“Vivir con dignidad y morir con dignidad”

OPINIÓN. Observando. Por Rafa Fuentes
Doctor en Económicas y Empresariales


22/12/20. 
Opinión. El exconcejal y reconocido militante socialista, Rafa Fuentes, escribe en su columna de colaboración en EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre la ley de la eutanasia: “Por recordarte algunos avances sociales que criticaron atrozmente, el PP se opuso al divorcio, al aborto, a los matrimonios homosexuales y ahora se oponen a la eutanasia. Pero eso sí, se divorcian, ya no van a...

...abortar a Londres y pueden hacerlo aquí, se casan con parejas de su mismo sexo y seguro que también pedirán la eutanasia cuando vean llegar su muerte lenta y dolorosa”.

Dignidad

Creo que el gran objetivo de un Gobierno debe ser que sus ciudadanos, sus ciudadanas, vivan lo más dignamente posible, en un modelo social basado en la libertad, la igualdad y la solidaridad… y también ofrecer los medios para que se pueda morir con dignidad.


España va a convertirse en el sexto país del mundo que ha legislado sobre la eutanasia, que en definitiva es la libertad que tendremos para cuando nos llegue el momento de la muerte, que nos llegará, sea o no sea un infierno.

He leído la propuesta de ley y considero que nadie puede negarse a que, quien así lo decida libremente, pueda morir lo más dignamente posible… salvo quienes están en contra de todo lo que proponga el PSOE, que de esos hay unos cientos de miles en nuestro país.

Déjame resumirte en cinco puntos las ideas básicas de la próxima ley de la eutanasia:

  1. La ayuda a morir debe llevarse a cabo en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad o padecimiento incurable que la persona experimenta como inaceptable y que no ha podido ser mitigado por otros medios.
  2. Puede solicitarla cualquier persona mayor de edad con nacionalidad española o residencia legal en España y con capacidad de obrar y decidir. Los menores de edad no pueden solicitar la eutanasia.
  3. Lo ha de hacer de forma autónoma, consciente e informada, y hallarse en los supuestos de enfermedad grave e incurable
  4. Se deberá hacer en dos solicitudes de manera voluntaria, dejando una separación de quince días naturales entre ambas.
  5. Los profesionales sanitarios tendrán derecho a no atender aquellas demandas de actuación sanitaria que resultan incompatibles con sus propias convicciones.

Es decir, solo en esos casos, quien libremente elija poder morir sin sufrimiento y dignamente, podrá hacerlo y los sanitarios que no quieran participar, no tienen obligación a hacerlo. Es decir, libertad individual del paciente y del sanitario. ¡Chapeau!

Es lo que quiero para mí, lo que quiero para mi familia, lo que quiero para mis amigos y lo que quiero para ti.

Y, además, todo indica que lo mismo pensamos la inmensa mayoría de los españoles y españolas. La última encuesta realizada por Metroscopia sobre la eutanasia llegó a la conclusión de que el 87% de los ciudadanos está de acuerdo con su aprobación y tan solo un 8% estaría en contra, mientras que un 5% no sabría qué responder. Incluso se llegaba a la conclusión de que el 65% de los votantes del Partido Popular y un 73% de Vox, están de acuerdo con la eutanasia… siempre que no la proponga un gobierno bolivariano-comunista-leninista (para ellos).

Si no fuera así, a ver cómo te explicas algunos titulares de los medios de la derecha y ultraderecha de nuestro país, que han llegado a escribir editoriales como que “deshacerse de los enfermos no es progreso”, hay que ser muy hijo de puta para escribir esas barbaridades.

En estos meses, irresponsables portavoces del PP y VOX han llegado a decir atrocidades como que “la izquierda quiere evitar los costes sociales del envejecimiento con la eutanasia”, que “cada vez que una de estas personas es empujada al fallecimiento con la eutanasia, el Estado ahorra muchísimo”, que “la nueva ley es una victoria de la cultura de la muerte” o que lo que se persigue es “ahorrarse el coste de hospitalización gracias a la eutanasia”. Todo falso y todo vomitivo.

La última barbaridad la dijo la diputada de Vox, Lourdes Méndez, quien desde el atril en el Congreso, se despachó diciendo que “la ley supone una tragedia para España porque es despiadada, injusta e ilegítima y obliga al Estado a matar”.

Es tal la impotencia que causa escuchar esas burradas, que solo queda el desprecio y asco hacia quien las pronuncia.

Son unos artistas en oponerse a todo lo que se proponga desde el gobierno de izquierdas. Así siempre lo han hecho.

Por recordarte algunos avances sociales que criticaron atrozmente, el PP se opuso al divorcio, al aborto, a los matrimonios homosexuales y ahora se oponen a la eutanasia. Pero eso sí, se divorcian, ya no van a abortar a Londres y pueden hacerlo aquí, se casan con parejas de su mismo sexo y seguro que también pedirán la eutanasia cuando vean llegar su muerte lenta y dolorosa.

En resumen, que estoy contento de, llegado el caso, poder pedir la eutanasia… y que quien quiera tener una muerte lenta y dolorosa… pues eso.


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