La decisión de apagar La Farola aun no ha sido analizada en los órganos de decisión del puerto, donde no contaría con el apoyo de todos los miembros del Consejo de Administración. Incluso el construir un nuevo faro no se comparte por responsables de la propia Autoridad Portuaria

Para cubrir las 25 millas náuticas de alcance luminoso a las que está obligado el faro de Málaga, éste debería tener una altura de más de 35 metros, como La Farola con sus 38, por lo que solo el peso y el volumen de esa estructura difícilmente podría ser soportada por los cajones en seguro mal estado que cimentan el dique

Lo dicho por el presidente Rubio de que trasladar el faro estaba previsto desde hace años por el puerto, para desvincularlo del rascacielos, no es cierto. La existencia en el extremo del degradado dique de una torre que pretendería usar para levantar el nuevo faro, en ningún caso sería adecuada para esta obra

11/06/21. 
Opinión. Urbanismo. Desde el Gobierno de España se ve con mucha preocupación las intenciones de la Autoridad Portuaria de Málaga, que preside el popular Carlos Rubio, de proceder al apagado de La Farola, y por tanto asumir la decisión de dejar fuera de servicio esta señal marítima de 204 años de antigüedad. Todo, para levantar un nuevo faro, porque el pretendido rascacielos que quiere construir...

...taparía la señal del existente en perfecto funcionamiento, según ha conocido esta revista de fuentes próximas al ejecutivo. Informa EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com.


La masiva respuesta ciudadana a la concentración ‘Abracemos La Farola’, que tuvo lugar el pasado 30 de mayo, en contra de esta pretensión del presidente del puerto, Carlos Rubio, ha podido ser determinante para esta posible negativa que daría Puertos del Estado. Las reuniones mantenidas en Madrid sobre este asunto, vinieron a confirmar que la construcción de un rascacielos de 150 metros de altura en la plataforma portuaria del Dique de Levante, vendría a afectar de forma significativa al Servicio de Señalización Marítima en la señal del faro del Puerto de Málaga (La Farola). Este pronunciamiento de la Comisión de Faros, del pasado 26 de mayo, pone en contradicción la posición que hasta ahora venía manteniendo el presidente del puerto y el alcalde de la ciudad de desvincular la construcción del rascacielos con el apagado de La Farola.


Lo que era evidente y se viene denunciando desde que se conoció la altura del edificio proyectado por los colectivos ciudadanos contrarios a la construcción del rascacielos, hoy ya es confirmado por el órgano que tiene las competencias sobre las señales marítimas de las costas españolas (Comisión de Faros). También se asegura por dicha Comisión Nacional que, en la actualidad, La Farola sigue prestando las funciones de ayuda a la navegación de forma adecuada con las exigencias impuestas por la normativa de aplicación, con las condiciones necesarias, tanto técnicas como de ubicación, para continuar ejerciendo sus funciones como faro, por lo que de forma oficiosa, no se comparte la conveniencia de construir un nuevo faro, con el único objetivo de facilitar la construcción del rascacielos. El coste previsto de ese “traslado”, superior a los 2 millones de euros, se entiende que de producirse, debería ser abonado por el promotor del proyecto del rascacielos.

Entre las funciones de la Comisión de Faros no se encuentra la de proponer, y mucho menos decidir, sobre la construcción de otro faro. Es a la Autoridad Portuaria, en este caso la de Málaga, es decir, a su presidente Carlos Rubio, la que la Ley de Puertos traslada esa responsabilidad en su artículo 137.4 a), “A las Autoridades Portuarias, como parte del servicio de señalización marítima, se les asigna las siguientes funciones: Aprobar los proyectos de ejecución o modificación de los dispositivos de señalización marítima cuya instalación y mantenimiento corresponde a la Autoridad Portuaria”.


https://youtu.be/Rx6MrFZH5wU
El degradado estado del dique de Levante, que se aprecia en este vídeo y en las otras imágenes de esta información hace inviable edificar en él un faro de más de 35 metros de altura como es necesario, La Farola tiene 38

La prestación del servicio de señalización marítima, viene regulada en el artículo 137 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina, RDL 2/2011, e incluye la instalación, mantenimiento y control de las ayudas a la navegación de las que es responsable directamente la Autoridad Portuaria; pero es a Puertos del Estado, y a la Comisión de Faros, a quien les corresponde la inspección de los elementos de ayudas a la navegación y su pronunciamiento, sobre condicionantes técnicos, siendo de obligado cumplimiento su dictamen previo, ante la instalación de un nuevo faro, ya que las distintas ayudas a la navegación marítima, responsabilidad de la Autoridad Portuaria, deben cumplir con las especificaciones técnicas mínimas que establezca Puertos del Estado.


