“Avergüenza que a un mes y medio de las elecciones no se hayan puesto de acuerdo ni en el nombre de la coalición ni en el cabeza de lista. Es todo un problema de personas. De credibilidad. En las provincias no hay casi dirigentes que tengan el respeto de los votantes, además de ser unos desconocidos”

“Hay negociadores, como el representante andaluz de Podemos, el concejal por Málaga, Nico Sguiglia, que es paradigmático. Ha metido en su grupo municipal a su concuñado y a dos personas más que cobran, pero que no van a trabajar al Ayuntamiento. Podría decirle algo la coordinadora provincial de UP, Eva García Sempere, pero es su cuñada. Esta no es la gente que queremos en la izquierda”

26/04/22
Redacción. Opinión. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. Tras hablar estas últimas semanas con militantes y activistas de izquierda de esta tierra andaluza, hay un calificativo que después de oírlo repetidamente se queda dando vueltas en la cabeza: “¡Vergonzoso!”. Todos sin excepción lo han utilizado para describir el patético puzle que...

...la izquierda de Andalucía ha creado de cara a las próximas elecciones autonómicas del 19 de junio. “Un rompecabezas político que posiblemente crecerá según se acerque el día de los comicios y que puede que consiga lo contrario de lo que se pretende, que muchos votantes de izquierda se planteen dejar de serlo para pasarse a la abstención, como mal menor. Porque esto no es Francia”, asegura RC, un viejo y conocido de esta redacción activista malagueño de izquierda.

De izquierda a derecha, Pilar Távora (Izquierda Andalucista); Tasio Oliver y Esperanza Gómez (Más País); Francisco Sierra (una de las personas que luchan por conseguir esta unidad de la izquierda); Mar González (Equo), Sebastián Martín Recio (otro de los miembros d ela sociedad civil en busca de una unión); Toni Valero (IU); José Antonio Jiménez (Iniciativa del Pueblo Andaluz); Nico Sguiglia (Podemos) y Ernesto Alba (PCA)

RC reflexiona en voz alta: “La bronca de la izquierda en Andalucía en realidad no es por poner nombre a la coalición que deben formar los partidos, sino por poner los nombres de todos los dirigentes de estos partidos, que son muchos, en lugares de salida en las listas de cada provincia”. Y es que en las provincias, que son ocho, incluida Sevilla, nadie conoce bien a los responsables o líderes que figuran a la cabeza de los colectivos políticos que van a conformar esa supuesta coalición de izquierdas y que supuestamente deberían ir encabezando las listas electorales para defender los intereses de cada circunscripción electoral provincial.


RC, denuncia claramente: “Nos avergüenza que a un mes de las elecciones no se hayan puesto de acuerdo ni en el nombre de la coalición ni en el cabeza de lista. Es todo un problema de personas. De credibilidad. En las provincias no hay casi dirigentes que tengan el respeto de los votantes, además de ser desconocidos. Hay negociadores en esa conversaciones, como el representante andaluz de Podemos, el concejal por Málaga, Nico Sguiglia, que es paradigmático. Ha metido en su grupo municipal a su concuñado y a dos personas más, un hombre (T.R.) y una mujer (A.C.), que cobran todos los meses, pero que no van a trabajar al Ayuntamiento. Podría decirle algo la coordinadora provincial de Unidas Podemos, Eva García Sempere, una técnica poca conocida en el ministerio del malagueño Alberto Garzón, pero es su cuñada. Esta no es la gente que queremos en la izquierda” (AQUÍ).

