“En España no se me ocurre tema que nada más sacarse a la palestra no sea inmediatamente objeto de tal radicalización de posturas que resulta imposible entrar en el terreno de la simple conversación sobre sus aspectos concretos”

OPINIÓN. Charlas con Nadie

Por Manuel Camas
. Abogado

04/10/22.
Opinión. El conocido abogado Manuel Camas escribe su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre la polarización en España: “La polarización nos deja fuera de la zona de negociación, son abundantes los ejemplos, básicamente lleva a grupos a identificarse con dogmas que no requieren explicación, se convierten en cuestiones de fe irrefutables, te diga lo que...

...te digan, te demuestren lo que te demuestren y si hace falta con explicaciones conspirativas de por medio”.

Polarizados

Escribiendo unas notas sobre la situación de la Justicia me preguntaba si la propia Justicia está siendo víctima también de la polarización social.


Si la justicia, que en el dictado de sus resoluciones debe ser apartidista y debe esforzarse por alejarse de la influencia, incluso personal, que pueda tener la ideología, me cuestionaba si realmente tiene presente su condición o ha caído, sin reproche propio alguno que se conozca, en el abandono de su esfuerzo por aplicar las leyes al caso concreto, con abstracción de otras consideraciones.

El deterioro de la política deteriora a su vez cualquier institución democrática, también a la Justicia si ésta no consigue resistirse a la tentación de sustituir al poder político, excediéndose de sus funciones constitucionales.

La polarización, los desacuerdos en asuntos importantes, entre grupos sociales significativos, que lleva a uno de ellos, o a varios, a posturas radicales tan enfrentadas que impiden la solución negociada, no es un fenómeno local de España desgraciadamente, está ocurriendo a nivel global.

Sirve el comentario traído por la Revista Digital ContraPeso: (sacado de caixabankresearch.com) <La sociedad se ha polarizado de forma notable en los últimos años. En EE. UU., la polarización se manifiesta a través de una mayor distancia entre las opiniones de los votantes republicanos y demócratas. En Europa, en un aumento de los desacuerdos en torno a temas fundamentales como inmigración o la integración europea. Los partidos políticos de las economías avanzadas también se han polarizado de forma especialmente pronunciada en la última década>.

Merece leerse el estudio sobre la Polarización política en España, realizado por Luis Miller y publicado por el Centro de Políticas Económicas de Esade.

El propio autor resume que:

En España lleva años creciendo la polarización afectiva e ideológica: los partidos políticos españoles se encuentran cada vez más lejos en su posición ideológica y territorial y los sentimientos de los votantes de un partido hacia el resto están entre los más negativos del mundo.

Sin embargo, estamos mucho más polarizados respecto a cuestiones identitarias (ideológicas o territoriales) que respecto a políticas públicas concretas. En los datos analizados aquí, la polarización ideológica y territorial es entre dos y tres veces mayor que la polarización en torno a los impuestos y la inmigración, unas seis veces mayor que la polarización en torno a la sanidad pública y unas quince veces mayor que la inexistente polarización en torno a los servicios públicos.

(…) hablar de políticas concretas puede contribuir a rebajar una tensión que ha ido en aumento en el ámbito ideológico y territorial, también en lo que se refiere a la respuesta a la pandemia.

En España no se me ocurre tema que nada más sacarse a la palestra no sea inmediatamente objeto de tal radicalización de posturas que resulta imposible entrar en el terreno de la simple conversación sobre sus aspectos concretos.



El pasaje, casi humorístico del Concejal de Vox en Murcia que, para demostrar la veracidad de los datos que utilizaba en un debate, difunde un audio del Secretario General de su partido, Ortega Smith, fuente de esos datos. Frente al ridículo, la gracia la puso el concejal de Podemos al contestarle con un audio de sí mismo diciendo: -eso no es verdad.

Lo cierto es que en una sociedad polarizada ni tan siquiera se analizan los datos en una conversación, o lo que es peor, solamente son válidos los datos que me dan la razón, nunca los que me la niegan.

La polarización nos deja fuera de la zona de negociación, son abundantes los ejemplos, básicamente lleva a grupos a identificarse con dogmas que no requieren explicación, se convierten en cuestiones de fe irrefutables, te diga lo que te digan, te demuestren lo que te demuestren y si hace falta con explicaciones conspirativas de por medio. Por ejemplo, en la polarización más evidente vivida en nuestro país recientemente, <España nos roba>. Otra, Rufián en una reciente entrevista, soy independentista porque aprendí desde niño que la izquierda defiende la autodeterminación de los pueblos.

Los ejemplos de dogmas se multiplican, en materia de impuestos en ambos sentidos, bajar los impuestos genera mayor recaudación, que los ricos dispongan de más riqueza generará bienestar para todos; a la contra, bajar impuestos es ir contra los servicios públicos; respecto de la inmigración, también abundan en el terreno de la justicia, que los jueces elijan a sus propios órganos de gobierno, como si sus órganos de gobierno no se eligiesen mayoritariamente entre jueces, pero por el Congreso.

Y cómo puede acabarse con la polarización, un fenómeno que divide a la sociedad, una situación que solo pretende soluciones basadas en la imposición por la fuerza de una de las opiniones en su forma extrema.

No lo sé, pero buscando encontré consejos sobre Cómo reducir la polarización política en tu propia vida, escrito por el psicólogo Paul Chernyak, recogidos por Eduardo Ruiz-Healy en su revista digital.

Básicamente son tres, por comunes quizás poco llamativos:

  1. Respeta la opinión de los demás. Parte de la idea de que el otro tiene alguna razón para pensar así, intenta conocer su punto de vista, acepta que no tienes la obligación de hacerlo cambiar de opinión.
  2. Utiliza los medios de comunicación con inteligencia, intenta contrastar informaciones, leer diferentes medios, evita informarte por las redes sociales.
  3. Edúcate sobre los diferentes partidos políticos, lee.

No son malos consejos, un número suficiente de ciudadanos con conciencia de que ninguna solución política puede pasar por imponer a otro sector significativo de la sociedad tus propias convicciones, que nunca existe solución fuera del área de la negociación, probablemente sea parte de la solución para evitar que la polarización nos arrase.

Puede ver aquí anteriores artículos de Manuel Camas