“El ser humano tiende a la superstición, definida por la Real Academia Española como creencia extraña a la fe religiosa y contaría a la razón. Muy alineada la Academia con el catolicismo, para el que la superstición es pecado”

OPINIÓN. Charlas con Nadie

Por Manuel Camas
. Abogado

17/05/22.
Opinión. El conocido abogado Manuel Camas escribe su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre las supersticiones: “Esas creencias no son universales, según nuestras costumbres o historia, pueden cambiar de un lugar a otro, lo que sirve para recordarnos que no somos ni mucho menos el centro del Universo, ni tan siquiera del Planeta”...

Martes

Hoy es martes y ya se sabe, en martes, ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte. Si además fuera martes y 13, la mala suerte será perfectamente lógica.


Hoy es martes, salvo que el editor de esta revista haya decidido cambiar el día en el que se publican habitualmente los artículos que envío.

Para nosotros (según el Diccionario de la Real Academia Española) es el segundo día de la semana, pero tampoco eso es absolutamente cierto, es el segundo o el tercero, depende de la cultura predominante en cada país, según la semana acabe o empiece en domingo, o en sábado, o en viernes, que las religiones mandan mucho.

Superstición y mala suerte, la maldición del martes 13 apenas que cruces algunas fronteras se la adjudicaremos al viernes 13, aunque al parecer en Italia la suma mala fortuna la trae el viernes cuando cae en día 17 del mes.

Como se sabe, martes viene del latín martis, de Marte, del Planeta Marte, en la cultura romana, el dios de la guerra, el planeta rojo representa la sangre y la violencia. También como todo el mundo sabe de Marte es de donde son los marcianos, la película <Mars Attacks!> aterrorizó a alguno de mis hijos cuando eran pequeños.

Poner nombre de planetas a los días de la semana viene de la cultura babilónica, así que llevamos solamente cuatro mil años de esta forma, en los términos que Yuval Noah Harari nos describe al ser humano en Sapiens, menos que un suspiro, al fin y al cabo, siendo oficinistas y urbanitas llevamos solo doscientos años.

No conozco otro día de la semana que reciba el calificativo de super, el Supermartes es lo que ocurre en Estados Unidos cada cuatro años, cuando coincide, justamente siempre en martes, el día que se celebran elecciones primarias estatales, resultando así que el mayor número de delegados para elegir al candidato a presidente se deciden en este día de la semana.

Los americanos, mejor dicho los que habitan en los Estados Unidos de América, de todas formas son para nosotros un lío, colocan en sus calendarios el domingo como primer día de la semana, sin embargo, el fin de semana incluye sábado y domingo en un gesto de incoherencia.

Lo cierto es que, si te pones a buscar en internet martes famosos, para lo bueno o para lo malo, acontecimientos acaecidos en martes, acabas encontrando solamente como justificación de la mala suerte que Constantinopla cayó en manos otomanas justamente un martes. Lo del número trece como potenciador extremo de lo malo proviene al parecer de que era el número de los presentes en la Última Cena.

Explicaciones todas, como vemos, unidas a la religión cristiana, me pregunté si ocurre lo mismo en otros lugares del planeta no tan influidos por el cristianismo.

Para mi sorpresa resulta que en China y otros países asiáticos tienen aversión por el 4, al parecer su pronunciación tiene algún parecido con la de la palabra muerte. Puestos a elegir la verdad es que prefiero el 13 al 4, en un año aparecerá el 13 solo doce veces, el 4, ya sea solo o acompañado de una o dos decenas, lo tendremos treinta y seis veces, lo que multiplicaría la mala suerte por tres.


Espero que a estas alturas de mis digresiones con Nadie, o bien hayan abandonado la lectura o les haya arrancado una sonrisa, pero resulta que el temor al número cuatro ha hecho que al parecer en China no exista el 4G y pasasen directamente al 5G, incluso si nosotros nos saltamos el piso 13 en la numeración de las plantas de los hoteles, en China saltan del 12 al 15, evitando tanto el 13 como el 14.

Si seguimos buscando, resulta que en la India, para algunos cientos de millones de seres humanos la mala suerte se le adjudica al número 8 y como consecuencia también al 26 (2 + 6 = 8). Bueno el 26 podría unirnos, (13 x 2 = 26).

En Japón todavía es más complicado, comparten sus problemas con el 13 y el 4, pero añaden el 9, asimilado a tortura o agonía. Ojú.

Y qué conclusiones podemos sacar de todo esto Nadie, creo que principalmente dos o quizás tres.

El ser humano tiende a la superstición, definida por la Real Academia Española como creencia extraña a la fe religiosa y contaría a la razón. Muy alineada la Academia con el catolicismo, para el que la superstición es pecado.

Otras definiciones de superstición la conceptúan más sencillamente como algo contario a la razón, como una creencia que no tiene fundamento racional y que consiste en atribuir carácter mágico o sobrenatural a determinados sucesos o en pensar que determinados hechos proporcionan buena o mala suerte.

Esas creencias no son universales, según nuestras costumbres o historia, pueden cambiar de un lugar a otro, lo que sirve para recordarnos que no somos ni mucho menos el centro del Universo, ni tan siquiera del Planeta.

En cualquier caso, mejor vivir sin supersticiones y estar tranquilos, aunque brindemos con agua, se nos caiga la sal, pasemos bajo una escalera o veamos un gato negro.

No sé si quedarme tranquilo con este texto, toquemos madera, tanto hablar del mal fario, qué mala sombra, mejor invoquemos el buen fario niña, con una ramita de romero.

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