“Prohibir los envases de usar y tirar: plásticos, latas y tetra-brik. Esto no es una excentricidad de un ecologismo insensato y excesivo. Es algo radical, pero sensato y necesario”

OPINIÓN. ECOselección BlogSOStenible. Por Pepe Galindo
Profesor de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la UMA


19/11/21. 
Opinión. El profesor de la UMA, Pepe Galindo, comparte en su espacio de colaboración en EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com textos de su web BlogSOStenible. En esta ocasión propone 20 medidas que ayudarían a amortiguar el golpe cuando suceda el colapso económico, como “No dar ayudas públicas a grandes empresas (multinacionales) sin estar condicionadas a mejoras en su respeto...

...ambiental y laboral. En este aspecto, destacamos especialmente las industrias petroleras, cárnicas, pesqueras y turísticas”.

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Veinte medidas todavía extrañas -pero eficientes- para evitar lo peor del colapso

Ante el colapso inminente e inevitable de nuestro sistema económico, tenemos la obligación de intentar que el golpe sea lo menor posible. Necesitamos medidas contundentes y creativas. Un error ahora aumentará la catástrofe considerablemente.


Aquí vamos a proponer unas medidas urgentes y necesarias de las que poco, o nada, se ha hablado. Evitamos incluir medidas que ya se han propuesto cientos o miles de veces (aquí hay algunas).

Estés de acuerdo o no, te agradecemos su difusión para generar algo que es imprescindible: el debate ambiental.

Vayamos a la raíz de los problemas

  1. Control de los fitosanitarios que usan los agricultores. Si los coches tienen que pasar un control de humos en la ITV, ¿por qué los agricultores pueden contaminar alegremente sin control? Los pesticidas son altamente peligrosos, probablemente más que los humos de los coches. Un control adecuado hubiera evitado la tragedia del Mar Menor, pero lo mismo que ocurrió en esa laguna, está ocurriendo, por ejemplo, en todo el Mediterráneo. Debemos evitarlo.
  2. Obligar a plantar diez árboles por estudiante en cada curso oficial (primaria, secundaria, bachillerato, FP, universidad…). Esa plantación sería necesaria para poder avanzar de curso. Ideas similares ya se están aplicando en países como Filipinas.
  3. Obligar a hacer un curso breve para poder entrar en cualquier área protegida, especialmente los Parques Nacionales. El curso podría ser de dos horas y dedicado al parque que corresponda. Esto reduciría la presión turística de las zonas naturales, generaría empleo, además de aumentar la tan necesaria educación ambiental. Por supuesto, el curso podría tener una validez de por vida, pero solo para la zona protegida para la que se hizo el curso. Si uno viaja para conocer, la mejor manera es participar en cursos educativos.
  4. No construir más infraestructuras de altísimo impacto ambiental: aeropuertos, autopistas, puertos marinos, líneas de tren de alta velocidad, líneas eléctricas, etc. Infraestructuras así deben estar sobradamente justificadas tanto a nivel ambiental como económico.
  5. Cerrar aeropuertos que no tengan suficiente utilidad. Se pueden convertir en viveros en los que fomentar la plantación de bosques que limpien lo que ensucian los aviones.
  6. Investigar y evitar los contratos precarios en el sector turístico, así como poner una tasa máxima de contratos temporales por empresa. Siendo este sector uno de los más contaminantes —además de una industria no esencial— debemos exigir que sea más responsable. Crean demasiado empleo precario y temporal. Juegan con eso para amenazar con despidos masivos ante cualquier incidente (como una pandemia). También hay una gran discriminación femenina en el turismo. Reducir la cantidad de viajes es fundamental para reducir la presión en los lugares turísticos y la contaminación por el transporte (especialmente de aviones y coches). Las famosas «ecotasas» deben implantarse universalmente.
  7. No dar ayudas públicas a grandes empresas (multinacionales) sin estar condicionadas a mejoras en su respeto ambiental y laboral. En este aspecto, destacamos especialmente las industrias petroleras, cárnicas, pesqueras y turísticas.

