“Larios aprovecha la debilidad actual del Ayuntamiento, que encuentra una actitud favorable porque no sabe encontrar otra forma de desarrollo para Nerja que nuevos proyectos urbanísticos”

OPINIÓN. El buen ciudadano. Por Rafael Yus Ramos
Coordinador del Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía


29/05/20. Opinión. El coordinador del Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA), Rafael Yus, continúa hablando en esta colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre el Plan urbanístico de Larios para la zona de Maro, en esta ocasión sobre la especulación urbanística de la casa Larios: “A partir de los años 1960, los Larios pronto se percataron que a estas tierras se les podría...

...obtener muchísimo más rendimiento, aprovechando el boom del turismo litoral, cuyo suelo es precisamente de su propiedad en esta comarca. Todos los municipios han tenido de rendir pleitesía a este clan financiero, para poder dar salida a proyectos de expansión urbanística en el litoral”.


El laberinto urbanístico de Maro (y 4). La especulación urbanística de la casa Larios

La casa Larios, o su versión mercantil actual, SALS S.L., es una sociedad que administra la fortuna de la familia Larios, que se desarrolló en Málaga a principios del siglo XIX (1800), tras la llegada de su progenitor, el comerciante y ganadero riojano Pablo Larios en un momento en el que la capital Malagueña había adquirido la fama de emprendedora, capitalizando, a través de su puerto, el comercio de los productos malagueños a mundos más o menos alejados. Entonces Málaga era considerada como una de las primeras ciudades de la modesta industrialización que se estaba produciendo ya en nuestro país, al mismo nivel que el País Vasco o Cataluña. Su hijo, Martín Larios y Herreros, que prosperó en sus negocios comerciales, se aventuró también entrar en el terreno industrial, con una fábrica textil inspirada en modelos ingleses. De este modo fueron amasando una fortuna, que les permitió crear el Banco de Málaga (año 1848), e invertir (y por tanto acrecentar la fortuna) en diversas actividades, entre ellas la caña de azúcar, entonces muy apreciada. Por entonces ya había adquirido tal notoriedad en la sociedad malagueña que en 1865 la reina Isabel II le concedió el título nobiliario de marqués de Paul, en reconocimiento de sus méritos laborales. Relanzaron su fama con la creación de la empresa vinícola Bodegas Larios. En 1931, habiendo perdido el marqués de Tous sus tierras de Maro y la fábrica de San Joaquín, estas propiedades pasaron al Banco Hipotecario de España, fueron compraron por los Larios. Por entonces los Larios tenían un plan consistente en comprar ingenios y las tierras cultivadas de su entorno, por todo el litoral, cerrando unos u otros según conveniencia, para eliminar competencia y concentrar la producción, haciéndola así más rentable. La fábrica de San Joaquín de Maro estuvo activa como fábrica de azúcar y alcoholera, labrando sus tierras los antiguos colonos y sus descendientes, hasta que en 1976, cuando el azúcar de caña atravesaba su peor momento, cerró la última fábrica de azúcar. Desde entonces sus tierras de Maro ya dejaron de cultivar la caña de azúcar y fueron alquiladas a los colonos para su explotación agrícola. Esta ha sido la situación hasta nuestros días, aunque no sin conflictos, como sucedió en 1996, cuando el VIII Marqués de Larios era Carlos Gutiérrez-Maturana Larios y Príes, hijo de la enfermera malagueña Pilar Príes y Carlos Gutiérrez-Maturana y Matheu, que, al morir éste y su esposa casarse luego con el IV Marqués (José Antonio Larios Franco), fue adoptado como hijo por éste. El primogénito de este último, Carlos Gutiérrez-Maturana Larios-Altuna es el que actualmente preside la casa Larios. El principal capital de esta familia es la enorme extensión de suelo, inicialmente agrícola, que acumuló a lo largo de decenas de años de inversiones, calculándose en unas 1.000 ha (800 ha en la Axarquía). El destino vino a beneficiarles cuando estas tierras dejaron de tener un valor rústico a partir del boom turístico, y la litoralización de la economía, cuya base fundamental, el suelo, era propiedad de la casa Larios, que pronto vio revalorizarse sus propiedades de forma multimillonaria, durante las clasificaciones de los suelos litorales en urbanizables, prácticamente sin esfuerzo alguno. Sin embargo, los Larios no renunciaron a meter la pala en este pastel del turismo residencial, y a través de la empresa Sociedad Azucarera Larios (SAL SA y luego SAL SL), dentro del grupo empresarial Mazacruz, han estado detrás de diversas iniciativas urbanísticas en el litoral, la última de las cuales es la planeada en el Convenio con el Ayuntamiento de Nerja para un proyecto urbanístico (680 viviendas) con campo de golf de 18 hoyos, justo en el territorio agrícola de Maro, donde todavía hay una importante población de colonos que viven del cultivo de la tierra. Es una muestra más de la forma de actuar de la casa Larios, que ha tratado de obtener rendimiento de la reclasificación y recalificación de suelos rústicos (no urbanizables). En este artículo reseñaremos tres intentos realizados en distintos momentos (1982, 1996 y 2015) en Nerja, en respuesta a los conflictos sociales que estaba generando en los colonos de Maro.


1982: “Pon un alcalde y quita un cacique”

En las elecciones municipales de 1979, el Partido Comunista de España (PCE) ganó las elecciones en Nerja, obteniendo la alcaldía, como independiente, Antonio Jiménez Gálvez, conocido localmente como “Antoñito el de la viuda”. Fue la primera y última vez que obtuvieron tal éxito en este municipio, y ello se explica por la fuerte vinculación que tenía entonces la población con la tierra. Los comunistas eran conscientes de la situación de servidumbre que tenían los colonos de Larios y enarbolaron un programa político en el que se proponían adquirir las tierras arrendadas y asegurar el trabajo a los colonos, bajo el lema republicano de “La tierra para el que la trabaja”, de hecho una de las consignas de su campaña electoral era Pon un alcalde y quita un cacique, lo que suponía que la elección de un alcalde comunista conllevaría una rebelión contra el cacique terrateniente de entonces, que en estas tierras era la casa Larios.

De este modo, el Ayuntamiento de Nerja entró en conversaciones con los Larios, que seguramente veían con cierto temor el cariz que estaba tomando este asunto. De estas conversaciones disponemos de dos documentos:…

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Puede leer aquí anteriores artículos de Rafael Yus:
- 28/05/20 El laberinto urbanístico de Maro (3). Las protecciones de Maro en la ordenación supramunicipal
- 27/05/20 El laberinto urbanístico de Maro (2). Las protecciones de la ordenación urbanística
- 26/05/20 El laberinto urbanístico de Maro (1). El Paraje Pintoresco o Sitio Histórico de Maro

- 22/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (y 6). El patrimonio histórico
- 21/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (5). El patrimonio social
- 20/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (4). El patrimonio agrícola
- 19/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (3). El patrimonio paisajístico

- 14/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (2). El patrimonio geológico
- 12/05/20 Impactos del Plan urbanístico de Larios sobre el patrimonio natural de la zona de Maro (1). El patrimonio biológico
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