“Tras la demolición del grupo de Adelante Andalucía del Parlamento andaluz y la aplastante victoria de Ayuso en la CAM, tanto PP-A como PSOE-A son dos avisperos a los que alguien ha azuzado con un palo”

OPINIÓN. Boquerón en vinagre
. Por Francisco Palacios Chaves
Programador informático


20/05/21. Opinión. El programador informático Francisco Palacios escribe en su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com un artículo sobre la situación política en Andalucía respecto a unas elecciones autonómicas: “La principal aspiración de los populares será la de deshacerse de Ciudadanos, aunque hasta el momento son todo abrazos, palmadas en la espalda y besos de tornillo...

...Pero la caída libre del partido naranja parece inevitable, y sus diputados no van a ser necesarios ni trascendentes para mantener una suma mayoritaria. En ese caso, VOX será la pata imprescindible que le dé el gobierno a los populares”.

Adelantamientos

Existen asuntos en los que, aunque no tengamos datos que nos permitan asegurarnos de que van a suceder, tienen cierto tufillo de veracidad, un aroma a certeza que se acrecienta a cada día que pasa: Mbappé se viene al Madrid, Toni Cantó publicará otro tweet denigrante, y se adelantarán las elecciones autonómicas andaluzas.


Tras la demolición del grupo de Adelante Andalucía del Parlamento andaluz y la aplastante victoria de Ayuso en la CAM, tanto PP-A como PSOE-A son dos avisperos a los que alguien ha azuzado con un palo. No hace falta más que ver que como Susana Díaz está en modo “ferias de agosto”, visitando agrupación por agrupación, pueblo a pueblo, moviéndose más que el del puesto de turrones. Nadie le puede negar que ganó las últimas elecciones; lo de que te obtuviera los peores resultados de la historia del PSOE en Andalucía es un detalle sin importancia. Muchos de los que antes besaban la tierra que pisaba se han pasado al sanchismo en un plis. Es que ya se sabe que, en el PSOE, el que se mueve ya no sale más en la foto. Mientras tanto, el candidato oficialista, alcalde de Sevilla para más señas, espera que las cuentas salgan y se alce como candidato in pectore de los socialistas, como una mano de tute de 40 en espadas.

La derecha espera que Moreno Bonilla se suba a la ola del ayusismo recién nacido, pero sin pensar en dos sutiles diferencias: el presidente no es Ayuso, ni Andalucía es Madrid. Afortunadamente. Aquí no necesitamos la libertad de tener dos días de vacaciones para huir hacia la costa, porque ya vivimos en ella. Ni Moreno Bonilla puede hacer su campaña poniendo el énfasis en el agravio y la pelea con la administración central, cuando en cada reunión de la Conferencia de Presidentes siempre ha estado al otro lado de la CAM. Así que ahora el frentismo sonaría a excusa barata.

La principal aspiración de los populares será la de deshacerse de Ciudadanos, aunque hasta el momento son todo abrazos, palmadas en la espalda y besos de tornillo. Pero la caída libre del partido naranja parece inevitable, y sus diputados no van a ser necesarios ni trascendentes para mantener una suma mayoritaria. En ese caso, VOX será la pata imprescindible que le dé el gobierno a los populares, ya que los números no salen y el candidato del charrán no tiene cerca la mayoría que ha conquistado Ayuso en sus elecciones. Otra movida que tendrá que afrontar Casado tras la mudanza.

Espero que la coalición formada por UP e IU le pague al karma lo que el karma debe cobrarle, y que el guantazo resuene con fuerza en Sebastopol. No se puede hacer peor, ni con peor saña, peores artes y aún peores aliados.

Lo realmente interesante de estas elecciones será ver si el Andalucismo ha reverdecido de veras, y pasa de ser una semilla que cayó en tierra yerma a una planta que brota con fuerza y salud. Es una oportunidad única para dar el primer paso hacia la conquista de un grupo con plena soberanía andaluza en Madrid. Hay guantazos por colgarse la etiqueta de Andalucista y aprovechar la pleamar verdiblanca que se huele en el ambiente, y un clamor que pide que las diversas marcas andalucistas vayan reunidas en una sola fuerza que ponga una pica en el Hospital de las Cinco Llagas. Un inicio del viaje que tiene como meta que lo andaluz suene con voz propia en Madrid.

Ya sé que es difícil, y que la aritmética no suele fallar, pero no estaría mal que, como dice la DGT y las normas de tráfico, si se ejecuta un adelantamiento, sea por la izquierda.

Puede leer aquí anteriores artículos de Francisco Palacios