Hoy han encontrado un perro muerto: modalidad de la muerte, el famoso baile. El perro se cuelga de manera que sus patas traseras toquen un poco el suelo… el animal salta y apoya las patas hasta que el cansancio lo puede y entonces muere ahorcado por su propio peso”

OPINIÓN. Tribuna abierta. Por Carmen Manzano
Presidenta de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga


11/11/20. 
Opinión. La presidenta de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga, Carmen Manzano, escribe en su nueva Tribuna abierta para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre animales abandonados y caza: “El año pasado, se abandonaron unos 138.000 animales en España, la mayoría, perros. La cifra ya es de por sí estremecedora, pero en ella no están incluidos los perros de caza...

...tirados a lo largo y ancho de nuestro mapa a pozos, a barrancos, o simplemente tiroteados sus cuerpos y abandonados en cualquier campo o asesinados con la bonita modalidad “del baile””.

El baile

El año pasado, se abandonaron unos 138.000 animales en España, la mayoría, perros. La cifra ya es de por sí estremecedora, pero en ella no están incluidos los perros de caza tirados a lo largo y ancho de nuestro mapa a pozos, a barrancos, o simplemente tiroteados sus cuerpos y abandonados en cualquier campo o asesinados con la bonita modalidad “del baile”.


En Jódar (Jaén) hay una de tantas protectoras que luchan por salvar animales, una protectora pequeña, sin ayudas de la administración, que, como siempre, prefiere cerrar los ojos y hacer el caldo gordo al lobby cazador. Hoy han encontrado un perro muerto: modalidad de la muerte, el famoso baile. El perro se cuelga de manera que sus patas traseras toquen un poco el suelo… el animal salta y apoya las patas hasta que el cansancio lo puede y entonces muere ahorcado por su propio peso. Y eso lo hacen los galgueros, les guste o no que se diga. Lo hacen cuando el galgo, que a sus ojos, tiene una vida “útil” desde los 18 meses a los cuatro años, deja de correr como ellos quieren, no tiene ya agilidad suficiente, o se hace un “galgo sucio”, es decir, que recorta para atrapar la presa… ya no queda bonito y su destino es bailar… hasta que no pueda más.

El fin de semana pasado en Cardenchosa (Córdoba), cientos de animales, criados en granjas cinegéticas, fueron soltados, para que los cazadores, que han pagado por ello, disfruten acorralándolos, y una vez muertos, ponerlos en una macabra exposición, con las cabezas sujetas a unos artilugios que las mantienen derechas y hacerse fotos con ellos… acorralados, aterrorizados, asesinados y humillados. Por unas fotos.

Bueno, pues en plena oleada del Covid, con la economía cayendo sin frenos y cuesta abajo, con las cargas fiscales aumentadas, los autónomos y pequeños comercios cerrando, la hostelería y el turismo tocando fondo y los refugios y protectoras, saturados y con la esperanza perdida, se pide que la cacería sea considerada actividad esencial y se pueda seguir practicando con confinamiento o sin él, con toque de queda o como se quiera llamar a tenernos a las diez en casa… ”poco antes de que den las diez”, cantaba Serrat.


Está muy claro que el lobby cazador y sus votos son poderosos, nadie, excepto los activistas animalistas, les hace frente:

Ya han conseguido que las rehalas y monterías sean declaradas bien de interés cultural. Las han blindado, en pocas palabras, son un bien a defender por la administración.

Piden que se declare la caza actividad esencial, y lo conseguirán. Su afán de muerte no tiene fin; gracias a la caza, los ecosistemas están cojos, casi han aniquilado al lobo y al zorro, depredadores natos, la administración obliga a retirar las carroñas de los campos, con lo que se quita parte de su alimentación: en la naturaleza no hay calcio, se consigue ese calcio de los huesos de la carroña.

Estamos haciendo todo lo necesario para convertir España en un parque temático de ocio, cuando nos libremos del Covid, de los jubilados europeos, a la par que un reducto protegido de la caza con perros, prohibida en casi toda Europa, donde se puede matar a destajo lo que haga falta, que poderoso caballero es Don Dinero y más si va unido a Doña Incultura.

“Cuando tenía doce años, fui a cazar con mi padre y le disparamos a un pájaro. Estaba yaciendo ahí y algo me estremeció. ¿Por qué llamamos diversión a matar a esta criatura que estaba tan feliz como yo cuando desperté esta mañana?” Marv Levy (entrenador de fútbol americano).

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