“Estamos en una situación de emergencia climática y de biodiversidad, consiguiendo que los ecosistemas como Sierra Bermeja estén en condiciones de estrés por falta de vida; fauna, flora, insectos y hongos. A eso hay que sumarle el abandono del campo y las actividades rurales, como la agricultura y pastoreo”

OPINIÓN. 
No hay Planeta B
Por Ecologistas en Acción Ciudad de Málaga


20/06/22. Opinión. Ecologistas en Acción Ciudad de Málaga inicia una colaboración periódica para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com en la que tratará temas medioambientales. Hoy se publica un texto de Juan Villanueva, periodista especializado en dicha materia, sobre los incendios: “La despoblación de las zonas rurales y la renuncia a las actividades propias como la trashumancia o la recogida de...

...almendras han conseguido que Sierra Bermeja se abandone a su suerte”.

Necesitamos montes sanos en un contexto de crisis climática

No ha pasado ni un año y el infierno ha vuelto a las faldas de Sierra Bermeja. En septiembre del año pasado el fuego arrasó casi 10.000 hectáreas. Esta vez, a principios de la temporada de riesgo alto, han ardido alrededor de 3.500 ha. Cada vez los fuegos son más frecuentes y de mayor intensidad. El cambio climático no da tregua al monte, menos en verano.


Adrián Agustiño es estudiante de ingeniería forestal. Ha trabajado en tres temporadas con el plan Infoca como bombero eventual, y se queja de la falta de recursos. “Ayer (Por el jueves 10, segundo día del fuego de Pujerra) tuvimos dos alertas en Huelva, pero sólo teníamos un medio aéreo porque todos los demás estaban en Málaga. Por suerte, por la orografía del terreno y que llegamos pronto no fue a más”.


“Es evidente que cuando llega la temporada de riesgo medio y riesgo alto hay una mayor disponibilidad de vegetación seca que hace de combustible. Eso, con temperaturas cada vez más elevadas hace el cocktail perfecto para el fuego”, añade.

Por suerte, el incendio de Pujerra ha sido al principio de la temporada y, sin minimizar daños, no ha sido tan agresivo como el último. Pero Agustiño advierte que el calor cada vez viene antes y se va después.

La semana anterior al fuego las temperaturas superaron los 30 grados, y si además sumamos el porcentaje de humedad tan bajo, resultan condiciones favorables a los incendios. Esto, además de secar la masa vegetal, evapora la humedad del terreno, algo que perjudica al suelo y su fertilidad, y cuando llueve de forma torrencial el agua no es asimilada por la tierra. Todo esto irá en aumento debido al cambio climático.


Para muchos, estamos en una situación de emergencia climática y de biodiversidad, consiguiendo que los ecosistemas como Sierra Bermeja estén en condiciones de estrés por falta de vida; fauna, flora, insectos y hongos. A eso hay que sumarle el abandono del campo y las actividades rurales, como la agricultura y pastoreo. Los grandes herbívoros ayudan mantener los campos libres de matojos, remueven la tierra y ayudan al ciclo de nutrientes.

Desde Ecologistas en Acción pedimos una mayor implicación por parte de la administración pública en la defensa de los ecosistemas. En este sentido solicitamos un retén permanente ya que parece que el incendio del año pasado no ha servido para nada. Reclamamos que Sierra Bermeja sea declarada Parque Nacional en su totalidad, con un plan de incendios propio y acceso a los recursos necesarios y mayor garantía a que los usos del suelo se hagan de acuerdo a la ley.

Victor Resco De Dios, profesor de ingeniería forestal en la Universidad de Lérida, dice que un monte sano, a nivel ecológico, “es aquel que está tan preparado como puede estar para disminuir los efectos de estrés y perturbación y con capacidad de recuperarse”.


“También hay que incorporar la heterogeneidad  y que existan bosques con distintas edades para maximizar la biodiversidad”, añade.

La despoblación de las zonas rurales y la renuncia a las actividades propias como la trashumancia o la recogida de almendras han conseguido que Sierra Bermeja se abandone a su suerte. En un monte sano los riachuelos, los valles o los mismos caminos que hacen los animales pueden servir de cortafuegos. Resco de Dios comenta que los efectos del cambio climático como la subida de temperatura y la sequía se ven amplificados por la falta de gestión así se producen “incendios de mayor virulencia”.

Infoca no es sólo un plan de acción contra los fuegos que, por desgracia, inevitablemente sufriremos, sino un esfuerzo continuado por mantener nuestros montes sanos. Las medidas de mitigación son ahora más necesarias que nunca para frenar la crisis climática, pero también necesitamos las de adaptación. Necesitamos un cuerpo estable de bomberos y guardas forestales que cada octubre no vean su trabajo en riesgo, necesitamos una red de parques nacionales amparados por la ley, y sobre todo necesitamos una ciudadanía conscientes y ayudar de forma individual y colectiva a través de movimientos ecologistas para evitar los peores pronósticos científicos de superar los +1.5C.