“Es fácil observar como la metodología de comunicación política se ha llenado de consignas, de frases ingeniosas o que pretenden serlo, pero siempre lejos de ofrecer explicaciones”

OPINIÓN. Charlas con Nadie

Por Manuel Camas
. Abogado

26/04/22.
Opinión. El conocido abogado Manuel Camas escribe su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre la comunicación en política: “Frente a la complejidad, la política debe ofrecernos explicaciones y ser didáctica, no presentarnos simplificaciones que, cuando son extremas y se pretenden milagrosas, por ello falsas de toda falsedad, nos introducen directamente...

...en el populismo”.

La complejidad exige explicaciones

La digitalización, para la que no están preparadas los economistas y mucho menos las élites, traerá consigo retos y amenazas como cualquier otra gran revolución de la historia. Pero su velocidad será tan rápida que no dará tiempo a una adaptación progresiva. La digitalización y disrupción crearán riqueza, pero será móvil y el gran reto será cómo se distribuye.


Durante años, el arraigo geográfico de las empresas a una ciudad o país ha contribuido a la cohesión social porque los propietarios vivían y tenían a sus familias arraigadas en una localización concreta. No será así con las plataformas tecnológicas, que desplazarán el talento y las operaciones donde les sea conveniente. Se destruirán empleos y se crearán otros nuevos, pero aunque el neto no sea negativo, los perfiles no serán los mismos. Y la amenaza no se ciñe a los puestos de trabajo menos cualificados, también se verán afectados especialistas. Si un ordenador mediante un algoritmo es capaz de diagnosticar mejor una enfermedad que un médico, se sustituirá uno por otro.

Así se recogía en El Periódico, 28 de mayo de 2017, lo decía Jean Tirole, premio Nobel de Economía, está extraído de su libro <La Economía del bien común> (Editorial Taurus).

El periodista añade de su cosecha que Tirole no quiso ser pesimista, porque sostiene que el ser humano con el pensamiento complejo puede y debe intervenir para que la economía sea una fuerza positiva en favor del bien común y no lo contrario.

Llegué a las reseñas anteriores intentado documentarme sobre la complejidad de nuestro mundo actual, para defender en estas líneas la tesis de que, frente a la complejidad, la política debe ofrecernos explicaciones y ser didáctica, no presentarnos simplificaciones que, cuando son extremas y se pretenden milagrosas, por ello falsas de toda falsedad, nos introducen directamente en el populismo.

Que el mundo es cada vez más complejo parece una afirmación axiomática, que no necesitaría explicación.

Los estudios sobre la creciente complejidad señalan algunos de los factores que la provocan: se han ampliado las posibilidades de elección, el número de variables a considerar, más posibilidades de experiencias, acciones, también más contingencias, información, interacción, interdependencia, velocidad, inestabilidad, etc.

Me gusta una frase del profesor de la Universidad de Oviedo, Pablo Navarro que intentando definir la complejidad abre un capítulo que denomina; Complejidad: ¿demasiada para un solo concepto?

Desde luego la tecnología, la ciencia, la globalización, la política, la sociología, el derecho son cada vez más complejos.

Recuerdo cuando empecé a ejercer como abogado, ubicado en la sala de juntas, convertida en sala de los pasantes, en el inolvidable despacho de Alberto Peláez, la colección de legislación de Aranzadi, ocupaba cada año parte de un estante de la librería. Era 1987, en pocos años aquello era inabarcable, hoy en día el volumen de la normativa que recibimos desde la Unión Europea, nuestros parlamentos, nuestros gobiernos y administraciones locales es inmenso, afortunadamente ya no se usa el papel, no cabría ninguna de esas colecciones en la actualidad en ninguna sala, solamente gracias a la informática podemos abordar con seguridad qué legislación y jurisprudencia afecta a cada asunto.


Antes <el Derecho era susceptible de ser aprendido en su totalidad>, eso escribía hace unos días el profesor y magistrado Miguel Pasquau Liaño, refiriéndose a las oposiciones de judicatura, proponiendo un cambio en el sistema (Un modelo obsoleto: las oposiciones a juez, El País 13 de abril de 2022).

Pues bien, la tesis es que, frente a tanta complejidad, los líderes sociales deben ofrecer explicaciones y ser didácticos, convencer con argumentos y no simplemente con consignas.

Ciertamente gran parte del debate actual se celebra en redes sociales, es ilustrativo leer el ejemplo que puso de relieve el periodista Javier Salas acerca de un hilo de tuits sobre la homeopatía, la conclusión era que intentar convencer a alguien en redes sociales solo consigue lo contrario. Explica el <efecto blackfire> o efecto contraataque, una de las razones fundamentales por las que las redes polarizan. Y es que, según su argumentación, <recibir argumentos en contra de lo que piensas “refuerza” esa creencia…  enlaza solo noticias, reportajes y entrevistas que “refuerzan” su opinión. Ahí trabaja el sesgo de confirmación: solo me valen los datos que me dan la razón>.

Pero pensar que la opinión pública se conforma exclusivamente por esa vía suena a excusa de mal pagador, que exista ese tipo de debates en internet no justifica que se huya del debate, antes al contrario, los esfuerzos por dar explicaciones, razones y argumentos deben ser mayores.

Sin embargo, es fácil observar como la metodología de comunicación política se ha llenado de consignas, de frases ingeniosas o que pretenden serlo, pero siempre lejos de ofrecer explicaciones.

Los debates han desaparecido, vemos con admiración, rayana en la incredulidad, los que se producen en otros países, pero también en esos países los problemas son comunes a los nuestros, con otros matices, pero son problemas globales. Incluso cuando se producen, no hay debate, cada cual suelta sus frases ingeniosas sin explicar sin argumentar.

En los últimos días tenemos ejemplos interesantes sobre estas cuestiones. El más descarnado la frase ingeniosa de Isabel Díaz Ayuso, su explicación y defensa del pacto del PP con VOX en Castilla León, haber conseguido un territorio <Socialismo Free>.

Otro es la propuesta económica del PP, como editorializa El País el pasado 23 de abril, después de poner de manifiesto lo que entiende son graves incongruencias, sin embargo advierte: <el Gobierno debe tomarse en serio el tránsito del PP desde el simple insulto y la descalificación a la explicitación de propuestas. Para negociar o acordar algunas de ellas o bien para explicar su discrepancia con otras. La respuesta no puede ser el silencio o el rechazo de plano. Cuando se reclaman acuerdos, hay que explicar por qué se producen o por qué no se llega a ellos>.

Pues eso, a explicar unos y otros, en el fondo mostrar consideración a la opinión pública.

Pueden verse AQUÍ anteriores artículos de Manuel Camas