El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) expiró hace casi cuatro años, cuatro años en el que el Partido Popular ha estado incumpliendo la Constitución y las mínimas normas de la democracia

OPINIÓN. Observando. Por Rafa Fuentes
Doctor en Económicas y Empresariales

11/10/22. Opinión. El exconcejal y reconocido militante socialista, Rafa Fuentes, escribe en su columna de colaboración en EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com un artículo sobre el Consejo General del Poder Judicial: “El PP ha perdido las elecciones varias veces, pero mantiene la mayoría absoluta en el Poder Judicial, es un caso esperpéntico de un partido que se declara constitucionalista y...

...no cumple ni la Constitución, ni las mínimas normas democráticas”.

Obligados, no demócratas

Ayer, por fin, dimitió Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial y si sigue la lógica, vendrán las dimisiones de otros miembros que también tienen más que finalizado el plazo de su nombramiento.


El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) expiró hace casi cuatro años, cuatro años en el que el Partido Popular ha estado incumpliendo la Constitución y las mínimas normas de la democracia.

No es que lo diga yo, o lo diga el presidente del Gobierno (como dicen los medios afines a las derechas), lo dice la Constitución, que en su artículo 122 señala claramente como se nombran a los/as integrantes del CGPJ “…cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia”.

Y también lo dicen las normas democráticas. Cuando la derecha española ha tenido mayoría, el CGPJ ha tenido mayoría de jueces nombrados por los partidos de la derecha y cuando la mayoría ha sido de partidos de izquierdas, ha pasado lo mismo … Pero al PP le interesa cuando gana, y no le interesa cuando pierde, es decir, una actuación claramente antidemocrática.


El PP ha perdido las elecciones varias veces, pero mantiene la mayoría absoluta en el Poder Judicial, es un caso esperpéntico de un partido que se declara constitucionalista y no cumple ni la Constitución, ni las mínimas normas democráticas.

Se puede resumir en tres (aunque podrían ser diez) las evidentes razones por las que el PP quieren seguir “controlando”, tal y como afirma el secretario de Justicia del Partido Popular, el Consejo del Poder Judicial.

En primer lugar, el CGPJ es quien decide los nombramientos de los puestos de responsabilidad de toda la carrera judicial, si siguen controlando un Poder Judicial, los siguientes nombramientos seguirán una senda “conservadora” en todos los ámbitos judiciales de nuestro país. En segundo lugar, porque los miembros nombrados en la Sala del Supremo lo son hasta su jubilación, por lo que esos nombramientos tienen una importancia vital para todos los juicios futuros. Y, en tercer lugar, porque algunos de los cargos más relevantes del PP puedan acabar en la cárcel o no, dependiendo de los nombramientos de la Sala Penal, por la que pasan los casos de corrupción y son decenas los casos de corrupción que quedan por enjuiciar.

Creo que están clarísimas las razones por las que se niegan a cumplir el mandato democrático y constitucional, simple interés partidista, algo impensable que pueda pasar en una democracia seria.

Pero ahora, cuatro años más tarde, estarán obligados a hacerlo.

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