Marín: “Málaga es un nuevo polo del conocimiento en España, aunque su volumen de trabajadores sea todavía pequeño en comparación con las otras ciudades, al tiempo que debe mejorar los niveles competenciales y de formación”

09/11/22.
Redacción. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. El director del Observatorio del Medio Ambiente Urbano (OMAU), Pedro Marín, entidad del Ayuntamiento de Málaga, y responsable también de conseguir los fondos europeos que llegan a la ciudad, publica en el diario Sur (AQUÍ) una crítica al creciente estado de optimismo que venden algunos,...

...entre ellos el alcalde Francisco de la Torre, bajo cuyo mandato directo se encuentra el OMAU, acerca del presente y futuro tecnológico de la ciudad. Y es que Marín denuncia que la ciudad aún está lejos del resto de grandes ciudades españolas, siendo su crecimiento de nivel competencial incluso inferior al de la media española.


No es la primera vez que Marín se enfrenta a las posiciones del alcalde De la Torre. Hace poco se cruzaron en público opiniones contrarias sobre el futuro de la Expo 2027 que se quiere celebrar en Málaga. Mientras que para el alcalde todo lo proyectado es maravilloso, Marín argumenta que para hacer lo de siempre, una chapuza sostenible antigua, mejor no hacerla. Leer en Sur: “Marín Cots le pide al alcalde que no haga una «Expo del pasado». El director del OMAU se queja de que no incorpora ni una línea de la Agenda Urbana de Málaga pese a que el lema es la ciudad sostenible, y De la Torre le dice que el texto está abierto a aportaciones”.

Pedro Marín es un curioso funcionario que entró en el Ayuntamiento en tiempos del alcalde socialista Pedro Aparicio, y como economista formó parte del equipo que redactó el premiado Plan General de Ordenación Urbana de 1984. Desde entonces, ha escalado posiciones orgánicas basándose en que él era el que conocía el procedimiento para traer los dineros de Europa, básicamente por razones de amistad. Lo que le lleva a ser responsable de los fondos europeos que llegan al Ayuntamiento malagueño.


Para conocer más sobre este extraño funcionario, que estará en posesión de algún secreto de gran valor profesional que le posibilita acceder a posiciones completamente enfrentadas al alcalde y continuar en su cargo, un puesto inventado que depende directamente del regidor De la Torre, y al que este permite cosas que a otro le hubiese costado ya la destitución y que, curiosamente, en su juventud perteneció a las juventudes comunistas, leer “Pedro Marín, funcionario de la Gerencia de Urbanismo municipal, ‘autonombrado’ hace tiempo ‘director del OMAU’ sin ningún tipo de documento legal, arremete en 'Sur' como tal cargo inexistente contra el alcalde De la Torre y su gestión”.

En el artículo que referenciamos hoy, Marín relata cómo Málaga “inició hace casi 30 años a través de su primer Plan Estratégico el sistema para capitalizar su función central en la región, más allá del área metropolitana, que se configuraba en la conurbación de la Costa del Sol”, con el objetivo de “pasar de una ciudad con gran crecimiento poblacional, pero sin una identidad definida”, a estar “entre las ciudades emergentes y competitivas en una economía cada vez más global”.


A esto favoreció “la renovación urbanística de su degradada área central, primero, y del conjunto de la ciudad, después”, además de “el impulso de la sociedad del conocimiento y la información, con el objetivo de reequilibrar la gran dependencia del sector turístico y de la construcción”.

Para Marín, en los últimos años, “más aún en los meses recientes”, se suman “alabanzas, elogios y hasta adulaciones del nuevo ecosistema tecnológico, aunque sus efectos en niveles de empleo y aumento de renta no fueran nada apreciables”. Marín recuerda que incluso “el foro Transfiere reivindicaba Málaga como capital tecnológica nada menos que del sur de Europa. En pleno enaltecimiento patrio también se comentaba en la prensa que Málaga estaba cerca de los niveles de Barcelona, y presta a superarlos”.

Marín asegura que “lejos de planteamientos propagandísticos carentes del mínimo rigor y que tienen más parecido con la glorificación del 'Retablo de las maravillas' de Cervantes”, se puede saber con datos la posición de Málaga respecto el resto de grandes ciudades españolas. Así, “a través de los microdatos de la EPA del primer semestre de 2022, la Universidad de Valencia ha estudiado el nivel de concentración entre 2005 y 2022 de la actividad de los trabajadores vinculados al conocimiento y a la tecnología de las siete principales aglomeraciones metropolitanas de España: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga y Zaragoza”.


Como es lógico, Madrid y Barcelona agrupan la mayoría de los trabajadores del conocimiento en España. A continuación, “y a una distancia considerable figuran el resto de ciudades y aglomeraciones metropolitanas”, según Marín, siendo Málaga la que más ha crecido desde 2005 (el 1,8% de la ocupación metropolitana eran trabajadores tecnológicos) hasta el 2022 (ahora son el 4,3%). Sin embargo, Marín indica que la ciudad aún “está sensiblemente por detrás de Valencia, Bilbao y Sevilla, y a la par de Zaragoza”.

Hay una segunda variable a analizar, apunta Marín, “el nivel competencial, basado en la mayor presencia de funciones de dirección empresarial, de servicios avanzados y en general de actividades de mayor valor añadido ligadas a la economía del conocimiento”. Aquí Málaga crece mucho menos, “y de hecho es el área metropolitana de menor nivel, 2,35, incluso por debajo de la media española, 2,45”.

Para finalizar, Marín entiende que Málaga “es un nuevo polo del conocimiento en España, aunque su volumen de trabajadores sea todavía pequeño en comparación con las otras ciudades, al tiempo que debe mejorar los niveles competenciales y de formación. En una ciudad-región cada vez más dual en el ámbito económico y social existe el peligro de que el sector vinculado al conocimiento funcione aislado del resto de las actividades. Y que junto a las avanzadas coexistan actividades de muy baja cualificación, de ahí la insistente necesidad de mejorar los ámbitos educativos y formativos, básicos de la cohesión social y territorial."