Fernando Ramos, arquitecto: “Lo que está pendiente es que el Ayuntamiento justifique por qué no sabe revisar el PEPRI Centro, ¿hay algún motivo para que no haya hecho su trabajo en 10 años?”

16/01/24. Redacción. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. Es evidente la negligencia del Ayuntamiento de Málaga al no cumplir con la revisión del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) del centro histórico, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2012. A pesar de la obligación legal de adaptar el planeamiento, la falta de acción municipal ha llevado...

...a que las competencias de licencias de obras pasen a Cultura de la Junta de Andalucía, generando retrasos y complicaciones para los proyectos en la zona.

Según explica el arquitecto Fernando Ramos, que también ha denunciado la situación en un hilo de X-Twitter (AQUÍ), “cuando se declara Bien de Interés Cultural (BIC) el centro histórico en el año 2012, la Ley de Patrimonio obliga a que se revise el planeamiento que afecte a ese entorno y se adecue a la protección BIC, y da un plazo de 2 años máximo para hacerlo”.

A pesar de esto, “el Ayuntamiento no lo hizo, porque no quiso hacerlo, puede ser porque tenga o proteja intereses inmobiliarios, o para intentar reducir la protección, o para permitir intervenciones de mayor calado que con el PEPRI revisado y adecuado al BIC no se podrían… los motivos los sabrán ellos, la cuestión es que incumplió su obligación”.


Así, según Ramos, “en el año 2014 presentaron un refrito, incoherente y vago, como avance de la revisión del PEPRI. En el Colegio de Arquitectos se hizo un informe bastante completo sobre esa revisión. Ni hicieron caso de ese informe y de ningún otro, ni tramitaron la revisión del PEPRI. Hasta el punto que, como han incumplido los plazos, lo que marca la ley es que las competencias de licencias de obras sobre el centro histórico BIC pasan a Cultura de la Junta de Andalucía”.

De esta manera “todas las licencias del centro histórico tienen que pasar por Cultura, con lo cual hay un empeoramiento del, ya de por si malo, ritmo habitual de plazos y concesión de licencias”.

En este sentido, Ramos recuerda que “incluso a finales de 2021, después de la pandemia, los promotores empezaron a llevar al Ayuntamiento a los tribunales, porque es culpa del Ayuntamiento no haber revisado el PEPRI y que las competencias pasen a Cultura, y no tiene ninguna justificación”.


El arquitecto indica que el Ayuntamiento “sacó en 2018 a concurso la revisión del catálogo del PEPRI, con unas condiciones de ejecución tan impresentables, que el Colegio de Arquitectos tuvo que recurrirlo y lo llevó al Juzgado”.

Y es que “con los honorarios que planteaban salía el cálculo a unos 49 euros la ficha de revisión. Cada edificio, sobre un catálogo de los años 85-89, había que revisarlo por 49 euros, un disparate fuera de mercado. Con la excusa de la Gerencia de que como ya estaba el trabajo prácticamente hecho, se sacaba así de barato”.

Esto “se llevó al juzgado, y el juez no ha tenido otra cosa que decir que el mercado no tiene honorarios fijos ni mínimos, por lo que el Juzgado no tiene herramientas para determinar con arreglo a la Ley si esos honorarios son suficientes o no, por lo que no tiene medios para paralizar esa adjudicación”.

A este respecto, el periodista de Sur, Jesús Hinojosa, titula “Vía libre a un trámite que agilizará los permisos para obras en el Centro de Málaga” (AQUÍ), al considerar que “un nuevo tiempo de esperanza se abre para aquellos promotores y particulares que padecen el calvario burocrático de tramitar un permiso de obras en el Centro Histórico de Málaga”.


Para el periodista, “tener adaptado el planeamiento del corazón de la capital a la Ley de Patrimonio andaluza permitiría a la Junta delegar en el Consistorio las competencias para autorizar directamente cualquier obra que se desarrolle en el corazón de la ciudad, siempre que no afecte a monumentos, jardines históricos o zonas arqueológicas”, lo que “reducirá considerablemente los casos en los que los expedientes tienen que pasar por la delegación de la Consejería de Cultura”.

Y es que Hinojosa asegura que “actualmente el filtro regional tiene que aplicarse a todos los trabajos que impliquen demoliciones y a los que se lleven a cabo en el entorno de monumentos, aunque sean de escasa entidad, desde la reforma de un local o una vivienda, o el foso de un ascensor, hasta una pequeña acometida eléctrica en una calle”.

Sin embargo, Ramos sostiene que “no tiene ningún sentido que se quiera vender como un gran avance, como que es un paso más para la revisión, y por lo tanto cuando se apruebe la revisión y entre en vigor, supondrá la vuelta de las competencias al Ayuntamiento, y supondrá, a largo plazo, una reducción de los plazos y de los trámites”, porque esta situación es responsabilidad del Ayuntamiento “que no ha tramitado esa revisión porque no le ha dado la gana tramitarla, desde el año 2014 que tenían que haber revisado el PEPRI”.

Por esto, el arquitecto entiende que “lo que está pendiente es que el Ayuntamiento justifique por qué no sabe revisar el plan del PEPRI Centro, ¿hay algún motivo para que el Ayuntamiento no haya hecho su trabajo en 10 años? Porque mientras que no ha revisado el PEPRI Centro si que ha hecho el anteproyecto del rascacielos en el Puerto, se auto adjudica proyectos, no los saca a concurso, saca planeamientos al servicio de intereses privados, modificación del Plan General, convenios… Parece que tiempo y recursos si tiene, la cuestión está en a qué los dedica”.