“A corto plazo se ha hecho hincapié en la digitalización de las empresas como modernización de la actividad, tema sobre el que ya se venía insistiendo desde antes de la aparición del Covid”

OPINIÓN. 
Piscos y pegoletes
. Por Enrique Torres Bernier
Profesor del Departamento de Economía Aplicada de la UMA


09/02/21. 
Opinión. El Doctor en Ciencias Económicas y especialista en turismo y ordenación del territorio, Enrique Torres, escribe en su colaboración en EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre los factores de competitividad turística de España, en esta ocasión la innovación: “En primer lugar podemos hablar de innovación en la empresa, especialmente en sus procesos productivos, y en el ámbito de...

...lo público, pero también de la capacidad de la creación de nuevos productos y ofertas desde la innovación misma. Por ejemplo, la puesta en valor de recursos culturales, de los que Andalucía está sobrada, mediante técnicas de teledetección o realidad virtual y aumentada”.

Peligros para el turismo a la salida del tunel: Innovación

Se ha reconocido que en España no se innova lo suficiente. Por lo tanto, puede ser un campo de mejora de la competitividad evidente sobre todo a medio plazo, ya que puede ayudar a mejorar la productividad y mejorar las situaciones de pérdidas de muchas empresas y la situación de productos y destinos turísticos.


A corto plazo se ha hecho hincapié en la digitalización de las empresas como modernización de la actividad, tema sobre el que ya se venía insistiendo desde antes de la aparición del Covid, pero hay muchos más campos como la inteligencia artificial y la domótica que deberían también ser objeto de atención.

Esta política de innovación está, además amparada e impulsada por la Unión Europea para la que destina cuantiosos fondos.

Desde la perspectiva del turismo la innovación puede aplicarse desde distintas dimensiones que no siempre se han tenido en cuenta. En primer lugar podemos hablar de innovación en la empresa, especialmente en sus procesos productivos, y en el ámbito de lo público, pero también de la capacidad de la creación de nuevos productos y ofertas desde la innovación misma. Por ejemplo, la puesta en valor de recursos culturales, de los que Andalucía está sobrada, mediante técnicas de teledetección o realidad virtual y aumentada.

El partenariado entre lo público y lo privado, principalmente, universidades, institutos, organismos de promoción e investigación turística y las empresas y asociaciones, es más importante imprescindible. Sin embargo en estos procesos la gobernanza y muy especialmente el espíritu de cooperación de las partes, no pueden ser sustituidos por normativas e incentivos, de manera que lo más importante es la creación y mantenimiento de este espíritu al que hemos hecho referencia.

Si nos fijamos en las clases de empresas a las que afecta esta tendencia y necesidad de innovación, en primer lugar habría que citar las de alojamiento y dentro de estas podríamos diferenciar las grandes cadenas que habitualmente poseen planes de innovación que han acelerado durante la pandemia, y las pymes menos activas en este aspecto y que necesitan mayor orientación y apoyo. Las grandes empresas se están volcando en la digitalización, pero también en el tratamiento del big data de cara al mercado de demanda y en lo que se ha llamado el internet de las cosas.

Las que en peor situación se encuentran ante la innovación son, como siempre, las pymes, y no solo de alojamiento, sino, sobre todo, de hostelería. Estas últimas, además, se tienen que enfrentar a nuevos retos ante su necesidad de reinventarse ante la necesidad de servir a domicilio y de trasmitir nuevos tratamientos a la cocina y al servicio en los locales.

Ante estas necesidades de innovación para la competitividad se han puesto marcha programas de ayuda, unos envolventes, otros específicos para el turismo, desde las más diversas instancias como la Unión Europea, la Secretaría de Turismo y las comunidades autónomas. El problema radica de una adecuada gestión y aplicación de estas ayudas, para lo que será necesario tanto la asociación de los implicados como la capacitación para el desarrollo y gestión de los programas de subvenciones.

Aunque es un tema de difícil desarrollo y que depende mucho de lo que hemos llamado tradicionalmente "variables de entorno", la innovación seguirá siendo una variable estratégica para nuestra competitividad turística.

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