Tres acciones públicas, formidables inversiones, sobre las que se asienta la Málaga moderna, tecnológica, emprendedora, posible en sus comunicaciones, culturalmente atractiva

OPINIÓN. Charlas con Nadie

Por Manuel Camas
. Abogado

11/10/22.
Opinión. El conocido abogado Manuel Camas escribe su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre el salto adelante experimentado por Málaga en las últimas dos décadas: “Obviamente no obedece a una sola causa, pero puesto a identificar las principales me atreví a señalar las tres que, a mi juicio, son la esencia de los cambios experimentados por la ciudad:...

...la creación y desarrollo de su Universidad, las infraestructuras de transporte, el Museo Picasso”.

Málaga es su Universidad

Está de moda decir que <Málaga está de moda>. Hace unas semanas hablando sobre esta cuestión un amigo me decía, no está de moda, Málaga ya es lo que es, queriendo reafirmar la idea de que es una realidad cimentada, objetiva, no una mera circunstancia pasajera que, como las modas, pronto quedará atrás.


Creo que tiene razón, como ciudad, como provincia, llama la atención por su desarrollo económico y social tan destacado en las últimas dos décadas.

También hace muy poco me preguntaban a qué se debía ese salto adelante experimentado por la ciudad y que tanto alienta al conjunto de la provincia. Obviamente no obedece a una sola causa, pero puesto a identificar las principales me atreví a señalar las tres que, a mi juicio, son la esencia de los cambios experimentados por la ciudad: la creación y desarrollo de su Universidad, las infraestructuras de transporte, el Museo Picasso.

Hace cincuenta años Málaga no contaba con una Universidad, hemos celebrado el pasado mes de agosto el medio siglo de su creación, solamente cinco décadas. El Decreto 2566/1972, de 18 de agosto, creó las universidades de Córdoba, Málaga y Santander (hoy de Cantabria). El artículo segundo de ese Decreto establecía escuetamente:

<Se crea la Universidad de Málaga, que constará inicialmente de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, integrada en la actualidad en la Universidad de Granada, y de la Facultad de Medicina, de nueva creación>.

A esas dos únicas Facultades se unieron inmediatamente dos instituciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas: los Cursos de Extranjeros (presentes en Málaga desde 1947) y La Mayora (1961). Además, se sumaron las tres escuelas existentes ya en la ciudad: Las Escuelas de Magisterio, masculina y femenina, la Escuela de Comercio y la Escuela de Peritos.


Nada ha tenido mayor fuerza desarrolladora de nuestra ciudad, impulsada en los años ochenta por la ola modernizadora que recorre España de la mano de los gobiernos de Felipe González, nuestro decidido encaje en la realidad política y económica de la región del Mundo a la que pertenecemos, la fuerza del desarrollo de las Comunidades Autónomas y la propia gestión del Rector de aquel momento, José María Martín Delgado, que lideró esos procesos.

La Málaga de 1972, incluida Torremolinos tenía 321.529 habitantes y era proveedora de los servicios típicos de una capital administrativa, sus habitantes se desplazaban a trabajar a la Costa del Sol con una todavía muy incipiente industria turística.

A la Universidad siguieron esfuerzos de inversión pública que dotan de infraestructuras trascendentes para la ciudad y la Costa del Sol, el Aeropuerto, las autovías y autopistas (la principal conexión de Málaga por carretera era Algeciras), la alta velocidad ferroviaria, la estación marítima de cruceros.

El tercer acto de inversión pública de la Junta de Andalucía, decisivo para la ciudad, fue el Museo Picasso, inaugurado el 27 de octubre de 2003, aún no ha cumplido sus 20 años y ha sido indudablemente la infraestructura cultural que ha colocado la ciudad en el mapa, ha transformado y puesto en valor su  centro histórico y la ha permitido ser candidata a alojar otros espacios culturales.

Tres acciones públicas, formidables inversiones, sobre las que se asienta la Málaga moderna, tecnológica, emprendedora, posible en sus comunicaciones, culturalmente atractiva.


Si alguien desea compararla con la Málaga de 1972 merece consultarse las Notas sobre la economía de Málaga, J.B. Terceiro, en Ciudad y Territorio, Revista de Ciencia Urbana nº 2/72 dode se nos dice que la Málaga de 1972, incluida Torremolinos, como decíamos tiene 321.529 habitantes y es proveedora de los servicios típicos de una capital administrativa. Se observa una tendencia progresiva desde el punto de vista demográfico ya que una parte importante de su población activa se desplaza   todos los días a los centros turísticos de la costa donde trabaja. En la comarca predomina la agricultura de regadío. Cerca del 60 por 100 de la superficie regable se dedica a los agrios; un10 por 100, a la caña de azúcar; un16 por 100, a la alcachofa, y el resto queda repartida entre el maíz, remolacha y los productos hortícolas. En ella se encuentra, prácticamente, el único núcleo de industria importante de la provincia, entre la que destaca la Sociedad Amoníaco Español, e Intelhorce, S. A. Existe una importante fábrica dedicada a la obtención de azúcar, tanto a través de la caña como de la remolacha, y numerosas fábricas de cerámica y ladrillos para la construcción. Existen, también, importantes industrias chacineras dotadas de modernas instalaciones. Tanto las comunicaciones ferroviarias como por carretera de la comarca son realmente buenas, siendo incluso abundantes las carreteras secundarias y los caminos vecinales, cuya gran parte están asfaltados y han sido construidos para servicio del Plan Coordinado del Guadalhorce.

La Comarca de la costa del Sol Occidental a la que la población de Málaga ciudad se trasladaba a diario a trabajar, tenía entonces cerca de 75.000 habitantes; cerca del 60 por 100 de esa población habitaba en tres núcleos, de los cuales el más importante era Marbella, con algo más de 20.000 habitantes, seguido de Estepona, con 15.655 habitantes, y Fuengirola con 12.000 habitantes.

El clima, las playas, se destacaba en 1972 que habían producido el extraordinario desarrollo turístico de la zona comprendida entre Málaga y Marbella, con epicentro en Torremolinos, que daba lugar a la creación de una importantísima y moderna red hotelera.

La principal vía de comunicación es la carretera que une Algeciras con Málaga, pasando por todos los pueblos de la Costa del Sol, su estado es magnífico, exceptuando el tramo Torremolinos-Aeropuerto, que por el tráfico que soporta, superior a 20.000 vehículos diarios, ha pasado a ser insuficiente.

Incomparable ejemplo de lo que supone para el desarrollo de los pueblos la democracia, la descentralización, la inversión pública en educación e investigación, transporte, cultura.

Málaga no está de moda, Málaga es, pero huyamos de los <malaguitas> que piensan que todo ocurre por sí solo, por su valor sustancial, porque somos diferentes, porque somos <peritas> y con eso basta para desplazar al resto de ciudades del Mundo, porque aquí se vive mejor que en ninguna otra parte. Si queremos ser, seguir siendo, o llegar a ser más, debemos estar muy atentos al proyecto y por ello a sus grandes carencias y necesidades.

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