Es un sistema cortoplacista y caótico, por la tendencia del capital a valorizarse, necesita que su proceso de producción sea continuo y se extienda, sólo puede producir y producir e invertir e invertir”

OPINIÓN. 
No hay Planeta B
Por Ecologistas en Acción Ciudad de Málaga


29/11/22. Opinión. Ecologistas en Acción Ciudad de Málaga, en su colaboración habitual para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre temas medioambientales, publica un texto de Galo Acebes Frieyro, miembro de la asociación, sobre el capitalismo: “El fin último del capital no es la satisfacción de las necesidades sino la producción de ganancias, por tanto, no hay una disponibilidad...

...de los recursos naturales para cubrir estas necesidades básicas de la sociedad, si no que conlleva el uso superfluo de estos recursos, al despilfarro y esto a su vez conlleva una contaminación del agua, aire y problemas de salud para la población”.

El ecologismo frente al avance destructivo del capitalismo

El sistema productivo casi hegemónico ahora en el mundo es el capitalismo, en esto parece que hay un consenso general, donde la cosa se complica es al considerar a los posibles escenarios futuros ante la crisis climática que estamos viviendo: una corriente ve a este (al capitalismo) como el fin de la historia, es decir solo, como mucho, se puede reformar o mejorar, introduciendo reformas o contrapesos para solventar este problema (desarrollo sostenible, capitalismo verde, green new deal), u otros, los que pensamos que no, que hay que superarlo, pasar a una fase post capitalista como en su día se paso del sistema de producción servil al capitalismo, sobre esta última opción hay muchas corrientes que apuntan a cómo sería factible, no me voy a detener en cual seria la corriente que considero más optima, en este artículo, más bien pretendo arrojar un poco de luz y de una manera lo más sintética posible, el por qué considero que no es viable un escenario reformista, desde un punto ecologista, ya que se dan unas circunstancias sujetas a la propia naturaleza intrínseca misma de este sistema económico que no hacen posible su reforma, es decir, por precisar, el capitalismo no puede dejar de ser de la forma que es, al igual que una persona bombera no puede dejar de apagar incendios, o una persona panadera dejar de hacer pan, si dejaran de hacerlo y hicieran otra cosa pasarían a tener otra profesión. Trato de explicarlo a continuación:

En primer lugar una de las cosas que no puede evitar hacer el capitalismo es la sobreproducción de mercancías (1), o sea, el aumento de productos por encima de la demanda, es absolutamente necesaria para este sistema, ¿por qué? Debido a que es un sistema competitivo, con este procedimiento, se trata de captar la mayor parte posible del mercado para suplantar a sus competidores y excluirlos, se actúa de manera expansiva y depredadora, esto provoca una desmedida e irracional extracción de recursos naturales.

En segundo lugar, hablamos siempre de que grandes corporaciones están destruyendo el planeta, el problema es que tampoco pueden evitarlo, hacen todo lo posible para garantizar el beneficio de sus propietarios, de alguna manera diremos que es un sistema espontáneo, completamente “ciego”, su forma de ser es incompatible con el control social e incluso político de la producción (2).

Otro aspecto, es el concepto de “naturaleza barata”: el capitalismo progresa a través de apropiación económica de recursos y energías impagados, es decir el coste para deteriorar y extraer no cuestan prácticamente nada para el capitalista en comparación con los beneficios, ya que no se considera el coste de reposición ¿Quien se encarga de reponer una mina a cielo abierto, o de la deforestación o de la contaminación?


Igualmente pasa con el trabajo, normalmente las actividades humanas con más coste físico son las peor retribuidas, es lo que el economista José Manuel Naredo llamó la “regla del notario”: en el que al capital le sale prácticamente gratis esta usurpación de recursos materiales y sociales (3). Las mercancías son fetiches en el sentido de que se cree en una oscura cualidad mágica de valor en las mercancías, que las clasifica, haciendo que sea más valioso por ejemplo un diamante que el agua (para usar el famoso ejemplo de Adam Smith de La riqueza de las naciones de 1776), a pesar del hecho que el diamante tiene poco valor de uso. A mayor trabajo y más penoso, menor valoración monetaria.

Finalmente diremos que es un sistema cortoplacista y caótico, por la tendencia del capital a valorizarse, necesita que su proceso de producción sea continuo y se extienda, sólo puede producir y producir e invertir e invertir. Las inversiones se producen de manera poco racional, por especulaciones que oigan los socios capitalistas, sobre las posibles preferencia o inclinaciones subjetivas a comprar este u otro producto (modas), por tendencias supuestas del mercado de valores, esto es completamente incompatible con el gran reto de crisis climática al que nos enfrentamos en el que se necesita una gestión más planificada, mesurada y racional de los recursos minerales y energéticos cada vez más escasos.

Puesto que el fin último del capital no es la satisfacción de las necesidades sino la producción de ganancias, por tanto, no hay una disponibilidad de los recursos naturales para cubrir estas necesidades básicas de la sociedad, si no que conlleva el uso superfluo de estos recursos, al despilfarro y esto a su vez conlleva una contaminación del agua, aire y problemas de salud para la población.

Es necesario un control por parte de la mayoría de la población sobre los medios de producción, una planificación más meditada y consciente de la economía frente a la anarquía del mercado, atendiendo y priorizando las necesidades sociales a proteger el patrimonio natural, la biodiversidad y las generaciones futuras (4). En definitiva, necesitamos un plan para salvar a los humanos y este no lo va a ofrecer el capitalismo por mucho que nos intenten convencer de lo contrario.

Referencias y más información:
(1) rolandoastarita.blog/2020/06/01/marx-y-la-tendencia-a-las-crisis-de-sobreprod uccion/
(2) elsaltodiario.com/1984/green-new-deal-o-planificacion-socialista-economia
(3) eldiario.es/economia/jose-manuel-naredo_128_1302093.html
(4) cibcom.org/wp-content/uploads/2021/06/Seis_tesis_sobre_salvar_el_planeta. Richard_Smith.pdf