“Yo creo en un turista sostenible, el cual quiere involucrarse y dejar su huella en la sostenibilidad de los destinos que visita, reduciendo sus emisiones de dióxido de carbono”

OPINIÓN. La arquitectura del turista. Por Luis Callejón
Arquitecto


15/09/22. Opinión. El arquitecto y experto en turismo Luis Callejón escribe en su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com un artículo sobre la tasa turística: “La posible recaudación a los turistas se podría hacer en los alojamientos, pero creo que si los que recaudan recibieran parte de lo recaudado, suelen ser más eficientes, por lo que destinar un porcentaje para el establecimiento, con la obligación de...

...invertir ese dinero en la sostenibilidad de las instalaciones, también aumenta la calidad del destino”.

Tasa si, tasa no, ¿única solución?

Tras unas vacaciones de días sueltos en la Costa del sol (modelo autónomo), todo este verano, e incluso antes, hemos escuchado a dos de los Ayuntamientos más importantes de Andalucía (Málaga, Sevilla y últimamente Granada), de distintos colores políticos, solicitar a la Junta de Andalucía la posibilidad de imponer la tasa turística a todo el que pernocte en nuestra comunidad autónoma.


Generalmente esta tasa se suele recaudar por parte de los hoteles y apartamentos turísticos a sus clientes en base al número de pernoctaciones, ahora tendríamos un nuevo recaudador ya que existe el producto de las Viviendas con Fines Turísticos, donde también se pernocta. Estos establecimientos nunca reciben nada a cambio por su labor recaudadora, este sería el primer obstáculo fácil de saltar.

Si imaginamos un destino donde se construyese desde cero, analizaría los perfiles de turistas, y desarrollaría un producto donde me quedaría con aquel que crea y aporte a la sostenibilidad del destino, siempre teniendo en cuenta que el beneficio debe ser para los que viven en el destino y para los que nos visitan.

En el intento de llegar a un acuerdo por parte de los ayuntamientos, primero con los empresarios, para poder ir posteriormente de la mano a la Junta de Andalucía e intentar la imposición de las tasas. Se han encontrado que los empresarios quieren programas de inversión de esas tasas previamente a su apoyo, ya que hemos visto como otros impuestos, que se suponían directos, como es el caso del saneamiento, que de lo recaudado para actuaciones directas, solo se ha invertido un 20% en esta provincia, y si alguien piensa que no hay donde invertir, yo estoy dispuesto a ayudar a ver las necesidades tan grandes que tiene esta provincia, como pincelada las canalizaciones del saneamiento integral que discurre por nuestras playas y que en los temporales de invierno siempre se colapsa un tramo, y son de los años 70.

Yo creo en un turista sostenible, el cual quiere involucrarse y dejar su huella en la sostenibilidad de los destinos que visita, reduciendo sus emisiones de dióxido de carbono. Pero estos turistas no son tontos, es decir, quieren hacer seguimiento a las actuaciones que se le han propuesto para realizar.


Se manejan datos donde 8 de cada 10 viajeros jóvenes, se muestran preocupados por el impacto medioambiental de turismo y, un 58,8% descarta los destinos no sostenibles para sus futuros viajes, por lo que es el requisito que influye en la decisión de hacer la reserva de hotel.

Me ha gustado siempre plantear soluciones a determinados problemas, aunque no sean las soluciones adoptadas al final del proceso, pero si suelen abrir la caja de Pandora para trabajar en otra línea de la planteada hasta el momento. Por ello ante esta situación, planteo posibles estrategias que solo necesitan el consenso de los empresarios (recaudadores) y los Ayuntamientos, sin la necesidad en primera instancia de la aprobación de la Junta de Andalucía.

Si somos capaces de desarrollar estrategias de inversión en sostenibilidad que beneficien a los ciudadanos y a los turistas que nos visitan, disminuyendo la huella de todos, tanto en los municipios como en las empresas recaudadoras, dando seguimiento por plataformas del estado de las mismas, a quienes nos están financiando (turistas), con donativos no con impuestos, podríamos desarrollar un producto que ayudaría a los ayuntamientos a desarrollar sus ingenios para plantear actuaciones que reduzcan la huella de carbono y sobre todo para hacer un destino sostenible de verdad.

La posible recaudación a los turistas se podría hacer en los alojamientos, pero creo que si los que recaudan recibieran parte de lo recaudado, suelen ser más eficiente, por lo que destinar un porcentaje para el establecimiento, con la obligación de invertir ese dinero en la sostenibilidad de las instalaciones, también aumenta la calidad del destino.

A la hora de poner los posibles donativos, los clasificaría en tres modalidades, oro, plata y bronce, cada uno con un mínimo de aporte, y solicitaría los correos electrónicos de los donantes para informar de las actuaciones que se van ejecutando, a su vez ya tengo datos de nuestros clientes para hacerles seguimientos a ellos y saber cuáles son sus gustos.

Los ayuntamientos tienen equipos técnicos para desarrollar proyectos sostenibles, Diputación y Turismo Costa del Sol también disponen de infraestructura técnica para desarrollar proyectos sostenibles.

Esta solución pasa por trabajar en equipo y con proyecto sostenibles de verdad, donde el beneficio sería de todos, los que vivimos en los destinos turísticos y los que quieren vivir, aunque sea por poco tiempo.

Aboguemos por un turismo que construya y no uno que destruya, pero sin imposiciones.

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