Muchas personas han criticado la urbanización de Colinas del Limonar durante estos años, como José Damián Ruiz Sinoga, Ignacio Trillo, Salvador Moreno Peralta, Alfredo Rubio, Eduardo Serrano, Francisco Puche, Carlos Hernández Pezzi, Fernando Ramos… y solo una la ha defendido, Francisco de la Torre

20/06/22. Opinión. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. La imagen de las Colinas del Limonar, la última pastilla verde que quedaba al sur de la autovía de circunvalación de Málaga, ha cambiado mucho desde el año 2005, antes de que se construyese en la zona, hasta hoy. Ha sufrido en este periodo de tiempo los efectos masacrantes de la política desarrollista...

...del alcalde Paco de la Torre y su urbanismo salvaje, cuya filosofía de cara a las promotoras se reduce a una sola frase: “Si tienes dinero, construye dónde y cómo te dé la gana”. Y así ha ocurrido. Se han embovedado los arroyos Toquero y Carnicero y se han construido encima, por ahora, 154 viviendas de lujo.


Al regidor De la torre, modificar y alterar los paisajes de Málaga es algo que no le ha preocupado en absoluto durante todo su mandato. Así, en la zona del Limonar alto se ha visto como se cegaban arroyos y como menguaban las colinas llenándose de edificaciones. Muchos malagueños han advertido que estas actuaciones pueden tener consecuencias medioambientales desastrosas, de la cuales no es la menor una riada, ya que la cuenca de los arroyos forma un embudo, sin embargo no ha sido impedimento para que se construyan y se sigan haciendo allí casas y casas de lujo muy caras.

Colinas del Limonar. Abril 2005


La urbanización de Colinas del Limonar comienza como un movimiento especulativo por parte de Unicaja, que en los años 90, y a través de la sociedad Unema de la que era accionista mayoritaria (40%), compra los terrenos para hacer una gran urbanización. En 2005, sin necesidad de hacer colocar ni un solo ladrillo, vendió el paquete completo a la promotora cordobesa Noriega. La cifra de esta operación según fuentes cercanas alcanzó los 18.000 millones de pesetas (más de 108.182.000 euros), casi seis veces más que el precio que pagó Unema por su adquisición, 3.000 millones (alrededor de 18.000.0000 euros).

En 2007 la nueva propietaria inicia los trabajados para erigir 1.172 viviendas de lujo, para lo cual se eliminaron varias colinas, y se procedió a embovedar los arroyos Toquero y Carnicero, que durante las trombas de agua solían desbocarse y provocar destrozos.

Colinas del Limonar. Octubre 2008


Este embovedamiento, iniciado en enero del 2007, fue denunciado por parte de Ecologistas en Acción (AQUÍ). Por su parte, José Damián Ruiz Sinoga, profesor de Hidrología de la Universidad de Málaga, declaró que “cuando veo en el PGOU que se va a llevar a cabo una urbanización en una cuenca que es un auténtico embudo, que se van a acortar los tiempos de concentración de las aguas, todo esto quiere decir que los caudales punta se van a disparar y yo espero que cuando se hace eso se asuman responsabilidades. No creo que haya un técnico capaz de asegurar que eso salvaguarda a la población que vive aguas abajo”.

Además, Ruiz Sinoga se preocupó de colocar en octubre de 2008 cien estacas desperdigadas por los terrenos de Colinas de Limonar para medir la erosión de estos suelos en los que se proyectaba la mayor urbanización privada de la ciudad. Dos años después, Sinoga comprobó que la erosión sufrida era cinco veces superior a lo que la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de las Naciones Unidas recomienda como tolerable y pasa a ser considerada como “catastrófica”. Su informe con sus investigaciones sobre Colinas del Limonar se estudió en un congreso en Austria como ejemplo de lo que no se debe hacer (AQUÍ).

Colinas del Limonar. Septiembre 2009


Incluso el entonces delegado de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Ignacio Trillo, aseguró que la consejería remitió un informe desfavorable y vinculante a la Cuenca Mediterránea Andaluza con los peligros de esta intervención. Construir aquí contravenía el Plan de Defensa de Málaga contra Inundaciones que en 1996 calificaba los terrenos como pendientes de reforestar, y la Normativa Marco Europea del Agua. Pero esto no impidió seguir adelante con ello, gracias a una recalificación de la Gerencia de Urbanismo que pasó a catalogar como urbanizable el enclave (AQUÍ).

Muchas voces en contra

El arquitecto Salvador Moreno Peralta, se sumaba a las voces críticas con el proyecto asegurando: “Ignoro qué interpretación se ha hecho aquí de la ordenanza (del PGOU de Málaga) para que este principio de adaptación al terreno se haya traducido finalmente en la desaparición de colinas enteras con desmontes muy superiores a los establecidos” (AQUÍ).

También Alfredo Rubio, geógrafo de la Universidad de Málaga, Eduardo Serrano, arquitecto especialista en paisajística, y Francisco Puche, reconocido ecologista malagueño que falleció el año pasado, mostraban su rechazo en octubre de 2009 al proyecto de Colinas del Limonar (AQUÍ).

Mientras Puche aseguraba que “Lo que han hecho en Colinas del Limonar es un peligro que atenta y atentará contra la seguridad de los malagueños”, para Rubio “nuevamente la razón queda olvidada y sepultada por los principios del beneficio. Sería conveniente que la promoción se acomodara a la atmósfera de los tiempos que corren, a criterios mínimos de sostenibilidad”, y Serrano observaba “con asombro cómo se iba arrasando y desfigurando la zona con ignorancia, casi diría con desprecio y falta de ética. Me llama la atención el error, el abuso, que no puede ser sino de alguien con una insensibilidad y un incultura técnica mayúscula”.

Colinas del Limonar. Diciembre 2016


Y una a favor

A pesar de esto, el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, siempre ha defendido las actuaciones, llegando a asegurar en noviembre de 2010 que “la transformación de Colinas del Limonar se ha hecho con cuidado, técnicamente. Interesa que se empiece a construir pronto; esto ajardinado quedará precioso” (AQUÍ).

Sin embargo en octubre de ese mismo año se había producido la quiebra de la empresa Noriega, por lo que las obras permanecieron paradas durante años.

Colinas del Limonar. Junio 2022


En 2017 Neinor Homes, que comenzó a acumular parcelas en la provincia, se hizo con una parte del espacio para ubicar 800 viviendas, por el precio de 68 millones de euros. Durante estos casi diez años el riesgo a desmoronamiento ha ido aumentando, ya que las obras paralizadas habían dejado el suelo en un estado frágil. En mayo de 2018 Neinor anunciaba el inicio de la primera promoción de 154 pisos de lujo, despertando así al último ejemplo de urbanismo salvaje en Málaga (AQUÍ).

Tras la reanudación de las obras volvieron a escucharse voces críticas con el proyecto (AQUÍ). Así, el arquitecto Carlos Hernández Pezzi (fallecido en el año 2019) pensaba que se trataba de “una actuación verdaderamente dura y sin precedentes en las zonas montañosas de Málaga. Es una salvajada más de Francisco de la Torre, el ‘atila’ del urbanismo, que ha avalado y defendido todos estos negocios”. El también arquitecto Fernando Ramos consideraba por su parte que “toda esta actividad inmobiliaria es extractiva, se saca el beneficio del paisaje natural en este caso, o del paisaje cultural en el caso del rascacielos del Puerto, y esos bienes no son renovables y no vuelven”.

Pueden leerse AQUÍ otros artículos relacionados