Marín contesta al parlamentario socialista, Francisco Conejo, que el Ayuntamiento de Málaga ha recibido el proyecto y firmado contratos con la organizadora cediendo “sus instalaciones, su suelo…”, aunque no aporta ninguna documentación. Asegura que Málaga tendrá un impacto directo por el evento de 25 millones (?), pero tampoco dijo por qué. La oposición en el Consistorio malagueño no sabe nada de esto

El Andalucía Big Festival by Mad Cool va a recibir de la Junta 34 veces más financiación que el conocido Starlite de Marbella. La adjudicación millonaria del patrocinio se ha hecho a una empresa constituida tres meses antes. Detrás están los organizadores que provocaron un caos en el festival Mad Cool de Madrid, en el que incluso falleció un acróbata

18/03/22.
 Opinión. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. La Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía gasta más de 4 millones de euros en un festival de música del que no se conocen ni el cartel de artistas ni las fechas ni las ciudades donde se celebrará. Se trata del Andalucía Big Festival by Mad Cool, un evento para el que el departamento...

...dirigido por el vicepresidente Juan Marín ha adjudicado un patrocinio millonario a una empresa constituida tres meses antes. El festival va a recibir 34 veces más financiación que el conocido Starlite de Marbella. Detrás están los organizadores que provocaron un caos en el Mad Cool de Madrid, en el que incluso falleció un acróbata.


El pasado 27 de diciembre la Consejería de Turismo adjudicó 4.235.000 euros a la sociedad Andalucía Big Festival, SL para patrocinar este evento. Esa empresa se constituye el 25 de agosto y se publica su inscripción el 10 de septiembre en el BORME Registro Mercantil. Es decir, la Junta adjudicó un contrato millonario a una empresa constituida tres meses antes.

A día de hoy se desconoce el cartel de artistas y grupos, las ciudades donde se van a celebrar los conciertos y las fechas. Otros festivales llevan meses publicitándose. De este solo se sabe que ha costado a los andaluces más de 4 millones, utilizando, incluso, fondos europeos para financiarlo. En el contrato se indican que habrá conciertos en siete provincias, pero no se detalla el nombre de ningún artista o grupo. Solo se le exige “actuación de, al menos, dos artistas/grupos de primer nivel como cabeza de cartel. Actuación de un mínimo de 15 grupos de los incluidos en la propuesta de Andalucía Big Festival”. En la Comisión de Turismo celebrada ayer en el Parlamento andaluz, al ser cuestionado al respecto por el parlamentario del PSOE, Francisco Conejo, el consejero Juan Marín ha respondido que el festival principalmente se va a celebrar en Málaga, aunque no ha concretado ningún grupo ni artista.

Se pueden ver sus intervenciones de ayer en la Comisión de Turismo en un vídeo AQUÍ. Son los primeros 22 minutos. Merece la pena la del vicepresidente del Gobierno andaluz y consejero de Turismo, Juan Marín, por inconexa, chulesca e indocumentada, a lo mejor a su imagen y semejanza.


Marín contesta al parlamentario socialista que el Ayuntamiento de Málaga ha recibido el proyecto y firmado contratos con la organizadora cediendo “sus instalaciones, su suelo…”, aunque no aporta ninguna documentación. Asegura que Málaga tendrá un impacto directo por el evento de más de 25 millones de euros (?), pero tampoco dijo por qué ni cómo. Que será un gran acontecimiento “que además incluye 86  países del mundo”, aunque tampoco se sabe qué quiso decir porque no lo explicó. La oposición en el Consistorio malagueño no tiene ni idea de este evento, una vez requerida para que diera su opinión por parte de EL OBSERVADOR. La concejala de Cultura del Consistorio malagueño es Noelia Losada, precisamente de Ciudadanos, el partido de Marín. Es la que con su voto le da la mayoría al Gobierno del alcalde del PP, Paco de la Torre.

Si comparamos la cantidad de este patrocinio musical con otros que ha realizado la Junta, hay más motivos para asombrarse. Turismo patrocinó en 2021 varios grandes festivales musicales: Starlite Marbella y Concert Music Festival de Chiclana y Cabaret Festival. La diferencia radica en que el patrocinio de Andalucía Big Festival recibe 25 veces más financiación que el Festival de Chiclana y el Cabaret Festival (165.289,25) y 34 veces más que Starlite Marbella (124.000 euros).  La Comunidad de Madrid destinó a la última edición del festival Mad Cool celebrada antes de la pandemia, la de 2019, 600.000 euros. Es decir, el festival principal que organiza este grupo de empresas en España recibió siete veces menos financiación que este primer festival andaluz.

