Sorprende que un Consistorio como el malagueño, que dice estar tan volcado con el arte urbano, se ‘vengue’ de esta forma de la intervención de un joven artista que pintó de ‘oro’ algún contenedor, un banco, unas papeleras… con la intención de descontextualizar estos objetos cotidianos

El artista está organizando una exposición ‘benéfica’ en la que se explicaría su intervención con el mobiliario, para sufragar la multa y poder pasar página, ya que no cuenta con medios. EL OBSERVADOR hace una llamada a la solidaridad ‘artística’


17/01/22. 
Opinión. Informa EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. En marzo del año 2015 un joven artista urbano, Juanra, ocupó la atención de la sociedad malagueña al pintar algunos elementos del mobiliario urbano (papeleras, un contenedor, algún banco,…) del Rincón y de Málaga de color dorado. Según asegura Juanra a EL OBSERVADOR, lo hizo para que la ciudadanía le concediera...

...valor a este tipo de objetos, ya “que no se suelen valorar”, por eso los pintó de ‘oro’. Ahora, siete años después, y tras un juicio y un recurso, ha sido condenado a pagar 3.000 euros por aquellas acciones artísticas.

El ‘cultural’ Ayuntamiento de Málaga fue el que denunció hace siete años a Juanra, este artista de calle que pintó de dorado algún mobiliario. Sorprende que un Consistorio como el malagueño, que dice estar tan volcado con el arte urbano, se ‘vengue’ de esta forma de la intervención de un joven artista que pintó de ‘oro’ algún contenedor, un banco, unas papeleras… con la intención de descontextualizar estos objetos cotidianos para que la gente volviera a valorarlos.

El artista está organizando una exposición ‘benéfica’ en la que se explicaría su intervención con el mobiliario, para sufragar la multa y poder pasar página, ya que no cuenta con medios. EL OBSERVADOR hace una llamada a la solidaridad ‘artística’.


La idea de pintar el mobiliario urbano de dorado se le ocurrió a Juanra cuando volvió de Madrid. “Estaba estudiando allí, pero me volví a Málaga porque quería cambiar, y se me ocurrió la idea de pintar objetos de color dorado, para darle valor al mobiliario urbano, que son elementos que no se suelen valorar”, explica. De esta manera empezó llevando a cabo algunas intervenciones en el Rincón de la Victoria, luego en la Cala del Moral y finalmente en la misma Málaga.

Durante un tiempo se especuló públicamente con quién podría ser la persona que estaba pintando los objetos de dorado, tanto que incluso el vendedor de los sprays que utilizó Juanra tuvo su momento de gloria (leer Manuel Criado proporcionó el material al artista que pinta de dorado el mobiliario urbano de Málaga. “Es un proyecto sobre la descontextualización de objetos urbanos cotidianos”), al asegurar que el proyecto trataba “de descontextualizar esos elementos”, de manera que “asignándoles el valor del ‘oro’ a estos objetos la gente se vuelve a fijar en ellos y los ve de otra manera”.


Por aquél entonces esta revista se sorprendía de que las administraciones municipales fueran a la caza de este artista, pues desde esas mismas administraciones se fomentaba el Festival MAUS, con intervenciones de artistas de talla mundial en el mundo del grafiti, como Obey o d*Face.

EL OBSERVADOR se extrañaba ya hace siete años  (AQUÍ) de que “cuando precisamente Málaga se ha venido convirtiendo en la meca del arte urbano a base de talonario… (cabe recordar que los orígenes del arte urbano lo convierten en contestatario, irreverente y habitualmente alejado de las administraciones locales). Málaga ha presumido desde hace meses de ser una de las ciudades españolas más potentes en esta rama artística. Así, el Consistorio no dudó en señalar en junio de 2014 como la ciudad se convertía en la primera que Google había añadido a una galería de arte urbano en línea. Son distintas varas de medir, ya que ahora las administraciones municipales van a la caza y captura de un artista urbano local”.


Sin embargo las especulaciones no duraron mucho, pues en abril de ese mismo año la policía anunciaba que había identificado y detenido al autor de las pintadas doradas. “Al final un día me pararon unos secretas por la calle, y yo llevaba en la mochila sprays y mi cámara, entonces miraron las fotos que tenía guardadas de las cosas que había pintado. Y con esas fotos son con las que me acusaron”, recuerda Juanra. Además “vinieron a hacer un registro en mi casa, se llevaron varias cosas, incluido mi ordenador. Ahora estoy intentando recuperarlas y de esto hace ya 7 años”.

En el juicio a Juanra lo acusaron de todas las pintadas que hizo tanto en el Rincón como en Málaga, a pesar de que Francisco Salado, entonces y ahora alcalde del Rincón y de la Diputación de Málaga, había dicho que no se iba a multar al joven artista. “Al principio el alcalde del Rincón de la Victoria dijo que no me iban a multar, pero al final en la denuncia y en el juicio también iban las pintadas del Rincón. No se si ha sido por Emasa, que tienen cosas en el Rincón también”, explica Juanra.


Perdió el juicio y el recurso que presentó después. “Al final esto me ha supuesto una multa de 3.000 euros y, sobretodo, mucho desgaste personal y familiar. Han sido casi siete años, que si tienes que ir a juicio, pagar abogados… ya lo que quiero es pasar página y recuperar mi vida normal”, afirma. Los abogados le dijeron que se podía incluso recurrir al Supremo, “pero ya sería meternos más en faena, pagar más abogados… dijimos que queríamos quedarnos ya tranquilos, pasar página, y hacer algo positivo como una exposición explicando lo que pasó, con el material que tengo”.

De esta manera Juanra quiere organizar una exposición en la que contar su historia, “Quiero intentar plantear hacer una especie de exposición benéfica para intentar recaudar el dinero de la multa, a ver si puedo ofrecer algo que le guste a la gente y que tenga también ese lado reivindicativo, que era la idea que tenía al pintar el mobiliario de dorado”, asegura Juanra, que tiene que “revisar el material que tengo, e ir viendo poco a poco que puedo hacer”.


Por último, Juanra da las gracias por todas las muestras de apoyo que ha recibido. “Hay mucha gente que está dispuesta a echar una mano y la verdad es que se agradece mucho”, finaliza.

EL OBSERVADOR hace una llamada a la solidaridad artística en favor de este joven sin recursos para sufragar la multa que le imponen a instancias de los ayuntamientos de Málaga y Rincón, y así ayudarle a encontrar la forma por la que pueda pagarla. Quien quiera colaborar puede ponerse en contacto mediante el correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..