Lo de posar al lado de un atún muy ‘grande’ como cualquier presidente de una república bananera es algo que ha tenido que ‘poner’ y satisfacer interiormente a Bendodo. Le da tranquilidad pensar que ya ha cubierto otra etapa de su memoria icónica juvenil. Esas fotos de Franco con sus atunes ya están reproducidas

OPINIÓN. Redacción EL OBSERVADOR

25/05/21. 
Opinión. IMÁGENES. ¡El bonito del Sur! Todos los hombres ‘grandes’ son admiradores de los grandes atunes, desde el dictador Francisco Franco al consejero de Presidencia de la Junta andaluza Elías Bendodo, que recupera con fotos la nostalgia de un oscuro pasado, tal y como se comprueba en estas imágenes que ofrece EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com...

A la izquierda el dictador fascista Francisco Franco a bordo del célebre yate Azor se muestra orgulloso del enorme atún que tiene a su lado. El consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, del Partido Popular, también

A los responsables de comunicación de los señores políticos se les debe exigir que tengan como mínimo más ‘visión periférica’ que sus mediocres jefes. La directora de comunicación de la Junta de Andalucía y subordinada directa de Bendodo, que la trajo desde Málaga a trabajar para él, Marta Olea (allí también era su jefa de comunicación además de muy amiga), parece que juega, lamentablemente, en el mismo nivel de competencia o incompetencia que el patético y temido profesional Bendodo. Profesional político, queremos decir, ya que este hombre nunca ha trabajado en un empresa (no vale el bufete de su familia en Málaga, donde te apuntan y no vas). Desde la juventud vive del PP, después de los malagueños y ahora de los andaluces, lo mismo que su compadre de pandilla juvenil y vivencias Juanma Moreno Bonilla, al que le ha tocado ser presidente de la Junta de Andalucía, a la que llegaron los amigos de carambola sin ganar elección alguna.


Bendodo es particularmente peligroso. Sus compañeros de partido o administración (sea la que sea, incluida la comunidad de propietarios de su bloque), le temen más que a una vara verde por su capacidad para castigar lo que no le gusta o piensa que se ha hecho mal. Sus adláteres y correligionarios le tienen miedo porque es un verdadero dictador capaz de hacer lo que haga falta cuando haga falta. Para él solo existe la máxima, que podía ser marxista (de Carlos, no de Groucho, como podría parecer), de que la política solo consiste en alcanzar el poder y mantenerlo como sea… aplicando el método que haga falta.

Lo de posar al lado de un atún muy ‘grande’ como cualquier presidente de una república bananera es algo que ha tenido que ‘poner’ y satisfacer interiormente a Bendodo. Le da tranquilidad pensar que ya ha cubierto otra etapa de su memoria icónica juvenil. Esas fotos de Franco con sus atunes ya están reproducidas. Ya pasan al haber y le dejan seguir con su debe. Pronto, la foto a conseguir será jurando el cargo de presidente de la Junta de Andalucía en el Palacio de San Telmo. “Todo se andará”, le oyen decir sus paredes.

En la primera imagen de la izquierda se puede leer el lugar en el que se encontraba Bendodo cuando se hizo está fantástica fotografía, que sus responsables de prensa se han comido con ‘papas’. En la otra instantánea se ve algo semejante a la primera: cómo los pelotas de Franco le hacen a Franco lo que los acompañantes de Bendodo le hacen a Bendodo: decirle lo guapo que es/era… y transmitir al espectador idéntica sensación de soledad, pobreza y vaciedad mental y existencial. Esas cosas que dan mucho yuyu…


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