La práctica se extiende en varias tiendas de la capital, aunque no obedece a una directriz de la empresa matriz por el momento. En calle Atarazanas y en La Malagueta hay tres mercados Supersol con estas instalaciones

23/10/15. Sociedad. Varios supermercados de la cadena Supersol en Málaga han colocado pinchos en los escalones de su entrada para evitar la mendicidad. Esto no ha alejado el problema, pero sí ha precarizado la situación de quienes se ven obligados a pedir en la calle. Sigue habiendo indigentes en las tiendas de la marca, pero ahora tienen que estar en el suelo. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com ofrece...

...varias imágenes que prueban esta práctica al tiempo que recuerda la polémica que suscitó una instalación parecida en unos comercios en Londres, donde hasta el alcalde de la capital inglesa criticó la falta de humanidad de los empresarios.



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Calle Atarazanas, en la Calle Cervantes o en la Calle Reding. Tres supermercados Supersol, uno en el Centro y dos en La Malagueta, han colocado pinchos antimendigos en sus entradas. Esta revista trató de contactar ayer con la matriz de estos comercios, pero no fue posible contar con declaraciones de la misma que explicasen a qué se debía esta instalación. Lo que sí es seguro es que no es un patrón común en otros muchos negocios de la misma entidad, ya que hay otros muchos supermercados que no instalan estos clavos.

ESTAS instalaciones aparecieron hace escasos meses en los tres citados locales malagueños. Recuerdan a la polémica que una cadena similar a Supersol tuvo en el Reino Unido. La franquicia de mercados Tesco instaló también estos pinchos antimendigos pero tuvieron que ser retirados después de una intensa campaña social en contra de los mismos. Ya a mediados del año pasado, un bloque de viviendas en Londres instaló estos pinchos cerca de su portal de acceso. La promotora inmobiliaria no hizo declaraciones, a pesar de que estos pinchos desataron la indignación del alcalde de la ciudad londinense o incluso del Ministerio de Vivienda del anterior Gobierno de Cameron.



LOS pinchos antimendigos han cobrado cierta notoriedad a lo largo de los últimos meses y son una medida para combatir la mendicidad, y no para solucionarla. En Málaga hay otros muchos ejemplos de este tipo de urbanismo ‘hostil’, como bancos con apoyabrazos colocados de modo que una persona no se pueda tumbar, o escaparates con escalones inclinados para evitar que nadie pueda recostarse sobre los mismos. En cualquier caso, el ejemplo de estos negocios Supersol es el primero que surge en Málaga a manos de una empresa privada.

DICHOS clavos antimendigos no evitan, en ningún caso, que la mendicidad siga dándose en los alrededores de estos comercios. De hecho, en el Supersol de Calle Cervantes lo único que ha conseguido ha sido precarizar e indignificar más la situación de aquellos que se ven obligados a vivir pidiendo en la calle. Muchos indigentes acaban tirados en el suelo, sentados o recostados como buenamente pueden, para poder seguir pidiendo algo de caridad y solidaridad.



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