Fue el Museo de Cera de Torremolinos todo un revulsivo turístico en su época que cerró sus puertas a mediados de los 80, con casi 90 figuras”

OPINIÓN. 
Málaga y sus historias. Por Ramón Triviño
Periodista

16/11/22. 
Opinión. El periodista Ramón Triviño, en su colaboración habitual con EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com, en la que recopila curiosidades de la historia de Málaga, escribe sobre el Museo de Cera: “En Torremolinos, todavía integrado en el municipio de Málaga, se inauguraba una sucursal de Madame Tussauds, artista francesa creadora de los museos de cera más famosos del mundo...

...El primero en Londres en 1835 donde instaló una colección permanente en Baker Street”.

El museo de Cera de Torremolinos

El 24 de abril de 1972 se inaugura el Museo de Cera de Torremolinos. Antes del Museo de Cera de Barcelona y en el mismo año en el que se estrenó el de Madrid. En Torremolinos, todavía integrado en el municipio de Málaga, se inauguraba una sucursal de Madame Tussauds, artista francesa creadora de los museos de cera más famosos del mundo. El primero en Londres en 1835 donde instaló una colección permanente en Baker Street.


En Torremolinos se reflejaron figuras y escenas históricas como las de Colón con los Reyes Católicos; Felipe II con Isabel de Inglaterra; Hernán Cortés recibido por Moctzuma y el general Franco acompañado por los príncipes de España, Juan Carlos y Sofía. Líderes como Richard Nixon o Indira Gandhi. Incluso Caperucita Roja y el lobo, además de una sala dedicada a los toros.

Entrada al Museo de Cera de Torremolinos

Fue el Museo de Cera de Torremolinos todo un revulsivo turístico en su época que cerró sus puertas a mediados de los 80, con casi 90 figuras donde también había personalidades del cine, la ciencia y el arte como Dalí, Neil Armstrong, Walt Disney o Elizabeth Taylor.

Contaba con seis secciones de historia, toreo, fantasía, literatura, flamenco y horrores. La guía costaba 25 pesetas. Algunos ciudadanos lo recordarán con ternura y otros con bastante miedo debido a la apariencia de algunos de los personajes.

El primer museo de Madame Tussauds, instalado en Londres, consiguió que sus creaciones se hicieron muy populares y el negocio fue un gran éxito. El duque de Wellington a menudo recorría el museo para disfrutar de las efigies de él mismo y de Napoleón. Tussaud recreó también con detalle en una de las salas el espectacular escenario de la coronación de la reina Victoria de Inglaterra en 1837.

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