En una carta abierta dirigida al vicepresidente y consejero de Turismo de la Junta de Andalucía, representantes de eventos como Weekend Beach Festival, Dreambeach Festival o Sierra Sur Ecofestival aseguran sentirse ninguneados

Los organizadores advierten de que los festivales medianos y pequeños generan un impacto económico similar al que proyecta el Andalucía Big Festival y aseguran: “Y muchos de ellos, por no decir su casi totalidad, no han recibido de su Consejería ni siquiera unas palabras de agradecimiento en todos estos años de existencia”

18/04/22.
 Alejandro Díaz. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. El Andalucía Big Festival ha puesto en pie de guerra a los festivales andaluces que, o bien no perciben ayudas de la Junta de Andalucía, o éstas están lejos de los 4 millones de euros de patrocinio adjudicados a una empresa madrileña, encargada de la organización de un evento que se ha mantenido en el más absoluto de los oscurantismos hasta hace dos semanas,...

...cuando se presentó parte del cartel.


En una carta abierta firmada por los organizadores de diez festivales de la comunidad y dirigida al vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Juan Marín, que puede leerse integra AQUÍ, los responsables muestran algo más que reticencias a esta operación de la que se sigue sabiendo lo justo. Responsables de eventos como Weekend Beach Festival, Dreambeach Festival o Sierra Sur Ecofestival le dicen a Marín que se sienten ninguneados. La intención es la de exponer públicamente “el desconocimiento por parte de nuestro vicepresidente del tejido y la industria de la música en vivo en nuestra región, que lleva años siendo referente a nivel internacional y generando a su vez empleo, riqueza y cultura”.

Marín es “el principal valedor” del Andalucía Big Festival y, al igual que con el dinero público destinado arbitrariamente, tampoco ha escatimado en las palabras de elogio para el evento organizado por la empresa madrileña Andalucía Big Festival, S.L., una sociedad constituida apenas tres meses antes de la adjudicación del patrocinio público y millonario por parte de la Junta. Esas palabras de halago de Marín han dolido a quienes llevan años organizando medianos y pequeños festivales a lo ancho y largo de la geografía andaluza. “Bien podría haberlas aplicado a todos aquellos festivales e iniciativas andaluzas que, durante años, han desarrollado su trayectoria y demostrado idénticos resultados con esfuerzo y dedicación hasta ahora”, espetan al vicepresidente los firmantes de la carta.


En la misiva, los representantes le recuerdan a Marín que Andalucía es una de las comunidades con mayor número de festivales y durante todas las épocas del año. “Según la web Statista.es, solo en 2020 se celebraron en nuestra comunidad 118 festivales, colocando a Andalucía en la segunda región con mayor número de festivales tras Cataluña, superando ligeramente a la Comunidad de Madrid y con bastante distancia de la Comunidad Valenciana, Castilla y León y País Vasco”, explican para alertar, posteriormente, sobre el patrocinio millonario a la empresa madrileña Andalucía Big Festival SL: “La mayoría de estos festivales (andaluces), además y desgraciadamente, están apoyados con subvenciones irrisorias. O en algunos casos, ni siquiera cuentan con subvención alguna. Menos aún con contratos de patrocinio con instituciones públicas como su Consejería”.


Silencio en Málaga, malestar en Cádiz

Aunque según Marín el Andalucía Big Festival tendrá presencia en las ocho provincias andaluzas, el contrato sólo recoge a siete, sin especificar cuál es la que queda excluida. La mayor beneficiada es Málaga capital, que acogerá el mayor evento durante los días 8, 9 y 10 de septiembre en la explanada de Sacaba. El vicepresidente señaló que el impacto económico previsto para la ciudad será de 25 millones de euros para justificar un patrocinio millonario que, en palabras a EL OBSERVADOR del parlamentario socialista andaluz Francisco Conejo, “es inédito por parte de la Junta”.

En Cádiz, el malestar es manifiesto. Al respecto de las cifras de impacto económico planteadas por Marín (sin el respaldo de ningún estudio o memoria, al menos de acceso público), los representantes de festivales gaditanos apuntan al respecto que los datos de retorno no es “nada descabellado, sino más bien una cifra habitual en el retorno económico que propician estos otros festivales andaluces a aquellos entornos que los acogen", y subraya:  “Basta como ejemplos algunos de los abajo firmantes: el Festival Cabo de Plata (Barbate) suele producir un impacto de 10 millones o el No Sin Música (Cádiz) alcanza los 2 millones y medio”. Ninguno de estos festivales andaluces recibe subvenciones públicas millonarias como la empresa madrileña de reciente creación Andalucía Big Festival SL.

Mientras tanto, en Málaga el silencio es la norma. EL OBSERVADOR fue el primer medio en informar de la opacidad con la que se estaba gestando este evento, semanas antes de que fuesen anunciados la por ahora escueta información pública ofrecida por la Junta. Ante la sospecha de que el Ayuntamiento de Málaga hubiese firmado acuerdos de patrocinios o de cesión de espacio público a la empresa madrileña organizadora, el equipo de gobierno dio la callada por respuesta ante las insistentes preguntas formuladas por esta redacción.


Efectivamente, tras la presentación del cartel, se puede apreciar cómo aparece en el mismo el logo del Ayuntamiento de Málaga junto al de la Junta. ¿En calidad de qué? Por ahora, el equipo de gobierno se niega a responder a preguntas elementales de transparencia en democracia, como si va a colaborar con la aportación de más dinero público, o si la cesión del espacio (también público) de la explanada de Sacaba será gratuita o se cobrará algún tipo de canon. No sólo no ha respondido a este medio, el oscurantismo en el Consistorio malagueño es total: la portavoz de IU Málaga, Remedios Ramos, ya presentó una petición donde solicitaba información al respecto y aún continúa sin respuesta. Fue la propia Ramos quien reconoció a este medio, entonces, que, para este tipo de eventos, el trámite habitual es que pase por la comisión de Cultura, algo que ni siquiera se ha producido a fecha de hoy.

La parlamentaria andaluza del grupo Unidas Podemos en Andalucía, Inmaculada Nieto, ya declaró a EL OBSERVADOR que su grupo no descartaba pedir la comparecencia de Marín en el parlamento para que diese explicaciones ante el oscurantismo con el que se está gestando este Andalucía Big Festival, y advirtió de que el ochenta por ciento de los 4 millones está financiado con fondos europeos, por lo que hay que ser especialmente diligentes de cara a la fiscalización que realiza la UE de estas partidas.

La misiva concluye de forma contundente: “Quizás, sr. Marín, la respuesta a sus desafortunadas palabras, ese ninguneo a la labor desarrollada durante tantos y tantos años por tantos y tantos festivales andaluces, grandes y pequeños, y que tanto daño generan a un sector tan profesional como veterano, es que pese a lo que usted crea, no hay un solo Andalucía Big Festival. En su lugar, sí que hay muchos Andalucía Big Festivals”. Quedan en el aire, por ahora, muchísimas dudas.

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