OPINIÓN. El buen ciudadano. Por Rafael Yus Ramos
Coordinador del Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía


21/05/20. Opinión. El coordinador del Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA), Rafael Yus, continúa hablando en esta colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre el Plan urbanístico de Larios para la zona de Maro, en esta ocasión sobre el patrimonio social: “El patrimonio agrícola anteriormente referido ha sido el resultado de la actividad continuada de un patrimonio social...

...que, generación tras generación, ha ido cuidando, labrando y extrayendo los frutos de estas tierras”.

Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (5). El patrimonio social

El día 20 de marzo del presente año, en pleno estado de alarma por la pandemia del coronavirus, el Ayuntamiento de Nerja publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Málaga, un borrador de Convenio urbanístico entre la Sociedad Azucarera Larios SL y dicho Ayuntamiento, según el cual, a cambio de las cesiones de terreno que dicha sociedad ha ido dando al ayuntamiento en sucesivos microconvenios para edificios o infraestructuras de interés público, este ayuntamiento se comprometía a admitir a trámite un ambicioso proyecto urbanístico de 680 viviendas y un hotel de lujo, en sus tierras de Maro, con el consabido reclamo de la construcción de un campo de golf de 18 hoyos, que comprendería todas las tierras de esa sociedad, que abarca todos los alrededores del discreto y pintoresco pueblo de Maro (Fig.1).


No es la primera vez que se airea este convenio, que en realidad se empezó a plantear allá por el 2015 y que motivó la creación, en el 2017, de la Plataforma “Otro Maro, otra Nerja es posible”. Este convenio finalmente no llegó a tramitarse porque en la siguiente legislatura, el equipo de gobierno que lo arropaba (PP) perdió la alcaldía. Ahora, recuperando el PP el gobierno de este ayuntamiento, se vuelve a plantear, en el peor de los escenarios sociales posible. En esta pequeña serie de artículos vamos a desgranar los principales impactos que tendrá este proyecto sobre el patrimonio natural (biológico, geológico y paisajístico) de este zona, curiosamente declarada en 1968 como “Paraje Pintoresco de los Alrededores de Maro-Cueva de Nerja”, posteriormente como “Sitio Histórico”, y figurando actualmente como BIC.

El patrimonio social del territorio de Maro

Para terminar esta pequeña serie de artículos relacionados con los impactos previsibles de llevarse a cabo el plan de la Sociedad Azucarera Larios sobre las tierras de su propiedad en las más de 200 hectáreas del territorio nerjeño de Maro, hemos considerado oportuno recabar lo que se podría calificar de patrimonio social, un término que hace referencia al conjunto de todos los bienes, derechos u obligaciones de una sociedad asentada en un determinado territorio, con vínculos de histórica vecindad, sometida en su mayor parte a presiones y condicionantes socio-económicos de la misma índole. Es lo que en otros términos también se le ha llamado capital social o bien capital humano, porque en este caso, los bienes no son tanto objetos (naturales o artificiales) como sujetos, con toda la complejidad que supone abordar, como conjunto a una diversidad más o menos grande que trasluce las distintas subjetividades implicadas en el territorio objeto de estudio. Una diversidad de situaciones que hace de esta población un patrimonio social y no “societal” como el que denominaría a una sociedad resultante de una asociación o empresa con unos objetivos determinados, en su mayor parte de tipo económico.

La sociedad a la que nos referimos para el territorio de Maro es también una sociedad dispersa, que hace tiempo que dejó atrás la concentración de colonos en torno al primitivo ingenio de Armengol, a partir de lo cual se generó la puebla de Maro, cuyo caserío detuvo su crecimiento a partir de su inclusión en la figura de Paraje Pintoresco, que restringió el crecimiento natural del pueblo de Maro, quedando éste “fosilizado” como tal hasta nuestros días, sin posibilidad de dar cobijo al crecimiento demográfico tras sucesivas generaciones. Un hecho que determinaría la progresiva emigración y residencia de personas a la, más desarrollada, vecina localidad de Nerja. Por otra parte, actualmente constituye una sociedad disyunta, en la que colonos (en su mayoría organizados en cooperativa) se distancia de neocolonos, en gran parte procedentes del exterior, no organizados colectivamente, y sin vinculación alguna en cuanto a los objetivos de desarrollo económico.Todo lo cual hace que se configure un patrimonio social de gran complejidad, aunque con un vínculo común: el uso (diverso) de las tierras.

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Puede leer aquí anteriores artículos de Rafael Yus:
- 20/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (4). El patrimonio agrícola
- 19/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (3). El patrimonio paisajístico

- 14/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (2). El patrimonio geológico
- 12/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (1). El patrimonio biológico
- 24/04/20 Reflexiones sobre la naturaleza, a propósito del confinamiento por el coronavirus
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