Impulsaremos una transición ecológica justa, que haga a Andalucía un país líder en energías renovables y nos permita reducir nuestra dependencia energética y construir un modelo económico más justo y sostenible”

OPINIÓN. Enredada con Iniciativa. Por María José Torres Gómez
Coportavoz de Iniciativa del Pueblo Andaluz (IdPA). Psicóloga sanitaria


08/06/22. Opinión. María José Torres Gómez, técnica de inserción laboral y coportavoz de Iniciativa del Pueblo Andaluz (IdPA), escribe en su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com la propuesta de “un acuerdo verde y social para Andalucía que mejore la economía, cuide de nuestra salud y de la del planeta, uniendo innovación, derechos laborales, feminismo y ecología en torno a una estrategia...

...de transición que cree empleo de calidad”.

Transición verde y justa

Esta semana quiero hablar como portavoz de Iniciativa del Pueblo Andaluz. Un partido feminista, socialista y ecologista que se resume como andalucista por estar comprometido con la transformación estructural de Andalucía, desde el reconocimiento de la identidad política de la sociedad andaluza.

Quiero hablaros de lo que proponemos para Andalucía por si os resulta útil y piensas que puede servir. Deseo plantearte ese guiño para que participes y entiendas que contigo siempre es más fácil. Vamos a trabajar por una…

Transición verde y justa

Tenemos una propuesta para transformar Andalucía, basada en el reequilibrio de los sectores productivos y en la superación de nuestro papel económico dependiente y subalterno.

Nuestra prioridad es la lucha contra el desempleo. Podemos crear cientos de miles de empleos en la economía verde complementados con rentas y trabajos garantizados, que son cruciales para sumar a toda la población a la transición ecológica.


Ponemos al trabajo en el centro de las políticas para que no sea tratado como una mercancía sino como un requisito para la dignidad humana. Por eso defendemos los derechos laborales, la reducción de la jornada laboral, la estabilidad y la calidad en el empleo y la participación de los trabajadores y trabajadoras en las empresas, en un proyecto en la que la economía esté al servicio de las personas, de la comunidad y de la reproducción de la vida y de la naturaleza.

Apoyamos a los autónomos, a la pequeña y mediana empresa, a las cooperativas, imprescindible para la creación de empleo y para un tejido empresarial denso y consistente que, sin embargo, tienen menor capacidad relativa de acceso a los mercados de financiación mayorista o a las líneas tradicionales de las entidades de crédito.

Nuestra situación geográfica ante el cambio climático nos expone a una subida de las temperaturas que constituye una gran amenaza ya que el Mediterráneo se está calentando más rápidamente que la mayoría de zonas del mundo, en concreto, su temperatura ha aumentado en 1,5ºC frente a la media mundial que se sitúa en el 1,1ºC.

El cambio climático está ya originando perturbaciones económicas como la reducción de los rendimientos agrícolas, los daños a las infraestructuras críticas y el aumento de los precios de los productos básicos.

Cualquier modelo económico sensato tiene que garantizar el respeto y la conservación de los valores naturales, culturales y patrimoniales del territorio y de las gentes que lo componen y lo mantienen vivo. Debemos promover las actividades vinculadas a nuestro entorno, a través de la territorialización de la cadena productiva, junto a nuevas pautas de consumo basado en la eficiencia y no en el derroche de los recursos, con criterios de proximidad, sostenibilidad y equidad. Por ejemplo, comprar alimentos locales y no globales reduce las emisiones de CO2 aumentando al mismo tiempo los estándares de bienestar.

Por eso impulsaremos una transición ecológica justa, que haga a Andalucía un país líder en energías renovables y nos permita reducir nuestra dependencia energética y construir un modelo económico más justo y sostenible.

Frente a lo que está haciendo el gobierno del PP, y otros partidos, de optar por lo viejo conocido, por la especulación inmobiliaria y el monocultivo turístico, con un gobierno andalucista de progreso podemos ganar en autonomía estratégica mirando al futuro si aprovechamos los fondos europeos para modernizar Andalucía invirtiendo en la nueva industria, en energías renovables, en innovación, en ferrocarril y en la rehabilitación energética de los edificios, para hacer de estas cinco prioridades el motor de la creación de empleo y de una nueva centralidad para Andalucía.

Queremos que Andalucía sea el centro industrial verde en la conexión entre Europa y África y entre el atlántico y el mediterráneo, con industria digital, economía circular y energías renovables 100%, comercio de cercanía, agricultura y turismo sostenible, consumo responsable y poder financiero propio.


Apostamos por la industria no contaminante de capital andaluz que requiere de mano de obra cualificada, por la transformación de los productos agrarios en nuestra propia tierra y por una sólida base tecnológica que incorpore los nuevos procesos de fabricación basados en la innovación tecnológica. Necesitamos una estructura industrial amplia y diversificada construida a partir de la incorporación de nuevas actividades, sobre todo las llamadas industrias en red y los servicios destinados a empresas, y la modernización de los sectores tradicionales, que logre alcanzar la media europea del PIB (20%) y dé respuesta prioritaria a la demanda interna andaluza.

También defendemos una nueva movilidad sostenible. Frente al modelo de conexión vertical con Madrid que el centralismo ha impuesto históricamente, Andalucía necesita un modelo en red para facilitar las relaciones sociales y económicas entre las personas y empresas andaluzas, que garantice la accesibilidad, reconstruya el territorio y los espacios urbanos, prime el transporte de cercanías, invierta la proporción del transporte de mercancías entre carretera y ferrocarril, haciendo realidad el corredor mediterráneo y otras infraestructuras y conexiones ferroviarias, limite el tráfico pesado en carretera y autopistas, elimine los vuelos peninsulares con alternativa ferroviaria  y promueva que los centros urbanos de todas las ciudades y pueblos estén “desmotorizados”: libres para peatones, ciclistas y transporte público y restringidos para el coche.

En el turismo debemos superar el modelo de alta estacionalidad y márgenes ajustados, controlado por los tours operadores con sede en Berlín o en Londres e impulsar un turismo donde no importe tanto la rotación sino la calidad y en el que la riqueza generada se reinvierta en mayor medida en nuestra tierra.

La capacidad del sector público para asegurar una investigación científica y técnica de alto nivel es una condición sine qua non para que se produzca la innovación en las empresas y los mercados, y se acelere, consiguientemente, el desarrollo productivo. La brecha tecnológica de Andalucía (representa tan sólo el 7,7% de gastos totales en actividades innovadoras de las empresas respecto a España) es un impedimento para el cambio. La acción pública y privada debe tender a la convergencia tecnológica y a la articulación de una red de centros científicos de Andalucía coordinados con las universidades y los espacios tecnológicos industriales, orientados a la investigación en sectores y actividades sostenibles.

La cultura es uno de los sectores que mayor innovación y riqueza humana aportaría a Andalucía siempre y cuando se haga una apuesta desde las instituciones públicas pragmática y sensata que permita la redistribución de los recursos para evitar un modelo basado en grandes eventos, y, sobre todo, dado el tamaño de las empresas culturales, potencie la economía social dentro del sector para convertirlo en un referente.

Para lograr estos objetivos proponemos un acuerdo verde y social para Andalucía que mejore la economía, cuide de nuestra salud y de la del planeta, uniendo innovación, derechos laborales, feminismo y ecología en torno a una estrategia de transición que cree empleo de calidad.

Este acuerdo aún no existe pragmáticamente y lo necesitamos para tener trabajos que nos ayuden a crecer y a vivir, al fin y al cabo, es nuestro tiempo. ¿Te apuntas a ello?

Puede leer aquí anteriores artículos de María José Torres.