Tenemos que estar orgullosos de ser andaluces, de ser andaluzas, y olvidarnos de quienes, sin argumento alguno, intenta dañar nuestra forma de ser, nuestra forma de vivir o nuestra forma de hablar. Que se vayan al carajo

OPINIÓN. Observando. Por Rafa Fuentes
Doctor en Económicas y Empresariales

01/03/22. Opinión. El exconcejal y reconocido militante socialista, Rafa Fuentes, escribe en su columna de colaboración en EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com un artículo sobre el 28 de febrero, el Día de Andalucía: “Andalucía es una síntesis armónica de culturas. Posiblemente no haya en el mundo tierra que reúna la huella de tantos pueblos. Posiblemente, somos la tierra que más mezcla...

...haya visto jamás. Somos mestizaje y crisol de culturas. Y como la naturaleza es sabia, cuando varias culturas se entremezclan, cada una aporta lo mejor”.

Tributo a Andalucía

Hoy se cumplen 42 años de una fecha clave que marcó el rumbo del devenir histórico de nuestra tierra. Ese día millones de andaluces y andaluzas iniciamos la conquista de nuestro destino, expresamos nuestra firme voluntad de asumir el auto gobierno de nuestra región. Fue un movimiento social sin precedentes en nuestra historia, que de forma pacífica alcanzó metas hasta entonces inimaginables.


El 28 de febrero es un día para hacer un ejercicio de retrospectiva, pero al mismo tiempo de mirada hacia el futuro, de la Andalucía de la superación, de la calidad de vida, del estado del bienestar.

Un día para reafirmar nuestra confianza en el porvenir de Andalucía, sobre la sólida base de lo conseguido hasta ahora y para reafirmar nuestro compromiso con el progreso y la igualdad de oportunidades.

Tenemos que estar orgullosos de ser andaluces, de ser andaluzas, y olvidarnos de quienes, sin argumento alguno, intenta dañar nuestra forma de ser, nuestra forma de vivir o nuestra forma de hablar. Que se vayan al carajo.

Andalucía es una síntesis armónica de culturas. Posiblemente no haya en el mundo tierra que reúna la huella de tantos pueblos. Posiblemente, somos la tierra que más mezcla haya visto jamás. Somos mestizaje y crisol de culturas. Y como la naturaleza es sabia, cuando varias culturas se entremezclan, cada una aporta lo mejor. Este poso histórico se corresponde con la esencia de fenicios, griegos, romanos, bizantinos, árabes, judíos y cristianos.


Una tierra de luz, de trabajo, de pasión, de ingenio, de lucha, de solidaridad, de color, de talento, de arte, de alegría, de risas y de lágrimas. Todo ello mezclado daría la misteriosa alma andaluza.

Y en Andalucía, está esa tierra bendita del sur a la orilla de la mar. Esa tierra donde se une la ciudad con los espacios naturales protegidos, el flamenco con la copla, las malagueñas con el verdial, la cultura del Cervantes con la cultura en nuestros barrios, la vida en sus calles con los llegados de otras ciudades, el tapeo con los pescaítos, la Semana Santa con la mejor Feria, la tecnología del futuro con la tradición, el mar con la montaña.

Tierra de pintores como Picasso, de músicos como Eduardo Ocón, de políticos como Blas Infante, de actores como Antonio Banderas, de cantaores como Antonio Molina, de filósofas como María Zambrano, de humoristas como Chiquito de la Calzá, de futbolistas como Juan Gómez ‘Juanito’, de poetisas como María Victoria Atencia, de escritores como Manolo Alcántara, de luchadoras como Victoria Kent, de músicos como Eduardo Ocón, de escultores como Francisco Palma,...

Tierra de talento, tierra de trabajo, tierra de sufrimiento, pero sobre todo tierra solidaria, hospitalaria, tierra abierta y tierra de alegría y esperanza.

Como cantaba Carlos Cano:

Amo mi tierra
Lucho por ella
Mi esperanza es su bandera
Verde y blanca, y verde
Verde y blanca, y verde

Andalucía por sí, por España y por la Humanidad.

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