Quizás hayan prescrito sus delitos, quizás en ese momento era inviolable, pero lo que parece evidente es que cometió varios delitos, por los que debería estar en la cárcel

OPINIÓN. Observando. Por Rafa Fuentes
Doctor en Económicas y Empresariales

15/03/22. Opinión. El exconcejal y reconocido militante socialista, Rafa Fuentes, escribe en su columna de colaboración en EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com un artículo sobre el Rey: “Todo indica que había cobrado comisiones de decenas de millones de euros por su “intermediación” en la adjudicación de las obras del AVE a La Meca. Todo indica que había estado utilizando tarjetas opacas...

...con fondos procedentes del extranjero. Y todo indica que tenía una cuenta activa en la isla de Jersey con 10 millones de euros que fue trasvasada a un 'trust' que se nutría de fondos procedentes de las Islas del Canal”.

Es culpable

Quizás hayan prescrito sus delitos, quizás en ese momento era inviolable, pero lo que parece evidente es que cometió varios delitos, por los que debería estar en la cárcel.


Si fuéramos tú o yo, que no nos quepa la menor duda, ya llevaríamos unos meses en chirona.

Nos enteramos que el Ministerio Público ha decretado que se archivasen los “presuntos” delitos del rey emérito Juan Carlos I por motivos puramente procedimentales. Es decir, que esos delitos existieron, pero que como era “Rey” cuando los cometió, pues ya no procede juzgarlos.

Una auténtica barbaridad, dirás tú, una auténtica barbaridad, digo yo.

Todo indica que había cobrado comisiones de decenas de millones de euros por su “intermediación” en la adjudicación de las obras del AVE a La Meca. Todo indica que había estado utilizando tarjetas opacas con fondos procedentes del extranjero. Y todo indica que tenía una cuenta activa en la isla de Jersey con 10 millones de euros que fue trasvasada a un 'trust' que se nutría de fondos procedentes de las Islas del Canal.  Lo normal, lo que hacemos tú y yo todas las semanas.

Seguro que habrá muchos más casos, pero todavía no se han descubiertos, o quizás se habrán descubierto, pero para taparlo están las alcantarillas del Estado.


La Fiscalía afirma que todo eso existió, ya que señala que se han "detectado cuotas defraudadas por parte del rey emérito entre 2008 y 2012, todas prescritas, menos las de 2012, cuando estaba protegido por la inviolabilidad de la que gozaba cuando ocurrieron los hechos investigados”.

En sus resoluciones, el Ministerio fiscal reconoce que el rey emérito Juan Carlos I incurrió en delitos, “pero que quedan impunes: la mayoría estarían prescritos y el último, el de 2011, también quedaría impune por la inviolabilidad que protegía a Juan Carlos de Borbón antes de su abdicación”.

Podría seguir. Actuaciones ilegales de enriquecimiento personal por usar su cargo de “Rey” para beneficio particular (una profesión por vía espermatozoidal, que por no hacer nada te tratan como un rey), cobrando millones de euros en negocios turbios.

Si la milésima parte de eso, lo hace un concejal de Cuenca estaría humillado por todos los medios de comunicación, como lo ha hecho un “Rey”, esos mismos medios lo justifican.

Para la justicia, por temas de “plazos” y de ser “inviolable”, no es culpable, para mí, no me cabe la menor duda, es culpable.

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