En el caso de nuevas instalaciones, que afecten al sistema óptico, a su alcance luminoso o a los balizamientos portuarios, se debe informar a Puertos del Estado, con carácter previo a la aprobación por parte de la Autoridad Portuaria del correspondiente proyecto de ejecución.

Desde el ministerio, se valora que esa afectación a la señal luminosa de La Farola, podría ser un motivo más para cuestionar la construcción, dada la afectación, una más, que se provoca a la actividad portuaria.

La degradación del dique de Levante es cada vez más preocupante

Ante todos estos condicionantes legales, desde fuentes del puerto de Málaga, se considera que el pretendido traslado del faro, es una decisión muy personal del presidente del puerto, Carlos Rubio. Esta posibilidad del traslado, con lo que supone de “jubilación” de La Farola, aun no ha sido analizada en los órganos de decisión del puerto, donde con toda seguridad no contaría con el beneplácito de todos los miembros del Consejo de Administración. Incluso, según las mismas fuentes, el construir un nuevo faro, no se comparte por responsables de la propia Autoridad Portuaria, dadas las dificultades técnicas del emplazamiento propuesto.


Ante esta decisión del presidente, hay quien asegura que Carlos Rubio se ha visto obligado a ofrecer la alternativa del traslado, ante la insistencia de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) del Ayuntamiento de Málaga, durante la modificación del Plan Especial que se está tramitando.

En distintos informes técnicos del Ayuntamiento, y dando por hecho la afectación que provocaría el rascacielos a la señal luminosa de La Farola, se le ha venido exigiendo al puerto una solución ante ese problema de tener que apagar La Farola. También se le viene exigiendo al puerto que, ante la opción del traslado, y con carácter previo al inicio de las obras del rascacielos, debe finalizarse la construcción de ese nuevo faro que se propone en la nueva ubicación del Dique de Levante, que en todo caso debe contar previamente con la autorización de Puertos del Estado, y con el preceptivo dictamen técnico de la Comisión de Faros.

El degradado dique de Levante en el que se apoyaría el rasaccielos

Y ante estos condicionantes de la GMU, y en aplicación del artículo 56 de la Ley de Puertos, el equipo de gobierno del Ayuntamiento, se ha visto obligado a solicitar al Ministerio de Transportes, Puertos del Estado, el preceptivo informe. Así lo especifica el acuerdo adoptado por el gobierno del PP en el ayuntamiento, (AQUÍ pag.18) que tras rechazar las numerosas alegaciones presentadas por la ciudadanía, acordó el pasado 27 de Noviembre:…la presente Modificación no podrá́ ser aprobada definitivamente hasta tanto la Autoridad Portuaria se pronuncie sobre los aspectos de su competencia y remita el expediente, a su vez, a Puertos del Estado a fin de que dicho organismo formule las observaciones y sugerencias que estime conveniente, previo dictamen expreso de la Comisión de Faros sobre la posible interferencia o perturbación de dicha Modificación en el ejercicio de las competencias de explotación portuaria y señalización marítima y sus servidumbres, y sobre las soluciones planteadas sobre dicho particular en la presente Modificación; todo ello, de conformidad con lo dispuesto en el articulo 56 apartados 1 y 2 c) del TRLPMM.


En ese acuerdo del equipo de gobierno del Ayuntamiento, ya se señala, sutilmente, la solución planteada de un nuevo faro en el dique de levante.

Problemas graves para construir el nuevo faro

Otro de los problemas que presenta la alternativa propuesta de un nuevo faro, es que esa nueva ubicación elegida, extremo sur del Dique de Levante, presenta serías dificultades para poder ejecutarse. Técnicos del puerto, son consciente que la opción planteada de trasladar la señal marítima al Dique de Levante, no solo no es conveniente, sino arriesgada.


Tal como viene informando EL OBSERVADOR, El Dique de Levante del Puerto de Málaga continúa degradándose a pasos agigantados. (AQUÍ).

En la torre señalada por la flecha es donde Rubio dice que pretende construir el nuevo faro

El desconocimiento que se tiene en la actualidad del estado del dique, especialmente en su zona sumergida, y a la vista del evidente deterioro en su parte exterior, pone en entredicho la solución planteada para el traslado del faro. Incluso, en el supuesto de que el dique estuviera en perfectas condiciones, que no es el caso, las características constructivas del dique, no facilitan la construcción en obra de un faro sobre ese basamento. Para cubrir las 25 millas náuticas de alcance luminoso a las que está obligado el faro de Málaga, éste debería tener una altura superior a los 35 metros, tal como tiene La Farola con sus 38, por lo que solo el peso de esa estructura, con ese volumen, difícilmente podría ser soportado por los cajones en probable mal estado que conforman el dique.



