“Estoy de acuerdo en que la disuasión es muy importante, lo que no quiere decir que no sufra pensando en la enorme cantidad de recursos que destinaremos a armamento, todos los bloques, todos los países”

OPINIÓN. Charlas con Nadie

Por Manuel Camas
. Abogado

28/06/22.
Opinión. El conocido abogado Manuel Camas escribe su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre la entrada de España en la OTAN: “El resultado del referéndum lo explica el inmenso liderazgo de Felipe González, que neutralizó el reparo ideológico que suponía para la izquierda la entrada en la OTAN, a la que se había opuesto vehementemente tan solo cuatro...

...años antes, pero también la necesidad de abandonar el aislamiento y garantizar nuestra presencia en los foros del Mundo”.

Ojú

Acabo de leer periódicos, artículos, comentarios, arrastro las sensaciones de toda la semana, las electorales, las parlamentarias, las judiciales desde Estados Unidos referidas al derecho al aborto, y encima nos llega la cumbre de la OTAN con el anuncio, anticipando la decisión, de un gran despliegue militar.


Si quieres la paz prepárate para la guerra, otra vez las reflexiones del romano Flavio Vegecio Renato (383-450) que tantas veces hemos oído:

<Así pues, el que desee la paz, que se prepare para la guerra. Quien quiera conseguir la victoria, que entrene a sus soldados con diligencia. Quien aspire al éxito que luche con estrategia, y no lo deje al azar. Nadie se atreve a provocar u ofender a quien ve como superior en el combate.>
(De re militari)

Estoy de acuerdo en que la disuasión es muy importante, lo que no quiere decir que no sufra pensando en la enorme cantidad de recursos que destinaremos a armamento, todos los bloques, todos los países, recursos que lo mejor que puede pasar es que queden obsoletos y sin uso unos años después, pero que habremos restado de otras necesidades que nos harían más fácil la vida, que necesitan especialmente los más vulnerables.

La globalización momentáneamente frenada por las luchas de poder que nuevamente dividen el Mundo en bloques. Lo de momentáneamente lo digo, claro debe estar, en el sentido del tiempo con el que se mide la Historia. Siempre pensé que la globalización tenía una causa primordialmente tecnológica, el progreso de los medios de transporte y sobre todo de las telecomunicaciones, incluyendo internet, que hacen que todo esté más cerca, más junto, y de ahí que sea global.

La política se sumó a la globalización y la impulsó, ahora la política la frena, no sabemos por cuanto tiempo.

La curiosidad sobre lo que charlamos me lleva a revisar la pequeña historia de España en la OTAN, que al fin y al cabo cuarenta años no son nada.


Leo con nostalgia y media sonrisa la pregunta del referéndum de 1986, convocado para justificar el cambio de posición del PSOE y la permanencia en la Alianza militar Atlántica:

<El Gobierno considera conveniente, para los intereses nacionales, que España permanezca en la Alianza Atlántica, y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes términos:

  • 1.º La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada.
  • 2.º Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.
  • 3.º Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España.

¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?>

Supongo que la redacción de la pregunta se estudiará en los manuales de Ciencias Sociales.

El referéndum, con una participación de casi el 60%, arrojó un resultado de 56% a favor del Sí. Andalucía y Castilla-La Mancha se mostraron especialmente favorables, los votos de apoyo a la permanencia duplicaron a los negativos. En Cataluña, País Vasco, Navarra y Canarias ganó el no.

El resultado del referéndum lo explica el inmenso liderazgo de Felipe González, que neutralizó el reparo ideológico que suponía para la izquierda la entrada en la OTAN, a la que se había opuesto vehementemente tan solo cuatro años antes, pero también la necesidad de abandonar el aislamiento y garantizar nuestra presencia en los foros del Mundo; la entrada en la OTAN, por coherencia implícita, aunque siempre se negó que existiese esa relación, era paralela a la anhelada entrada en la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea.

En la Facultad de Derecho de Málaga, entonces situada en El Palo, rechazados por los estudiantes más a la izquierda, poco activos los que estaban a favor, algunos nos pusimos manos a la obra pidiendo el Sí, convencidos de que era lo mejor, e incluso pegamos carteles en los pasillos para sorpresa de muchos.

El referéndum era consultivo, hoy la instalación o almacenamiento de armas atómicas en territorio español solo requiere la previa autorización del Gobierno, y, gobernando Aznar, nos integrarnos en la estructura militar de la Alianza.

De aquella época, aunque la canción en YouTube es de 2012, con el PP de Rajoy de nuevo en el Gobierno, debe provenir la canción <Ojú>, de Las Niñas:

Decimos no no a la guerra
que la guerra es mu perra
Y si nadie nos quiere echar cuentas
Que mira que la peña esta que revienta
Desde Madrid a Paris, desde Cádiz a Pekín
La gente en la calle dice no que no no a la guerra
Que la guerra es mu perra

Pese a los muchos años transcurridos, la letra completa es de una actualidad que apabulla.

Buscando el significado preciso de <Ojú> encontré una consulta a la Real Academia Española que la califica de interjección coloquial propia de Andalucía y puede expresar admiración, sorpresa, alegría...

Hay una página que ahora he descubierto, denominada Sevillapedia, que creo la define mejor:

<Expresión que denota contrariedad, admiración o sorpresa en quien la profiere.>

Acerca de dónde proviene la expresión se han formulado distintas teorías, para una deriva del árabe andalusí para denominar a Dios como Él (Hu), de la misma fuente que 'Ole' del nombre de Dios en árabe 'Allah', pronunciado al modo andalusí (la 'a' como una 'e'). (Leído en Twitter). Para otros es una deformación fonética de Jesús.

El <Ojú> de este artículo expresa contrariedad por lo complicado que se está poniendo todo.

El Mundo entero está cambiando a una velocidad muy alta, vamos por una carretera desconocida y el vehículo acelera, seguramente vienen curvas, necesitamos buenos conductores, pero dudamos de ellos y de su capacidad, los diferentes poderes permanentemente hablan, distraen, dan consejos a unos conductores que están cada vez más nerviosos, esperemos que no se salgan de la carretera.

¡Ojú, qué tonto me he puesto!

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