También destaca el diferente rasero de las obligaciones que corresponden aportar a los festivales por el patrocinio que concede la consejería deTurismo de Juan Marín. Solo hay que leer los contratos firmados con Starlite Mabella (AQUÍ) y con Concert Music Festival de Chiclana (AQUÍ), para ver las diferencias a favor del firmado con Andalucía Big Festival by Mad Cool (AQUÍ), teniendo en cuenta que este último recibe 4 millones de patrocinio y el de Marbella, 37 veces menos, 124.000 euros.


Llama la atención que la Junta destine tal cantidad de dinero a un nuevo festival de música que ofrece tan pocas garantías cuando no lo hace con decenas de festivales musicales que se organizan por toda Andalucía desde hace años. Festivales como Ojeando en Ojén, Nocturama en Sevilla, Weekend Beach Festival en Torre del Mar (Vélez-Málaga), Blues Cazorla, No Sin Música de Cádiz, The Juergas Rock Adra, Chanquete Festival Nerja, Cooltural Fest en Almería, Granada Sound o Marenostrum Fuengirola no reciben ninguna financiación de la Junta.

Las empresas que están detrás de este festival no se caracterizan precisamente por tener una reputación intachable organizando estos eventos. En las distintas ediciones del Mad Cool de Madrid ha habido de todo. En la edición de 2017 un acróbata que estaba realizando una performance falleció tras precipitarse al vacío desde una altura cercana a los 30 metros. En 2018 no hubo que lamentar ningún fallecido, pero poco faltó AQUÍ (Un policía en Mad Cool: "Vi peligrar vidas, si hay una avalancha aquello hubiera terminado en tragedia"). El festival fue un despropósito: peleas, avalanchas, desinformación y ausencia total de organización. Un autobús de la empresa municipal de transporte de Madrid que prestaba servicio como lanzadera al festival quedó suspendido en un puente de la M-11. Los propios empleados del festival denunciaron las condiciones de trabajo: ocho euros la hora, en jornadas sin descaso y sin agua.


¿Un patrocinio que podría ser una subvención encubierta?

Además de cuestionar la idoneidad del festival, el PSOE ha puesto en duda la legalidad del patrocinio. Considera que la cuantía de la adjudicación apunta que más que un patrocinio que se realiza a cambio de publicidad se está pagando la celebración de un nuevo festival musical en Andalucía. Si fuera así, también se estaría produciendo una irregularidad administrativa: el uso de un patrocinio para una adjudicación directa a dedo de más de 4 millones de euros, lo que podría ser una subvención encubierta.


La utilización del patrocinio en lugar de la subvención no es indiferente, pues reduce el control jurídico sobre la administración y facilita eludir el cumplimiento de reglas básicas de las subvenciones. Cuando la administración recurre al contrato de patrocinio buscando apoyar una determinada actividad, más que obtener retorno publicitario, comete un fraude de ley y el contrato es nulo porque en realidad supone eludir las reglas de la subvención o de otro tipo contractual.

Una reciente sentencia, ya firme, del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Oviedo (sentencia de 22 de enero de 2021, procedimiento ordinario 45/2020), declara nulos tanto el acuerdo por el que se aprobó el expediente como los pliegos de un contrato de patrocinio, como el de adjudicación del contrato (por procedimiento negociado sin publicidad similar al del Mad Cool andaluz), porque no se trataba realmente de un contrato de patrocinio, sino que se pretendía apoyar una determinada actividad privada que el ayuntamiento en cuestión consideraba favorable para los intereses públicos.


Francisco Conejo en la Comisión de Turismo del Parlamento de Andalucía

Se debe leer, por la información que proporciona, la Intervención del diputado del PSOE en el Parlamento andaluz, Francisco Conejo. En ella se explica esta curiosa acción de negocio, que económicamente debe ser muy rentable y de la que se repartirán muchos beneficios entre todos los que formen parte de ella. El vicepresidente Juan Marín, un político prácticamente acabado en Andalucía, como su partido, Ciudadanos, que no sabe que va a ser de él dentro de muy poco tiempo, cuando la comunidad entre en capilla para las elecciones autonómicas, contesta en su intervención parlamentaria (ver el vídeo AQUÍ) con una serie de razonamientos deslavazados e inconexos a cual más peregrino, pero sin aportar documentación alguna.


Intervención integra

“Vaya por delante que el Grupo Socialista siempre defiende la importancia de los patrocinios que contribuyan a la promoción de la marca Andalucía.


En esta legislatura, hemos comprobado que ustedes han continuado con el trabajo que realizaba el anterior gobierno. Han seguido patrocinando actividades deportivas, turísticas, culturales/ocio, ferias turísticas y publicidad en medios de comunicación.

Sin embargo, recientemente hemos conocido la adjudicación de un patrocinio de conciertos musicales que presenta unas características muy diferentes a lo que se venía haciendo tanto por el anterior gobierno como por ustedes. Por eso, hoy hemos solicitado esta comparecencia sobre los patrocinios musicales.