Torre troncocilindrica que no se construyó para albergar ningún faro, como dice Rubio, y que no podría albergar uno de obra de más de 35 metros de altura

Lo argumentado por el presidente Carlos Rubio, sobre que ese traslado ya estaba previsto desde años atrás por el puerto, intentado así desvincularlo en su relación con el rascacielos, no es cierto. La actual existencia, en el extremo del dique de levante, de una torre, y a la que Rubio pretende darle la categoría de basamento estable para levantar el deseado nuevo faro, en ningún caso sería adecuada para una construcción en obra de esa altura, su deterioro además no aconsejaría que se le diera esa utilización. Esa torre fue construida para instalar la baliza verde de entrada a la bocana del puerto, y en la actualidad se utiliza para alojar equipos de medición meteorológica.


Defendamos Nuestro Horizonte

Desde Defendamos Nuestro Horizonte, la plataforma ciudadana que se opone a la construcción del rascacielos, se rechaza el apagado de La Farola y denuncia el desembolso millonario de dinero público, innecesario para las arcas del puerto, que supondría la construcción de otro faro. Esperan que tras la exitosa concentración del pasado domingo 30 de mayo, “Abracemos La Farola”, y la repercusión que la misma ha tenido en la ciudadanía con un rechazo generalizado a esa anunciada intención de apagar La Farola, el presidente del puerto rectifique y traslade la decisión sobre la construcción del rascacielos, a sus verdaderos promotores, José Seguí y el equipo de gobierno del PP, con Francisco de la Torre a la cabeza. Las circunstancias que motivaron que el anterior presidente del puerto; Paulino Plata, se convirtiera en promotor, no deberían ser reproducías por Carlos Rubio, asegura la plataforma.


Colectivos ciudadanos, como Defendamos Nuestro Horizonte, viene reclamando la continuidad de La Farola en su función de ayuda a la navegación, así como que se efectúen los necesarios y urgentes trabajos de rehabilitación de misma, que permitan y garanticen el mantenimiento del patrimonio industrial que aloja en su interior, y su puesta en valor habilitando sus dependencias como salas de museo, y haciendo visitable por la ciudadanía la totalidad de la edificación, incluida una de “sus joyas”, la óptica de su parte superior. Sin duda, una necesidad que demandan los ciudadanos de Málaga, y que se convertiría en un atractivo turístico. Esa debe ser la línea de actuación del puerto.


Interior de La Farola

Hay que recordar que esa pretensión de convertir La Farola en museo, y aprovechando la conmemoración del bicentenario de la misma, Paulino Plata, presidente anterior de la Autoridad Portuaria, anunciaba que el faro de la capital se convertirá en un museo marítimo. Un hecho del que se hacía eco el periodista de Sur Ignacio Lillo (AQUÍ). “La torre dejará de funcionar como faro a finales de este año, para convertirse en un museo sobre la historia marítima de la capital, y en un mirador privilegiado sobre la Bahía. El proceso arrancará con el traslado de los equipos técnicos, especialmente la linterna y el radar, a unas nuevas instalaciones en el Dique de Levante. Posteriormente, durante 2018 y con un presupuesto estimado de unos 700.000 euros, se pondrán en valor la primera y la segunda planta y las terrazas, con un programa museológico y de diseño interior que permitirán darle una nueva vida al monumento”.

Cabe recordar que en el año 2015, concretamente en una publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOP) del 14 de mayo, la primera intención era convertir La Farola en un hotel. Por lo que se publico la convocatoria de una concurrencia competitiva de proyectos. “Por medio del presente anuncio se inicia el trámite de competencia de proyectos, para lo cual se abre el plazo de un (1) mes, a contar desde el día siguiente a la publicación del presente anuncio en el Boletín Oficial del Estado, para que las entidades o particulares que pudieran estar interesados puedan presentar otras solicitudes de concesión de dominio público que tenga el mismo o distinto uso, dando prioridad al uso hotelero significándose que dichas solicitudes deberán reunir los requisitos previstos en el artículo 84 del expresado Real Decreto Legislativo 2/2011”.


Pueden leerse AQUÍ otros artículos relacionados con La Farola y el rascacielos del Puerto de Málaga