  8. Prohibir que las ciudades crezcan en extensión, al menos mientras tengan una alta tasa de viviendas vacías, casas abandonados o solares baldíos. Si se construye fuera de los límites de la ciudad, debe prohibirse la urbanización dispersa y con piscinas.
  9. Prohibir los envases de usar y tirar: plásticos, latas y tetra-brik. Esto no es una excentricidad de un ecologismo insensato y excesivo. Es algo radical, pero sensato y necesario. El impacto ambiental del agua embotellada es hasta 3.500 veces mayor que el del agua del grifo. El impacto de otras bebidas es aún peor. No hay que prohibir los envases de un día para otro, pero sí establecer un mecanismo —como este— para que desaparezcan esos envases en máximo tres años. Es posible y fácil. Hace apenas unas décadas, vivíamos sin envases de usar y tirar. De hecho, hay que prohibir todos los plásticos de usar y tirar: los residuos de invernaderos están plastificando el fondo marino y ya estamos —literalmente— comiendo plástico. De ahí la necesidad urgente del siguiente punto.
  10. Exigir que los plásticos de los invernaderos tengan una marca que identifique al propietario. Esta marca debe estar impresa en el plástico de forma indeleble y debe repetirse al menos cada metro de distancia. Así, si aparece plástico abandonado ilegalmente se sabrá quién es el propietario de ese plástico y se podrá multar convenientemente. Esto ha de ser considerado delito ambiental y no una simple infracción administrativa, como es actualmente. Sabemos que los plásticos no son lo único que abandonan los agricultores. También hay gomas de riego, cuerdas, semilleros, mosquiteras, sacos y botes de fitosanitarios… Pero si se le obliga con fuertes multas a tratar adecuadamente los plásticos, es posible que aumente su conciencia ambiental y, de paso, deje de tirar ilegalmente otras basuras. Otra opción, que podría servir para todo tipo de residuos susceptibles de ser abandonados, es imponer una tasa tipo SDDR. Es decir, el agricultor pagaría un precio extra, recuperando ese dinero al devolver el producto usado cuando no lo quiera.
  11. Prohibir totalmente la pirotecnia. Los que no están a favor de esto es, sencillamente, porque no se han parado a pensar, ni han leído nada sobre el problema. Si no te gusta explotar petardos en tu casa, el planeta es la casa de todos. Escoger pirotecnia sin ruido solo resuelve uno de los problemas, pero hay que pensar globalmente en un escenario de crisis ambiental grave. Si alguien no lo entiende, estamos cometiendo un error en educación ambiental.
  12. Apagar pueblos y ciudades casi completamente gran parte de la noche: Es absurdo tener todas las calles encendidas, toda la noche. En muchos pueblos de Francia se están apagando todas las luces entre las 12 de la noche y las 6 de la mañana. No es solo el ahorro económico y en emisiones. Es también por respeto a los animales, esos seres que no hablan, pero que también existen y sienten. Está demostrado que es un error pensar que la luz da seguridad. Los crímenes también se cometen de día. Aquí también metemos apagar la Navidad (solo de luces y de adornos excesivos), porque no somos más felices destrozando el medioambiente.
  13. Prohibir la caza deportiva, en todos los territorios, para todas las especies. No podemos evaluar especie por especie, interacción por interacción. La naturaleza no es tan simple como nos gustaría. Cada vez que una especie es vulnerable, ya es tarde para protegerla. Hay que actuar antes y la caza es terriblemente nociva para la naturaleza (y hasta para la salud mental). Los cazadores usan argumentos pueriles y superficiales, desmentidos por la ciencia y por la lógica. Ya hay países que han prohibido totalmente la caza por diversión. Hay que hacerlo. Si os parece algo excesivamente radical, no sigáis leyendo.
