“Se les conceden medallas y honores en virtud de no se sabe qué logros o méritos, salvo el de pertenecer a una familia. Se deja sobre sus hombros la unidad de España y la defensa de no se sabe tampoco qué afrentas”

OPINIÓN. Boquerón en vinagre. Por Francisco Palacios Chaves
Programador informático


02/11/23. Opinión. El programador informático Francisco Palacios escribe en su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre la monarquía’: “No entiendo que desde la defensa de la libertad a ultranza y la igualdad de todos los españoles se hinque la rodilla ante una institución que puede ser cualquier cosa, menos que sus miembros sean igual que el resto de los españolitos...

...de a pie. Porque el hecho de nacer de un vientre mágico les otorga unos derechos a los que los demás no podemos acceder. En el colmo de los colmos, se habla de una monarquía feminista”.

Lo de Leonor

No todos los días se llega a los 18 años, no te abren el Parlamento para celebrar la fiesta de tu cumple, ni te ponen un pedazo de tapiz de Patrimonio Nacional a la entrada del Congreso, como si fuera el toldo más caro del globo. Pero es lo que tiene ser Princesa.


Ayer, según los monárquicos, fue un día grande para la Historia de este país, porque la monarquía rindió pleitesía al Parlamento. Aunque, tras leer titulares y reacciones en redes sociales, uno pensaría que en Casa Real no gastan un euro en limpiadores de calzado. Los mismos que hace unos días llamaban poco más que traidor a su padre por pedirle a Pedro Sánchez que intente formar gobierno.

No entiendo que desde la defensa de la libertad a ultranza y la igualdad de todos los españoles se hinque la rodilla ante una institución que puede ser cualquier cosa, menos que sus miembros sean igual que el resto de los españolitos de a pie. Porque el hecho de nacer de un vientre mágico les otorga unos derechos a los que los demás no podemos acceder. En el colmo de los colmos, se habla de una monarquía feminista. Con un par. Tan feminista es esta monarquía que si mañana Felipe y Letizia nos traen un hermanito, el heredero será él y no ella. Feminismo en estado puro.


Nunca sabrán lo que es una lista de espera para una operación, ni que intentes sacar cita para tu médico de cabecera y pasen las semanas sin que haya ninguna disponible. Desconocerán el significado de llegar a primero de mes y la hipoteca te pegue un bocado enorme en tus ahorros, si es que los tienes, ni el frío que sale de una nevera vacía. No saben donde queda la oficina de empleo más cercana, porque nunca necesitarán visitarla, ni el estrés de una entrevista de trabajo en la que te piden ser lo más cercano a un unicornio.

Algunos se quejan de que no tendrá juventud, que no podrá gozar de lo que cualquier joven de su edad disfruta en su vida diaria. Esos no entienden que esos jóvenes, los que estudian, los que trabajan para llevar un euro a su cada y ayudar a sus padres, son realmente el futuro de España. A esos jóvenes no se les da la oportunidad de estudiar en un exclusivo colegio, sino que deben dejarse los codos para ganarse una beca, y aguantar las estupideces de los que hablan de la cultura del esfuerzo sin haber pegado un palo al agua. Esos jóvenes no tienen a su disposición un helicóptero que los lleve a casa después del trabajo, y tienen que aguantar horas de metro, bus, cercanías o el frío montados en sus motos.

Se les conceden medallas y honores en virtud de no se sabe qué logros o méritos, salvo el de pertenecer a una familia. Se deja sobre sus hombros la unidad de España y la defensa de no se sabe tampoco qué afrentas. Sinceramente, creo que los monárquicos usan a la Casa Real como instrumento para sus intereses bastardos. Porque pretenden utilizar al monarca y a su heredera como ariete contra la más que probable investidura de Pedro Sánchez, llorando por una España que se lleva rompiendo casi 50 años y a la que la única fisura que se le ve es la de los censores, los negacionistas de la violencia de género, y sus parejas de baile.

Lo que sí es cierto es que ese padre debe estar muy orgulloso. Tener una hija con 18 años ya con la vida resuelta llena de orgullo y satisfacción a cualquiera. Y dieron pastelitos. Qué pena que no le pongan el mismo empeño a las comidas de los abuelos en las residencias.

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