Nico Sguiglia

La izquierda andaluza y demasiadas listas para tan pocos puestos

Nunca como ahora se ha visto tan desprovista la izquierda de cabezas visibles representativas de los colectivos sociales de cada provincia. Solo se habla de los coordinadores (termino para definir ahora a los que antes eran secretarios generales o líderes) de los distintos partidos que negocian su presentación conjunta a las elecciones. Y son bastantes, pues las formaciones son seis: Izquierda Unida, Podemos, Más País Andalucía, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes Equo Andalucía y Alianza Verde Andalucía. A estos hay que sumar algún representante de Jaén miembro de las plataformas creadas al estilo de la España Vaciada, que quieren sumar a las listas, más el número uno que iría de candidato a la presidencia de la Junta y que tiene que ser independiente, han acordado. Si sumamos dos coportavoces (hombre y mujer según los usos actuales) por colectivo, más el representante de Jaén, más el número uno se tienen como mínimo catorce nombres fijos. Pero se espera sacar como máximo y si todo va demasiado bien, unos seis diputados. Y entonces empiezan los movimientos sísmicos, porque muchos de estos personajes, y Sguiglia es en esto otra vez paradigmático, nunca han trabajado en una empresa y el sueldo público es bastante confortable.



El candidato cabeza de lista de la coalición a la presidencia de la Junta iría por Sevilla de número uno, para intentar asegurar su salida. Y de número dos podrían a Toni Valero, coordinador de Izquierda Unida, si este, que siempre se ha presentado por Málaga, deja su puesto en esa lista para que asuman los dos primeros lugares otras dos malagueñas, Mar González, de Verdes Equo, que ya se ha presentado como candidata a la presidencia de la Junta, y Carmen Molina, de Alianza Verde, antigua Equo, del que se salió cuando lo hizo su fundador López Uralde, a quién le une una estrecha amistad Pero ya es raro que en los tiempos que corren de listas cremalleras, vayan dos mujeres de uno y de dos. Ambas candidatas se disputan idéntico espacio electoral, el que controla el partido Verde Europeo, al que pertenece Equo todavía pero cuya admisión negoció y consiguió Uralde, de la ahora Alianza Verde. Es también el mismo espacio que persigue Más País Andalucía, referencia de Más Pais de Errejón.  Esperanza Gómez, su coportavoz en Andalucía iría en las listas por Sevilla de número dos si es un hombre el que la encabeza. Y entonces Valero para asegurar que sale iría por Málaga y Gónzalez y Molina variarían, en una confusa combinación. Por su parte, el otro coportavoz de Verdes Equo en Andalucía, Manuel Pérez Sola, iría de cabeza de lista por Almería.

Marina Velarde, coportavoz de Podemos iría por Córdoba como paracaidista, porque ya no hay sitio de salida ni en Málaga ni en Sevilla, las verdaderas plazas fuertes. Nico Sguiglia no va en ningún sitio porque es italoargentino y no tiene pasaporte español, por lo que solo puede concurrir a elecciones municipales y europeas. De ahí que lo pongan a negociar y que se presente como alguien que no quiere ocupar puestos en las listas. La verdad es que no puede. El otro candidato de Podemos a  la presidencia de la Junta es el recién presentado guardia civil de Podemos, el diputado por Cádiz, Juan Antonio Delgado, que se presentaría por esa provincia pero sin ninguna posibilidad prácticamente. Es diputado nacional porque iba en la lista cuando Teresa Rodríguez encabezaba el partido en las anteriores elecciones generales, que arrasó en su provincia, lo mismo que se espera que ocurra ahora pero en las autonómicas. Y es que no hay tanto voto para tanta papeleta.


Queda el único partido andalucista serio que no ha participado como Verdes Equo o Podemos en esos extraños movimientos de presentar candidato a la Junta y seguir negociando al mismo tiempo la confluencia de izquierda. Hablamos de Iniciativa del Pueblo Andaluz a cuyos coportavoces, María José Torres Gómez y José Antonio Jiménez Ramos, se espera que les cedan puestos de salida en Huelva, Sevilla o Granada.

Como se ve, el panorama de las izquierdas es difícil y complicado en este sprint final que tienen que hacer para poder decir que lo han intentado. Pero es que llevan intentándolo años y nunca lo consiguen. Tal vez la coalición que quieren formar debería llamarse Colectivo Personalista Andaluz, no sacaría ni un diputado, pero como no espabilen no habrá mucha diferencia con los resultados reales.