El 27 de diciembre de 1974 tres personas resultaron muertas y más de cien intoxicadas cuando se produjo un escape de cloro en el buque Villa de Orio, anclado en el muelle transversal de Poniente del Puerto de Málaga

OPINIÓN. 
Málaga y sus historias. Por Ramón Triviño
Periodista

30/06/21. 
Opinión. El periodista Ramón Triviño, en su colaboración habitual con EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com, en la que recopila curiosidades de la historia de Málaga, escribe un texto sobre el Puerto de Málaga: “Durante la operación de carga una de las bombonas sufrió la rotura de una válvula, por lo que el cloro comenzó a salir de la misma mezclándose con el aire, favorecido en su mezcla por...

...la niebla reinante en Málaga, y que precisamente se concentraba de manera especial en los alrededores del lugar del suceso”.

Tragedia en el puerto de Málaga

El 27 de diciembre de 1974 tres personas resultaron muertas y más de cien intoxicadas cuando se produjo un escape de cloro en el buque Villa de Orio, anclado en el muelle transversal de Poniente del Puerto de Málaga, en el que eran cargadas noventa bombonas de cloro, de dos metros cúbicos cada una, con destino a Kenitra (Marruecos).


Durante la operación de carga una de las bombonas sufrió la rotura de una válvula, por lo que el cloro comenzó a salir de la misma mezclándose con el aire, favorecido en su mezcla por la niebla reinante en Málaga, y que precisamente se concentraba de manera especial en los alrededores del lugar del suceso.

Casi inmediatamente después de iniciarse la salida del cloro, todas las personas que se encontraban por la zona de la catástrofe empezaron a sentir los síntomas del gas, que además se extendió por zonas más alejadas, alcanzando el barrio del Bulto, las playas de San Andrés y otras barriadas, donde muchas viviendas tuvieron que ser desalojadas.

La alarma cundió rápidamente en el puerto y se extendió por toda la ciudad a medida que llegaban los coches del servicio de bomberos, las ambulancias de los distintos centros sanitarios, toda la flota móvil de la Policía Municipal y otros servicios, que rápidamente comenzaron a trasladar a los afectados.

Puerto de Málaga en la actualidad

Los primeros trabajos se realizaron dentro de un ambiente de gran confusión y con unas enormes dificultades, ya que quienes participaban en las tareas de rescate de los intoxicados tenían que actuar con máscaras antigás o evitando con un pañuelo la respiración directa.

Innumerables vehículos particulares acudieron también al lugar para colaborar en la tarea de traslado, aunque fueron muchos los conductores que tuvieron que desistir de su empeño al sentir ellos mismos los síntomas de intoxicación por el gas.

En el puerto malagueño se registraron escenas de pánico a cargo de personas que acudían a interesarse por la suerte que habían corrido sus familiares que allí trabajan. Estas escenas se vieron a veces agudizadas por el hecho de que la fuerza pública no podía permitirles que se acercasen, dado el peligro.

Los muertos, todos ellos obreros, fueron José Caparros Cortés, José Cosano Gutiérrez y Enrique Amat García. Muchas de las personas que sufrieron síntomas de intoxicación en menor grado ni siquiera precisaron asistencia en los centros sanitarios.

Tras haber recibido en la base área de Málaga al presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, los ministros de la Gobernación y vicepresidente primero del Gobierno, José García Hernández, y el secretario general del Movimiento, José Utrera Molina, acudieron a los centros sanitarios para interesarse por el estado de los intoxicados en el accidente.

Tanto García Hernández, como Utrera Molina testimoniaron su pésame a los familiares de los tres fallecidos y estuvieron presentes en el traslado de los cadáveres al depósito del cementerio de San Miguel.

Pie de foto: Puerto de Málaga en la actualidad.

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