crisis de 2009, el cliente nacional salvó a la industria, e incluso el turismo tiró del carro de la economía. Estas dos últimas temporadas estivales han sido soportadas por el mercado nacional, pero como todos sabemos, el mercado nacional es de julio, agosto y puentes, ¿con quién vamos a llenar nuestras camas este invierno? Es cierto que antes de esta pandemia, la estacionalidad se iba reduciendo en tiempo, también es cierto que cerraban un 20% de los hoteles, por lo que aún queda trabajo, y mas cuando a día de hoy han cambiado muchas cosas en el turismo, como por ejemplo que los británicos tengan que desempolvar el pasaporte para poder venir de vacaciones a nuestra tierra, y no todos los británicos que venían tienen pasaporte, ¿cuantos británicos dejaremos de recibir?


El turismo es parte de un algoritmo, donde los factores emocionales influyen directamente, los económicos y por su puesto la facilidad y comodidad en el viaje. Afortunadamente la tecnología ha llegado a nuestros hogares y empresas, y esto nos permite saber, en base a qué queremos, localizar al cliente que pone en valor nuestro destino, con toda su oferta complementaria.

El problema es que no todas las empresas disponen de estas herramientas, por lo que las administraciones que tienen presupuestos para desarrollo en promoción de los destinos podrían pensar en desarrollar herramientas para esas pequeñas y medianas empresas, para que puedan jugar en la misma liga que las grandes, que ya disponen de este tipo de tecnología. Esto permitiría diseñar el Buyer personal de cada una y dirigirse directamente a ese cliente, independientemente de la nacionalidad. Esto genera aumento en la calidad de nuestros productos y por lo tanto en la generación de empleo.

Toda construcción requiere de buenos cimientos, la Costa del Sol tiene unos cimientos trabajados desde los años 50 del siglo pasado, es la hora de empezar a construir mirando al entorno, para respetarlo y potenciarlo en base a una clara sostenibilidad, y eso no podemos los empresarios solos, es necesario que las administraciones apuesten de verdad por este segmento y busquemos soluciones para el transporte sostenible en la provincia, una demanda de nuestros clientes a día de hoy, aunque los empresarios la llevan demandando desde el siglo pasado.

Me gustaría despedirme en este primer escrito, con una frase que siempre escuché a mi padre: El turismo es el ejército de la paz. Por lo que vale la pena trabajar por él.