“Hoy, en España, el 49% de la población tiene más de cuarenta y cinco años, son mayores de sesenta años casi el 26%. Según datos del INE, en 2021, la media de edad española es de casi cuarenta y cuatro (43,8 años), la de Málaga 42,66”

OPINIÓN. Charlas con nadie

Por Manuel Camas
. Abogado

01/02/22.
Opinión. El conocido abogado Manuel Camas escribe su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre el edadismo y Europa: “Si alguien se siente a salvo, si piensa que nunca será discriminado podemos decirle que sólo es cuestión de tiempo, porque acabaremos sufriendo, todas y todos, discriminación por razón de edad [edadismo], cada vez más presente y que...

...afecta ya, dada nuestra pirámide demográfica, a un amplio porcentaje de la población”.

Edadismo en Europa

La lucha contra las discriminaciones no cesará, identificadas unas aparecen otras. Si alguien se siente a salvo, si piensa que nunca será discriminado podemos decirle que sólo es cuestión de tiempo, porque acabaremos sufriendo, todas y todos, discriminación por razón de edad, cada vez más presente y que afecta ya, dada nuestra pirámide demográfica, a un amplio porcentaje de la población, tanto a mujeres como a hombres, aunque es más profunda, cómo no, seguimos con el machismo, cuando afecta a las mujeres.


Hoy, en España, el 49% de la población tiene más de cuarenta y cinco años, son mayores de sesenta años casi el 26%. Según datos del INE, en 2021, la media de edad española es de casi cuarenta y cuatro (43,8 años), la de Málaga 42,66.

Las proyecciones de población realizadas por el propio Instituto Nacional de Estadística nos dicen que el número de habitantes en España entre 2012 y 2052 habrá caído en un 10%, entre 2013 y 2023 cae un 5,6%.

Todo esto sin tener en cuanta cuestiones poco previsibles, como un cambio drástico en las políticas de inmigración, por ejemplo.

Por eso se habla de <edadismo>, discriminación por razón de edad, término aún no recogido en el Diccionario de la Real Academia Española, pero de construcción correcta (viene de edad e -ismo, no lo sería edaísmo). El edadismo empieza a ser cada vez más doloroso para una parte enorme de la población que se ve excluida o tratada inadecuadamente por su edad, pensemos sin ir más lejos en el mercado laboral.


La web 65ymas.com publicaba lo siguiente, llamando la atención sobre el edadismo que transmiten los medios de comunicación:

<La nueva generación de mayores son personas con inquietudes, ganas de aprender y formarse, que manejan la tecnología, están presentes en las redes sociales, son solidarios, hacen deporte, se cuidan, se informan, tienen criterio, quieren opinar y exigen que se cuente con ellos de manera participativa. No obstante, la imagen de las personas mayores que transmiten los medios de comunicación no siempre corresponde con la realidad. Caen en edadismos y estereotipos del tipo: elegir fotografías para ilustrar noticias de mayores en las que aparecen tristes o sentados en bancos e incurrir en generalizaciones como llamar abuelos a todos los mayores, tengan o no esa relación de parentesco con alguien.>

Ahora que estamos tan atentos a los problemas en Ucrania con Rusia, quizás pudiéramos ver si Europa sufre un problema de edadismo en el entorno mundial.

La edad media de los habitantes de la Unión Europea es de 44,3 años (la de Alemania 47,8), sin embargo, la de Rusia no llega a los cuarenta años (39,6).

Según Miguel Charte, para RTVE, la Unión Europea no está en las conversaciones de Ginebra, entre Estados Unidos y Rusia sobre la crisis de Ucrania, Europa pide garantías a Washington de que no habrá acuerdos a espaldas de Bruselas, eso sí, la Unión Europea no ha sido capaz de definir una postura común respecto de la crisis ucraniana.

Nicolás de Pedro, investigador español del Institute for Statecraft del Reino Unido, cree que Rusia apuesta "al no reconocimiento de la UE como interlocutor político". "La gran debilidad de la UE es la división de los estados miembros y la falta de una política exterior y de seguridad común. Además, no tiene brazo militar. La UE ha elegido ser herbívoro, pero está rodeada de carnívoros", ha explicado De Pedro en RNE.

En la deliciosa entrevista realizada a Peter Sloterdijk por Berna González Harbour (Ideas, El País, 29 de enero), el filósofo alemán nos dice:

Estados Unidos, China, Rusia, Europa… Tras la ruptura del orden bipolar en 1990 ya no hay espacio para grandes simplificaciones, la estructura multipolar crece y no hay forma de escapar de este patrón tan complicado. Putin pretende el liderazgo de lo que antes se llamaba el segundo mundo, pero sabe que el estilo de vida ruso no es atractivo. No tiene ningún encanto, ningún soft power en absoluto. Mientras Estados Unidos, aunque se haya deshonrado por tantos errores, aún tiene ese lado encantador, el enorme poder de esa forma de vida. Nada es atractivo en los estilos de vida de Rusia y China. Hasta la decadencia europea es aún lo más atractivo que hay en el mundo como forma de vida, seguida por lo que queda del sueño americano.”

Me cautiva cuando, a pregunta de la periodista sobre qué puede hacer la filosofía por este mundo, contesta:

Cuando me preguntan eso, intento esconderme tras las espaldas de Nietzsche, que dijo que nuestra misión es dañar a la estupidez.”

Y explicando cómo puede ser el mejor de los mundos posibles nos dice:

“El Estado nación tiene en su interior un poder civilizador para su población, pero en las relaciones exteriores se sigue comportando como un depredador, como una bestia salvaje. La Tierra es una entidad que soporta cinco o siete construcciones poderosas de tipo imperial que compiten entre sí fuertemente. Y, en el futuro, ya que el bienestar en sentido generoso a largo plazo ya no es una opción, estas deben aprender el arte de la coexistencia y la doma mutua. Una bestia salvaje debe aprender a domarse a sí misma y a las demás. Y eso solo puede ocurrir en tensión intensiva con los demás poderes. Desde el momento en que la gran guerra esté excluida, el siglo XXI podría convertirse en una época de avance de la civilización, ya que la civilización no ha completado todo su camino porque aún hay un salvaje ahí afuera. Tal vez en 100 años entrevistes a un intelectual que te diga que el siglo XXI fue aún peor que el XX. ¡Espero que no!”.

Esperemos que no, porque previamente había dicho: “El siglo XXI es aún una prolongación del XX. Y lo principal del XX fue el auge y caída del comunismo, fue un siglo perdido, de derramamiento de sangre e inmenso sacrificio de vidas”.


Nos toca hacer de este siglo el del avance de la civilización, aprovechemos a la vieja Europa, que luche y logre no ser discriminada.

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