“Estamos en etapa de cambios en los partidos políticos, lo que -al menos para mí- la mudanza (supuesta) tiene que estar presidida por una verdadera intención de desarrollo común

OPINIÓN. Cuarta cultura
. Por Ramón Burgos
Periodista


17/05/21. Opinión. El periodista Ramón Burgos escribe en su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre los cambios en la sociedad: “Considero que entendemos que los cambios en una sociedad democrática no tienen que estar sustentados por acusaciones vanas ni por actitudes vengativas y que los traspasos en el poder han de ser limpios y ordenados, sin ocultaciones maliciosas ni...

...revanchismos trasnochados”.

Sin congojas

Entiendo que ahora más que nunca es tiempo de reflexión, de meditación y de valoración sin congojas.


No se trata de “sufrir hasta morir”, título de un artículo de Francisco Serrano –sobre uno de los libros del Papa Francisco, “Las cartas de la tribulación”–, en el que, tras centrarse en la disolución de la Compañía de Jesús el 21 de julio de 1773, se pregunta sobre “¿Qué debían hacer los jesuitas? ¿Vengarse? ¿Conspirar? ¿Cómo enfrentarse a las insidias del demonio, propaladas por no pocos hombres y mujeres de Iglesia? ¿Rendirse a un victimismo como resorte de venganza, que no hace sino alimentar el mal que pretende eliminar?”.

Afortunadamente nuestras situaciones actuales son otras. Considero que entendemos que los cambios en una sociedad democrática no tienen que estar sustentados por acusaciones vanas ni por actitudes vengativas y que los traspasos en el poder han de ser limpios y ordenados, sin ocultaciones maliciosas ni revanchismos trasnochados.

Como ciudadano español, quisiera presumir de estas actitudes acordes con la ley y la razón en todos los estamentos que componen nuestro País.

El uso de formas diferentes nos llevaría indefectiblemente al riesgo cierto de la división de la sociedad civil, término que, por cierto, estimo que se está utilizando por algunos con un fin que no corresponde a su sentido natural. ¿O es que existe una sociedad política, otra judicial, otra ejecutiva, y así sucesivamente? Prefiero no creer que esto último pudiese llegar a ser cierto.

Y escribo sobre ello porque, como sabéis, estamos en etapa de cambios en los partidos políticos, lo que —al menos para mí— la mudanza (supuesta) tiene que estar presidida por una verdadera intención de desarrollo común, claramente dirigido a la eliminación de las desigualdades que aún persisten en nuestra tierra.

Por ello, os pido –y me exijo– a los que tenéis esa responsabilidad el mayor acierto en la toma de posturas, dejando a un lado intereses sectarios o de cualquier otro tipo que os puedan confundir.

Puede leer aquí anteriores artículos de Ramón Burgos