Queremos que hoy se despejen las dudas sobre esa adjudicación, nos estamos refiriendo al patrocinio de Andalucía Big Festival by Mad Cool. Algo no huele muy bien en este contrato como veremos a continuación:

El 27 de diciembre la Consejería de Turismo adjudicó 4.235.000 euros a la sociedad Andalucía Big Festival, SL para patrocinar ese festival. Esa empresa se constituye el 25 de agosto y se publica su inscripción el 10 de septiembre en el BORME Registro Mercantil.

Primer asunto que no huele bien: La Junta adjudica un contrato millonario a una empresa constituida tres meses antes. Más de 4 millones para una sociedad recién constituida.

Si comparamos la cantidad de este patrocinio musical con otros que ha realizado la Junta tenemos un segundo motivo para sospechar. Su consejería patrocinó en 2021 varios grandes festivales musicales: Starlite Marbella y Concert Music Festival de Chiclana y Cabaret Festival celebrado en varias localidades andaluzas. La diferencia radica que el patrocinio de Andalucía Big Festival recibe 25 veces más financiación que el festival de Chiclana y el Cabaret Festival (165.289,25) y 34 veces más que Starlite Marbella (124.000 euros).

¿Cómo se explica que una empresa creada tres meses antes de la adjudicación reciba más de 4 milllones, cuando la Junta de Andalucía destinó en 2021 apenas 300.000 euros para festivales consolidados y con una importante repercusión pública como el Starlite de Marbella o el Festival de Chiclana? Esto huele muy mal, sr. Marín.

Hay un tercer motivo para sospechar. La comunidad de madrid destinó a la última edición del festival Mad Cool celebrada antes de la pandemia, la de 2019, 600.000 euros. La comunidad de Madrid destina 600.000 euros en el festival principal que organiza este grupo de empresas en España, mientras que Andalucía en su primera edición destina 7 veces más, 4.235.000 euros. ¿Cómo se explica esa diferencia? ¿Acaso va a tener siete veces más repercusión publicitaria Andalucía que la obtuvo Madrid en 2019?

Pero hay más motivos para dudar de esta adjudicación. Si comparamos las contraprestaciones que ofrecieron Starlite o los Festivales de Chiclana y Cabaret Festival en 2021 con las que propone el Andalucía Big Festival en 2022 hay enormes diferencias. Solo hay que comparar los contratos firmados con cada empresa.

Starlite detalla la presencia de imagen de Andalucía en las campañas que se realizan en RENFE, los 50.000 folletos en formato libro que se editan concretando donde se repartían en Barcelona, Madrid, etc, el envío a 110.000 personas de una newsletter, newsletter a compradores, Banner en la Web de Starlite y Fundación Starlite (+ de 500.000 usuarios únicos), envío de notas a 3.000 periodistas.

El Festival de Chiclana y Cabaret Festival concreta la presencia de la marca Andalucía en los anuncios en El País, El Mundo, La Razón, Joly, Vocento; el número de cuñas en Onda Cero, COPE, Cadena SER y Canal Sur Radio; la presencia en televisiones y en Mupis en principales estaciones ferroviarias; mobiliario urbano; campaña autobuses, taxis, …

Sin embargo, Andalucía Big Festival habla de un envío a una newsletter sin indicar número de beneficiarios, solo concreta la presencia de la marca y agenda de Andalucía en una app, logotipo en la web de patrocinadores y un banner sin dar datos de usuarios o audiencias, emisión de spots en los conciertos, logotipo en entradas y acreditaciones de prensa y poco más.

Le damos más de 4 millones de euros a una empresa que concreta mucho menos el impacto publicitario y mediático que festivales más consolidados en Andalucía que reciben 124.000 euros o 165.000 euros. ¿Cómo justifica, sr. Marín un patrocinio de más de 4 millones cuando tenemos menos garantía del impacto que se obtendrá? ¿Por qué se le ha exigido menos control en las contraprestaciones que otros festivales que se le financia con mucho menos dinero? Esto huele muy mal, Sr. Vicepresidente.

Hay más motivos. A día de hoy se desconoce el cartel de artistas y grupos, las ciudades donde se van a celebrar los conciertos, las fechas. Otros festivales llevan meses publicitándose. De este solo sabemos que nos ha costado más de 4 millones, utilizando, por cierto, incluso fondos europeos para financiarlo. En el contrato se indican conciertos en 7 provincias, pero no se ha detallado el nombre de ningún artista o grupo. Solo se le exige “actuación de, al menos, dos artistas/grupos de primer nivel como cabeza de cartel. Actuación de un mínimo de 15 grupos de los incluidos en la propuesta de Andalucía Big Festival”. Señorías, ¿Creen ustedes que se puede firmar con una empresa creada tres meses antes por importe de más de 4 millones, sin saber exactamente quienes van a actuar? ¿Quién es un artista o grupo de primer nivel para esta empresa? Esto huele muy mal.

