“Los mecenas de todos los tiempos, protegían a poetas y literatos para que le cantaran sus hechos notables y los defendieran de sus enemigos en el plano intelectual”

OPINIÓN. 
Piscos y pegoletes
. Por Enrique Torres Bernier
Profesor del Departamento de Economía Aplicada de la UMA


07/07/22. 
Opinión. El Doctor en Ciencias Económicas y especialista en turismo y ordenación del territorio, Enrique Torres, escribe en su colaboración en EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre la comunicación: “El segundo gran salto en la comunicación fue la escritura en la cual el hombre vertía el significado de los sonidos a partir de unos signos que se califican como alfabeto...

...y también suelen ser sumamente distintos, y que lograron la permanencia de lo dicho, que llegó a su cumbre cuando la palabra impresa pudo difundirse multitudinariamente”.

La riqueza de las palabras

“Es hermoso ir por la vida con un cazamariposas de palabras que nos permita ampliar nuestra expresión y nuestro entendimiento.
La vida de los hombres es cuestión de palabra. Ellas llegan según las digas y las escuchen”.
Carmen Marín Gaite

Es algo evidente que el gran avance de la humanidad en sus orígenes fue la capacidad de comunicarse mediante sonidos. Lógicamente debió ser un proceso gradual, desde el gruñido a la palabra, desde sonidos de reconocimiento y comunicación de las funciones vitales, comida, sexo, peligro, a expresiones que se ampliaban a otros espacios de la convivencia y matizaban los anteriores. Nuestro hombre de las cavernas, nuestro antepasado directo, abrió así una de sus líneas más importantes de progreso como especie, seguramente, al principio, similar a la de otras especies, pero que fue capaz de desarrollar más que ninguna.

El don de la palabra, y su capacidad acumulativa de aprendizaje, ha contribuido más que nada a nuestro progreso no solamente por la facilidad de la intercomunicación, sino por lo que supuso para resolver problemas diarios que los humanos tenían.

Sin embargo, las diferencias y la separación de los grupos hicieron que los sonidos que se traducían en palabras fueran distintos según los territorios, impulsados también por las diferentes culturas producto de las distintas necesidades que en los mismos se planteaban. Por eso aparecieron sonidos diferentes para los mismos significados y significados diferentes para un mismo sonido, o similar. Esto dio lugar a los idiomas y sus dialectos y la necesidad de traductores e intérpretes, auténticos magos de las palabras y de sus posibles significados, de modo que a veces transforman, para bien o para mal, el mensaje original.

El segundo gran salto en la comunicación fue la escritura en la cual el hombre vertía el significado de los sonidos a partir de unos signos que se califican como alfabeto y también suelen ser sumamente distintos, y que lograron la permanencia de lo dicho, que llegó a su cumbre cuando la palabra impresa pudo difundirse multitudinariamente, primero mediante la imprenta, luego a través de otros medios tecnológicamente avanzados.


Estas diferencias han dificultado siempre la comunicación entre países con lenguas distintas. Este problema se solventó desde una perspectiva teórica, mediante las explicaciones de la gramática generativa de Chomsky. Pero en la práctica se hace dando preeminencia a uno de los idiomas existentes, que coincide con el país, nación a partir de la revolución francesa, dominante política y económicamente en el mundo, y que se transforma en adalid del progreso. Esta lengua común o del imperio, fue en el renacimiento, el latín. La Europa culta se entendía en latín, al margen de las lenguas romance existentes. En la actualidad es el inglés, tanto por la influencia de Inglaterra primero, como de EEUU, después. Esto ha llegado a tal extremo que incluso en la evolución de otras lenguas se han introducido “anglicismos” aun cuando son totalmente innecesarios por existir su equivalente en el otro idioma.

Las palabras y su dominio fueron también un elemento de poder, como decía Antonio Gramsci: "La realidad está definida con palabras. Por lo tanto, el que controla las palabras controla la realidad". Los mecenas de todos los tiempos, protegían a poetas y literatos para que le cantaran sus hechos notables y los defendieran de sus enemigos en el plano intelectual, por lo tanto, también en este sentido las palabras y sus significados son importantes.

Siempre me ha interesado buscar la palabra en castellano que pueda ser equivalente a cualquier expresión inglesa, pero aun más, me place rescatar palabras antiguas del castellano, no olvidemos que también nosotros fuimos un imperio, con hermosos significados que hemos ido olvidando. Para ello he tenido un cuaderno pautado y con índice alfabético en la orilla donde apuntaba las palabras que me eran desconocidas, ahora transformado en archivo, para incorporarlas dado el caso al lenguaje común.

Por ello me agradó tanto la expresión de Carmen Rico Godoy que usa en su libro “nubosidad variable”, y en el que hace hincapié en el valor que tienen para nosotros, incluso “según se digan y según se escuchen”, que es otra de las barreras de la comunicación entre los hombres.

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