  14. Prohibir los coches privados. Da igual que sean eléctricos. También son insostenibles. La movilidad sostenible no se consigue con medidas tibias. Si de verdad pensamos que el problema climático es grave, tenemos que actuar urgente y radicalmente. Se podrían mantener los coches compartidos, de alquiler, taxis y demás opciones que, en tal caso, serían más baratos. Además, se fomentaría la conducción automática.
  15. Instaurar un comité científico que evalúe los desastres ambientales de ciertos políticos. Si el personaje político suspende por mayoría absoluta, sería cesado en su cargo. No es admisible mantener en el poder a políticos —siempre son hombres— que desprecian el medioambiente descaradamente. Ejemplos sobran, pero podemos citar a Francisco de la Torre, alcalde de Málaga con una larga lista de barbaridades ambientales, o Fernando López Miras, presidente de la Región de Murcia, con su asesinato del Mar Menor, sus pozos ilegales, sus quemas agrícolas que intoxican a los ciudadanos, etc.
  16. Darle la vuelta a los espacios protegidos. Es decir, en vez de proteger los espacios demostradamente valiosos, debemos proteger todo el espacio nacional, menos las zonas que explícitamente se indiquen. En vez de usar figuras como Parque Nacional, Parque Natural, Paraje Natural… usaríamos figuras como Parque Nacional Desprotegido. No es un chiste. Desgraciadamente, muchas zonas valiosas son destrozadas porque nadie ha estudiado ni propuesto su protección.
  17. Detener los parques eólicos en ciertas épocas. Los aerogeneradores matan fauna salvaje masivamente. Cada molino eólico podría estar matando a tres animales cada día. Solo se tienen datos de las aves grandes, porque las pequeñas se las llevan los depredadores y se descomponen de forma más rápida. También mueren miles de murciélagos, pero no sabemos cuántos, porque no hay datos fiables. Dependiendo de la zona, es necesario detener los parques en época de migraciones, de cortejo o cría. Cada parque debe certificar de forma objetiva su situación y establecer sus épocas de parada. Hay cientos de parques eólicos mal estudiados y mal instalados. Esta muerte de avifauna se suma a la de otras infraestructuras, como el tren de alta velocidad, edificios acristalados o líneas eléctricas.
  18. Prohibir la publicidad y los patrocinios de empresas sucias. Lo ha pedido Greenpeace y sería una forma de frenar su poder y su capacidad para lavar su imagen (greenwashing). Las petroleras están mintiendo una y otra vez y retrasan las medidas que hay que tomar. Se gastan más dinero en publicidad que en reducir su contaminación. Es fácil controlar su publicidad y sus patrocinios de museos. Un poco más difícil puede ser revisar sus patrocinios en cátedras con dudosos objetivos de investigación. Las tabaqueras mintieron durante años y ahora que sabemos el efecto de fumar, la sociedad se ha protegido de la comunicación de estas empresas. Lo mismo hay que hacer con empresas como las siguientes, como pide Greenpeace:
  19. Que se deje de usar el PIB para medir el progreso de un país. Es una medida engañosa que mide incorrectamente y engaña a la ciudadanía. El país puede ir muy mal, aunque crezca el PIB. Debemos usar otras medidas, como el IPG. Esto lo han pedido numerosos economistas desde hace años, como De Jouvenel.
  20. Dejar de generar dinero prestándolo con interés. Esto obliga a un imposible crecimiento económico indefinido. No es razonable que nuestro sistema económico dependa de pedir dinero prestado constantemente, de forma que, actualmente, hay más deuda que dinero para pagarla. Es decir, hay muchas deudas que no se pagarán nunca, lo cual demuestra lo absurdo del sistema económico. El colapso económico será menor si hacemos las cosas mejor.

Este artículo se iba a llamar originariamente «utopías necesarias», pero se decidió cambiar el título porque no son utopías, sino horizontes realistas e imprescindibles. Si esas medidas no nos gustan, nos tienen que gustar. De lo contrario colapsaremos dramáticamente. Por ahora, estamos eligiendo el peor colapso posible.

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