Además, si analizamos el historial de las empresas que están detrás de este festival no se caracteriza por tener una reputación intachable organizando festivales.

Solo hay que ver lo sucedido en las distintas ediciones del Festival Mad Cool de Madrid. La hemeroteca está llena de numerosas informaciones negativas en medios nacionales por mala organización.

El Español: Mad Cool, el festival peor organizado de la historia: “¡Quiero mi dinero!”
El Mundo: Un policía en Mad Cool: “Vi peligrar vidas, si hay una avalancha aquello hubiera terminado en tragedia”
La Vanguardia: Mad Cool un festival de despropósitos.
El Mundo: Caos a la entrada del Mad Cool el primer día del festival: "Tercermundista se queda corto".
El Español: Empleados del Mad Cool, contra la empresa: "Las condiciones son mierderas”. Los empleados denuncian su situación: ocho euros la hora, en jornadas sin descaso y sin agua.

Infolibre: El festival Mad Cool se disculpa por la desorganización de su primera jornada y Facua denuncia "caos" y "colapso". La organización de consumidores considera "aberrante" que los usuarios hayan tenido que pasar varias horas a la espera bajo el sol y también en un túnel a temperaturas muy elevadas
As: #incidenciasMadCool, el hashtag que revoluciona internet por desastre general
ABC: Los pecados originales de Mad Cool: el desastre de un festival sobredimensionado
La Vanguardia: Caos en el arranque del Festival Mad Cool con largas colas
Onda Cero: El Mad Cool arranca empañado por las largas colas y el caos en las entradas
Publico: Un acróbata muere tras un fallo en un espectáculo en directo durante el Mad Cool
La Sexta: El artista realizaba una performance en el intermedio de los conciertos del festival madrileño, cuando se desplomó contra el suelo frente a miles de personas.
La Sexta: La organización del Mad Cool no da explicaciones sobre la muerte del acróbata y se limita a sacar un escueto comunicado donde defiende que seguirá con el festival.
La Razón: El desastre anunciado del festival Mad Cool

Con todos estos motivos entenderán que cuestionemos la idoneidad e incluso hasta la legalidad de este patrocinio.

Es más, por la cuantía de la adjudicación apunta que más que un patrocinio que se realiza a cambio de publicidad se está pagando la celebración de un nuevo festival musical en Andalucía. Si fuera así, también se estaría produciendo una irregularidad administrativa: estaríamos ante el uso de un patrocinio para una adjudicación directa a dedo de más de 4 millones de euros, lo que podría ser una subvención encubierta.

La utilización del patrocinio en lugar de la subvención no es indiferente, sino que reduce el control jurídico sobre la Administración y facilita eludir el cumplimiento de reglas básicas de las subvenciones.

Cuando la Administración recurre al contrato de patrocinio buscando apoyar una determinada actividad, más que obtener “retorno publicitario”, comete un fraude de ley y el contrato es nulo porque en realidad supone eludir las reglas de la subvención o de otro tipo contractual.

Una reciente sentencia, ya firme, del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Oviedo (sentencia de 22 de enero de 2021, procedimiento ordinario 45/2020), declara nulos tanto el acuerdo por el que se aprobaron el expediente y los pliegos del contrato de patrocinio, como el de adjudicación del contrato (por procedimiento negociado sin publicidad como el que estamos tratando hoy aquí), porque no se trataba realmente de un contrato de patrocinio, sino que se pretendía apoyar una determinada actividad privada que el Ayuntamiento en cuestión consideraba favorable para los intereses públicos.

Y termino. ¿Cómo justifica la Junta de Andalucía patrocinar un nuevo festival de música y no hacerlo a las decenas y decenas de festivales musicales que se vienen organizando por toda Andalucía desde hace años? ¿Qué se lo expliquen a los festivales Ojeando en Ojén, Nocturama en Sevilla, Weekend beach festival de Torre del Mar, Blues Cazorla, No sin música de Cádiz, The Juergas Rock Adra, Chanquete Festival Nerja, Cooltural Fest en Almería, Granada Sound o Manenostrum Fuengirola? ¿Tendrán que crear una empresa tres meses antes de la adjudicación y entonces el señor Marín y Moreno Bonilla le darán 4 millones de euros?

Sr. Marín. Esto huele muy mal. Usted sabrá lo que de verdad esconde esta adjudicación a dedo. Más de 4 millones para un festival de música no se justifica y más con los argumentos que he explicado en esta intervención”.